La Embajada de Estados Unidos en El Salvador realizó este viernes una ceremonia para conmemorar los 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en memoria de las personas que murieron en los ataques y de quienes participaron en las tareas de rescate y atención de la emergencia.
El acto estuvo encabezado por la encargada de Negocios de Estados Unidos en El Salvador, Naomi Fellows, quien recordó que los atentados tuvieron víctimas de distintas nacionalidades, entre ellas personas de nacionalidad salvadoreña.
El 11 de septiembre de 2001, 19 integrantes de la red terrorista Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales que habían partido de aeropuertos de Estados Unidos con destino a California.
Dos aeronaves impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York. El daño causado por los choques y los incendios posteriores provocó el colapso de ambos edificios. Un tercer avión fue estrellado contra el Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense, en Arlington, Virginia.

El cuarto vuelo, el United Airlines 93, cayó en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania, después de que pasajeros y miembros de la tripulación se enfrentaran a los secuestradores. La aeronave se dirigía hacia Washington, según la reconstrucción histórica del Museo y Memorial Nacional del 11 de Septiembre. Los atentados dejaron 1,977 muertos en Nueva York, Arlington y Pensilvania.
“El 11 de septiembre no fue solo una tragedia estadounidense; fue una tragedia humana”, afirmó Fellows. La representante diplomática sostuvo que las pérdidas alcanzaron a comunidades de varios países y que muchas familias vieron transformadas sus vidas desde aquel día.
Fellows recordó a las familias que aún cargan con las pérdidas
La diplomática dedicó parte de su discurso a las víctimas y a las familias que perdieron a sus seres queridos durante los ataques.
“Hoy honramos a cada persona que perdió la vida, a cada familia cuya existencia cambió para siempre y a cada comunidad que sigue cargando con ese pesar”, expresó Fellows. También incluyó a quienes dieron su vida durante las labores de auxilio: “Su sacrificio nunca será olvidado”.
Fellows recordó la actuación de bomberos, policías, personal de emergencias médicas y ciudadanos que auxiliaron a otras personas durante los atentados.
“Recordamos a los equipos de primera respuesta, a los bomberos, a los policías, al personal de emergencias médicas y a los ciudadanos comunes que corrieron hacia el peligro mientras otros buscaban ponerse a salvo”, dijo. La diplomática afirmó que muchos de ellos murieron cuando intentaban salvar a personas a las que no conocían.

En su mensaje, Fellows indicó que los atentados buscaban generar miedo, división y desesperanza. También destacó la respuesta de la población estadounidense y el respaldo internacional que recibió el país tras los ataques.
“Los vecinos ayudaron a sus vecinos. Las comunidades compartieron su duelo. Personas de todo el mundo se solidarizaron con Estados Unidos, incluso aquí en El Salvador”, expresó.
La representante diplomática sostuvo que aquella respuesta dejó una lección sobre el valor de la solidaridad ante las crisis. “Nuestra mayor fortaleza es nuestra gente: su valentía, su integridad y su determinación”, señaló en su mensaje.












