
La Policía de Bolivia confirmó el sábado que cuatro ciudadanos bolivianos vinculados a la muerte de un agente policial fueron abatidos por fuerzas de seguridad de Brasil, luego de que intentaran ocultarse en territorio brasileño tras huir en una avioneta. El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz de la Sierra, David Gómez, informó que el enfrentamiento ocurrió en la región de Mato Grosso después de un “intercambio de fuego con policías de Brasil”.
Entre los fallecidos se identificó a José Mariano Paz Chávez, conocido como ‘Piña’ y señalado como “uno de los autores materiales” del ataque del 31 de julio en la comunidad boliviana de Ascensión de la Frontera. Ese día, un grupo armado emboscó a agentes de inteligencia que se dirigían al municipio de San Matías para investigar el asesinato de cuatro personas ocurrido en una hacienda el día anterior.
Las fuentes oficiales detallaron que los agresores dispararon contra los policías y luego trasladaron el cuerpo del agente fallecido, el cual abandonaron en una pista clandestina antes de escapar en una avioneta. “La nave fue interceptada por la policía de Brasil”, explicó Gómez, quien añadió que la aeronave realizó un aterrizaje de emergencia en la zona.
Después, los cuatro hombres permanecieron ocultos varios días en un área boscosa. Finalmente, las autoridades brasileñas lograron rodearlos y los abatieron, según la información difundida por la Policía de Bolivia.

El jefe de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, recordó que días atrás el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, presentó a siete personas detenidas, entre ellas algunos ciudadanos brasileños, considerados como “autores materiales” de la muerte del agente policial en la frontera.
Los sucesos en San Matías se suman al asesinato de un extranjero en el centro de la ciudad de Santa Cruz el miércoles, cuando dos presuntos sicarios lo atacaron a tiros. Ese mismo día, dos reclusos brasileños escaparon de la cárcel de Palmasola, la más grande y conflictiva del país, aprovechando un corte de luz en uno de los pabellones.
El Ministerio de Gobierno anunció la próxima apertura de una oficina permanente de la Policía Federal de Brasil en Bolivia para fortalecer la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales y facilitar el intercambio de información entre ambos países.
La administración regional de Santa Cruz de la Sierra, la zona más poblada de Bolivia, propuso al gobierno de Rodrigo Paz implementar una intervención militar conjunta frente a lo que califican como “ola de violencia extrema” en el departamento. El contexto incluye asesinatos recientes, emboscadas a efectivos policiales y la fuga de reclusos vinculados a las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV).
El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Jorge Santistevan, afirmó que los hechos recientes “revelan la presencia de organizaciones criminales con altas capacidades que están por encima de las fuerzas del orden y del propio Estado”.
Santistevan instó al gobierno nacional a declarar un Estado de excepción y pidió “la inmediata intervención militar conjunta, el apoyo a las fuerzas del orden para contrarrestar y desarticular, si fuera necesario, a grupos criminales de gran escala”. Solicitó también que se autorice a las fuerzas militares “hacer uso de sus armas de reglamento exenta de responsabilidad penal para una intervención eficaz y no así decorativa o disimulada”.
El funcionario advirtió que los hechos “no son aislados” y tienen impacto en todo el país. El pedido de intervención se formuló tras el asesinato de un ciudadano extranjero en el centro de Santa Cruz, atacado por dos presuntos sicarios, según medios locales. Horas antes, dos reclusos brasileños escaparon de la cárcel de Palmasola, la más poblada y considerada la más conflictiva del país, ubicada en Santa Cruz, tras un corte eléctrico en uno de los pabellones.
(Con información de EFE)













