
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y Corea del Sur llevaron a cabo esta semana sus mayores maniobras militares y logísticas conjuntas realizadas hasta la fecha en la península coreana, que concluirán este jueves.
El Mando de Fuerzas Combinadas (CFC) de ambos países informó que el Ejercicio de Apoyo Combinado y Conjunto (CJST) se desarrolló entre el 13 y el 16 de julio en las cercanías de Pohang, en la provincia de Gyeongsang del Norte, y en el condado de Hongcheon, en Gangwon.

El objetivo del CJST es reforzar la capacidad de ambos ejércitos para mantener operaciones militares en caso de contingencia en la península. Las maniobras, que contaron con un número récord de participantes y equipos, incluyeron a 4.400 efectivos —2.400 surcoreanos y 2.000 estadounidenses— y la movilización de 600 equipos, entre ellos barcos militares y aviones, según la agencia surcoreana Yonhap.
Durante los ejercicios se efectuó una verificación de compatibilidad operativa con un simulacro de desembarco conjunto, además de maniobras de asistencia médica y evacuación de heridos utilizando helicópteros médicos surcoreanos KUH-1M y aviones de transporte estadounidenses C-130 Hércules.

Estas maniobras, que se realizan regularmente desde 2017, forman parte de una serie de entrenamientos dirigidos a mejorar la eficiencia en la distribución logística militar, abarcando personal, combustible y equipos destinados a las unidades de combate.
Los ejercicios se realizan luego de que Seúl afirmara hace dos semanas atrás que mantiene una “estrecha coordinación” con Estados Unidos tras los más recientes lanzamientos de proyectiles realizados por el régimen norcoreano.

El viceportavoz del Ministerio de Defensa surcoreano, Lee Kyung Ho, indicó que “Corea del Sur y Estados Unidos detectaron y siguieron, en tiempo real, los múltiples proyectiles lanzados por Corea del Norte (…), manteniendo una estrecha coordinación para todas las contingencias”.
Lee explicó que los proyectiles fueron clasificados como “sistemas de armas tácticas” y aseguró que el mecanismo bilateral de intercambio de información y coordinación con Estados Unidos “sigue funcionando a la perfección”, según recogió la agencia Yonhap.
“Nuestras Fuerzas Armadas mantienen un estado de alerta permanente las 24 horas”, subrayó Lee, quien pidió no poner en duda la dedicación de los militares surcoreanos y estadounidenses en la defensa del país y la seguridad de la población.
El dictador norcoreano, Kim Jong Un, supervisó los ensayos, que coincidieron con el 76º aniversario de la Guerra de Corea (1950-1953), e implicaron el uso de nuevos sistemas de artillería y misiles. Kim reiteró la intención de infundir “miedo” y “desazón” en “el enemigo”, en referencia a Seúl.
Por su parte, el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, abogó desde junio de 2025 por un acercamiento diplomático con Pyongyang, aunque hasta el momento no se iniciaron conversaciones formales entre ambos países, que siguen técnicamente en guerra, ya que el conflicto terminó en 1953 con un armisticio y no con un acuerdo de paz.
Corea del Norte anunció el pasado viernes el refuerzo de su fuerza nuclear tanto en calidad como en cantidad como parte de la modernización de su ejército. La decisión se adoptó durante una reunión general de la comisión militar central del partido gobernante.
Según la agencia estatal KCNA, el régimen acordó “reforzar la fuerza nuclear tanto en calidad como en cantidad y seguir adelante con el plan de estandarizar, especializar y modernizar las bases militares”. El reporte señala además que se modernizará la infraestructura técnica de los sistemas de combate y se acelerará la construcción de “bases navales modernas” en el país.
(Con información de Europa Press)













