
La captura de Andrés Alcázar Crespo, de 19 años, abrió una nueva línea en el caso por el secuestro del odontólogo Julio Amílcar Martínez Murillo: según la hipótesis que manejan las autoridades, el sexto detenido habría obtenido y entregado los chips telefónicos usados para llamadas y mensajes durante la negociación del rescate, por un plagio ocurrido el 28 de mayo de 2025 cuyo desenlace sigue sin resolverse porque la víctima no ha sido liberada.
El nuevo arresto fue anunciado la mañana del miércoles 8 de julio. De acuerdo con la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, Alcázar integra la estructura a la que ahora identifican como “Escorpión”, la primera vez que las autoridades emplean ese nombre para referirse al grupo que supuestamente cometió el secuestro.
Según La Hora, el joven fue detenido en un residencial de Carretera a El Salvador. En ese mismo lugar Vivían Martínez Murillo y Julio Leonardo Alejandro Girón Castañeda, señalado como el presunto líder de la estructura criminal.
Hasta ahora, las autoridades no han detallado por completo cuál habría sido la participación de Alcázar durante el secuestro. Los primeros indicios, según la información recopilada en el caso, apuntan a que su papel habría estado vinculado al suministro de los chips utilizados por otros implicados para comunicarse durante la exigencia del rescate.

Si esa hipótesis se sostiene, el Ministerio Público (MP) buscará imputarle el delito de plagio y secuestro en la audiencia fijada por el Juzgado de Mayor Riesgo B para el miércoles 15 de julio. Mientras tanto, quedó detenido y fue enviado a la cárcel de la base militar Mariscal Zavala, donde esperará su primera declaración.
El rescate bajó de Q5 millones a Q763 mil, pero la víctima no apareció
Julio Martínez fue secuestrado el 28 de mayo de 2025, alrededor de las 9:00, en el ingreso de la aldea Jocotillo, en Villa Canales, después de hacer compras en un supermercado cercano. Según la denuncia y la investigación del MP, el odontólogo estaba en una llamada por WhatsApp con su secretaria cuando la comunicación se interrumpió.
La investigación sostiene que, antes de que la llamada se cortara, un hombre les gritó al odontólogo y le ordenó: “¡Manejá, manejá!”. Ese fue el último momento en que se tuvo noticia de la víctima.

Un día después, la esposa de Martínez Murillo recibió una llamada de un hombre que le informó que el odontólogo había sido secuestrado. Para liberarlo, exigieron 5 millones de quetzales (más de medio millón de dólares) en efectivo y advirtieron que, si no se entregaba el dinero, lo matarían.
La familia finalmente logró pactar una reducción del pago. El rescate quedó en Q763 mil (casi 100 mil dólares) y la entrega se acordó para el 5 de junio de 2025 en una gasolinera ubicada al final de la avenida Hincapié, en la zona 13 de la capital.
Ese dato resume el núcleo del caso: la familia pagó el rescate, pero Julio Amílcar Martínez Murillo no fue liberado. Hasta la fecha, se desconoce su paradero.
Cinco capturas previas y una sospechosa prófuga
El 29 de agosto de 2025, tras investigaciones preliminares y con autorización judicial, las autoridades realizaron una serie de allanamientos que concluyeron con la captura de cinco personas. Entre ellas estaba Julio Leonardo Alejandro Girón Castañeda, señalado como presunto líder y vecino de la misma colonia donde ahora fue arrestado el sexto sospechoso.

En esa operación también fueron detenidos Carlos Antonio González y González, Juan Ubaldo Tzul Castillo, Juan Oswaldo Tzul Hernández y Paola Isabel Díaz Ramírez. Una sospechosa más, Anelsy Adeli Quiñónez Corado, continúa prófuga de la justicia.
En la audiencia del 15 de julio se espera que la fiscalía exponga más detalles sobre la presunta participación de Alcázar. Según la publicación, esa diligencia también deberá establecer si existen indicios suficientes para sostener que intervino en el plagio de Martínez Murillo.














