Tras quedar fuera de dos licitaciones ligadas al proyecto de exportación de gas natural licuado más grande de la Argentina, Tenaris SIAT, la planta de Grupo Techint en Valentín Alsina, partido de Lanús, desvinculó a 150 trabajadores, con efecto desde este miércoles 1° de julio.
Si bien la empresa evitó hacer declaraciones sobre la medida, según pudo confirmar Infobae, en todos los casos, los afectados son personal contratado. Es decir que de los 200 trabajadores bajo esa modalidad que operan en el establecimiento, tres cuartos quedan fuera de la nómina. La planta cuenta en total con 340 empleados —140 de planta efectiva y 200 contratados—. Durante la construcción del Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), en 2023, la fábrica llegó a emplear a más de 550 trabajadores bajo convenio y operaba en tres turnos para abastecer la demanda de caños de esa obra.
La pelea por los caños
El recorte llega tras un período de retracción sostenida desde abril, cuando la firma comenzó a implementar un esquema de suspensiones ante la falta de contratos de gran escala, algo que el grupo ya había adelantado cuando perdió el primer contrato para la provisión de tubos para el proyecto de Southern Energy.
De hecho, el antecedente más cercano es la licitación para proveer los caños del gasoducto entre Vaca Muerta y Río Negro, de la que Tenaris participó que finalmente ganó la empresa india Welspun. Tenaris es la única productora de este tipo de tubería en el país, y la pérdida de esa compulsa —a principios de año— privó a la planta bonaerense de su principal fuente de demanda. La empresa ya había advertido que, de no obtener ese contrato, habría cambios en ese establecimiento, históricamente orientado a la provisión de insumos para la industria energética.
La diferencia de precios fue significativa. Welspun se alzó con el contrato tras una oferta de USD 203 millones, mientras que Tenaris llegó a proponer USD 296 millones en una primera instancia, luego bajó a USD 282 millones y finalmente intentó igualar las condiciones de la firma india con una oferta de USD 250 millones, aunque la presentó fuera del plazo establecido —el contrato se adjudicó el 23 de diciembre de 2025—. Otras cuatro empresas de origen chino también participaron, pero sus propuestas resultaron un 15% más caras que la ganadora.
Antes de que se conociera el resultado, en enero, Tenaris le envió una carta a Southern Energy en la que subrayó “la relevancia que este proyecto tendría para la conservación” de los puestos de trabajo, y advirtió que “la magnitud de este gasoducto es tal que permitiría a nuestra planta continuar la normal fabricación por aproximadamente 9 meses”. Hasta hace poco, la compañía continuaba produciendo caños para el oleoducto Duplicar Norte, que ampliará las capacidades de evacuación de petróleo en Vaca Muerta. Con el fin de ese proyecto, el ritmo de trabajo en la planta de Lanús perdió su principal sostén.
Poco después, la UTE Techint-Sacde también quedó fuera de la licitación para la construcción del gasoducto de 471 kilómetros entre Neuquén y las costas de Río Negro, parte del mismo proyecto de Southern Energy (SESA). Ese contrato fue adjudicado a la UTE Victor Contreras – SICIM, que ofreció mayor flexibilidad en las condiciones de pago —sin solicitar anticipo—, mejores garantías de reaseguro y la oferta económica más competitiva entre los cinco oferentes. La instalación de la planta compresora del proyecto quedó, a su vez, a cargo de Oilfield Production Services (OPS).
Ambas derrotas licitatorias del holding liderado por Paolo Rocca tuvieron repercusión política. El presidente Javier Milei criticó públicamente a Rocca en varias oportunidades, con el mote de “Don Chatarrín de los tubitos caros”. Las menciones se reiteraron desde el Argentina Week, en Nueva York, hasta el discurso del mandatario en la Fundación Libertad.
El proyecto SESA, impulsado por Southern Energy —consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG—, contempla una inversión total superior a los USD 15.000 millones en dos décadas. Su primera etapa prevé la instalación del buque licuador Hilli Episeyo frente al Golfo San Matías y una inversión inicial de USD 7.000 millones.
En febrero, Southern Energy firmó en Berlín un contrato con la estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE) para exportar 2 millones de toneladas anuales de gas natural licuado (GNL) a Alemania durante ocho años a partir de fines de 2027, volumen equivalente al 80% de la capacidad del Hilli Episeyo. Una segunda fase incorporará un segundo buque de licuefacción y un gasoducto dedicado, con una capacidad conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL.













