
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, anunció el miércoles la posibilidad de “cambios significativos” en el apoyo a Ucrania en medio de la invasión rusa tras mantener una conversación telefónica con sus homólogos de Estados Unidos, Donald Trump, y de Francia, Emmanuel Macron, en la que analizaron los contactos realizados en la cumbre del G7 celebrada esta semana en Évian, Francia.
“Acabo de hablar con Donald Trump y Emmanuel Macron. Fue una importante llamada de coordinación que puede generar cambios significativos. Revisamos los resultados de nuestras conversaciones en la cumbre del G7”, comunicó Zelensky vía redes sociales.
El mandatario agradeció al presidente estadounidense “su interés en Ucrania y su disposición a contribuir a acercar la paz” y al presidente francés “la excelente organización de la cumbre y los esfuerzos conjuntos, siempre decididos”. “Estamos trabajando para fortalecer Ucrania, nuestra cooperación y las perspectivas diplomáticas”, añadió.
“Necesitamos la paz. Y estamos haciendo todo lo posible para acercarla. ¡Gracias!”, reiteró Zelensky.
El mismo miércoles, Macron destacó que la cumbre del G7 consolidó el retorno de Estados Unidos a una posición común sobre la guerra en Ucrania. En ese sentido, remarcó que Trump reconoció la falta de voluntad de Rusia para detener el conflicto y respaldó mantener el apoyo militar a Kiev.
En las conclusiones de la cumbre, los líderes del G7 se comprometieron a “aumentar la presión” sobre la “economía de guerra rusa” mediante el fortalecimiento de sanciones al gas y petróleo de Moscú. Esto marcó un cambio respecto a la postura anterior de Washington, que había evitado señalar a Rusia en declaraciones del G7 por el tercer aniversario de la invasión en 2025, lo que generó divisiones internas en el bloque.
Trump supeditó la imposición de nuevas sanciones al petróleo ruso al precio que marquen los mercados internacionales, tras señalar que el acuerdo con Irán podría devolver cierta estabilidad al sector. “Estamos viendo hasta dónde baja el precio del petróleo. Está cayendo en picado”, afirmó.
Los precios del crudo registraron una caída notable desde el anuncio del acuerdo entre Washington e Irán a comienzos de semana, aunque permanecen por encima de los niveles previos al inicio de la guerra. A principios de año, el Gobierno estadounidense se vio obligado a flexibilizar algunas sanciones al crudo ruso como respuesta a la crisis energética originada por el conflicto con Irán y Israel. Estas medidas de excepción expiran al cierre de esta semana.
Trump evitó pronunciarse sobre la falta de interés en un acuerdo de paz que el presidente ucraniano atribuye a su par ruso, Vladimir Putin. “No quiero hacer comentarios al respecto porque estoy tratando de resolverlo, y eso no lo facilita”, aseguró.
Por otra parte, Trump confirmó que su administración analiza la propuesta de Ucrania para obtener licencias que le permitan fabricar misiles Patriot en su propio territorio. “Les gustaría poder hacerlo. Lo estudiaremos”, afirmó el mandatario, un día después de que Zelensky expresara optimismo sobre el tema. “Trump apoya esta idea (…) Espero que cuando da una respuesta positiva, signifique sí”, comentó el presidente ucraniano.
Hasta ahora, Kiev recibe misiles PAC-3 para sus sistemas Patriot adquiridos en Estados Unidos, con financiación aportada mayoritariamente por sus aliados europeos. Los misiles antibalísticos que Ucrania busca incorporar en mayor cantidad para reforzar su defensa solo se producen en territorio estadounidense.
(Con información de Europa Press)













