
El Servicio Nacional de Guardacostas confirmó que Abraham Ríos, sobreviviente de la embarcación Roxana II, fue trasladado a tierra este domingo 14 de junio tras ser hallado con vida en altamar cerca de Santa Cruz, Guanacaste, según informó el servicio de rescate a los medios de comunicación.
La Cruz Roja Costarricense indicó que el hombre, de 28 años, fue llevado en condición urgente a la clínica de Santa Cruz por un “cuadro importante de deshidratación”, luego de ser estabilizado por una unidad de soporte avanzado.
De acuerdo con el reporte de la Cruz Roja Costarricense (CRC), el aviso ingresó al sistema 9-1-1 a las 14:47 de este domingo desde Isla Murciélago, en La Cruz. Leonel Vázquez, paramédico de la Cruz Roja, señaló que el paciente fue trasladado hacia la Marina en Flamingo, en Santa Cruz, antes de su derivación al centro médico. “La persona fue ubicada con vida en altamar y abordada por nuestro personal en el sector de la Marina, en Flamingo, y actualmente es trasladada hacia la clínica de Santa Cruz”, agregó la institución.
¿Cómo se ejecutó el rescate?
El director de Guardacostas-Flamingo Javier Cubero informó a La Nación que el sobreviviente fue localizado por otra embarcación que alertó a los guardacostas y que una patrullera interceptora asignada a esa estación lo trasladó a tierra.

La búsqueda de los desaparecidos. El Servicio Nacional de Guardacostas y el Servicio de Vigilancia Aérea mantienen el operativo para dar con las otras tres personas reportadas como desaparecidas desde el naufragio del lunes: Jannier y Ramón Baltodano, y un hombre identificado solo como Luis, según La Nación.
Siempre según La Nación, al ser rescatado, Ríos dijo que había otra persona con vida en condición de naufragio, y la Cruz Roja comunicó que intensificará la búsqueda en altamar.
Cuatro pescadores nicaragüenses desaparecieron en el Pacífico de Costa Rica desde la madrugada del lunes, después de que el fuerte oleaje asociado a la tormenta tropical Cristina los empujara mar adentro, según el texto fuente, mientras las autoridades de ambos países ampliaron la búsqueda por mar y aire.
La familia perdió contacto con la tripulación a las 03:00 del lunes, cuando los ocupantes alcanzaron a advertir: “Nos lleva el viento y la corriente para mar abierto, a lo hondo”, relató don Mario Baltodano, dueño de la embarcación, según el texto fuente. Tras ese mensaje, la señal se cortó.
La búsqueda se desarrolla de forma binacional entre el Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica y la Fuerza Naval de Nicaragua, de acuerdo con el texto fuente. El objetivo es cubrir una zona marítima más amplia con patrullajes y sobrevuelos.
La desaparición ocurrió en aguas de Guanacaste y mantiene en vilo a la comunidad de Quepos, donde reside la familia de los tripulantes, según el texto fuente. El foco de la espera está en el barrio El Cocal, en la vivienda de Baltodano.
En la embarcación viajaban Janier Baltodano, hijo del propietario; Ramón Baltodano, hermano de don Mario y capitán de la lancha; Abraham Ríos, sobrino de la familia; y José Luis Palacios, amigo cercano. Los cuatro son de origen nicaragüense y vecinos de la comunidad local. La dimensión familiar del caso profundizó la angustia en la casa de los Baltodano. Marielos Núñez, esposa costarricense de Ramón Baltodano desde hace 17 años, describió, según el texto fuente, la incertidumbre que atraviesa la familia ante la falta de noticias.














