
Panamá fue designada oficialmente como sede regional de la conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre 2026, distinción que posiciona al país como referente en los esfuerzos para fortalecer los sistemas de sangre segura y avanzar hacia modelos sustentados en la donación voluntaria, altruista y recurrente.
Cada 14 de junio se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre, como un homenaje al nacimiento de Karl Landsteiner, el científico austríaco que descubrió los grupos sanguíneos y recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1930 por sus aportes fundamentales a la transfusión segura de sangre
El Ministerio de Salud, la Caja de Seguro Social y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) formaron una alianza orientada a fortalecer la gobernanza, el financiamiento y la coordinación de los servicios de sangre, garantizando una respuesta más eficiente y equitativa a las necesidades de la población.
Julio Arosemena, viceministro encargado de Salud, insistió en la necesidad existente de que más personas se conviertan en donantes voluntarios y periódicos, destacando que la disponibilidad de sangre segura es fundamental para la atención de emergencias, cirugías, tratamientos oncológicos y otras intervenciones médicas.
Anualmente, el país pasa por periodos en que las autoridades sanitarias deben hacer llamados a la población para que acuda a donar sangre, que en muchas ocasiones tiende a escasear.

Erika Zhong, jefa del Departamento de Medicina Transfusional y Servicios de Sangre del Ministerio de Salud, recordó que una sola unidad de sangre puede salvar hasta tres vidas adultas o hasta ocho vidas pediátricas, mediante el aprovechamiento de sus diferentes componentes.
Una nota del Ministerio de Salud indica que la especialista señaló que uno de los principales desafíos del país es reducir la dependencia de los donantes de reposición y consolidar una cultura de donación voluntaria y recurrente que garantice reservas suficientes durante todo el año.
La jefa del Departamento de Medicina Transfusional y Servicios de Sangre del Ministerio de Salud indicó que «la sangre no se puede fabricar; su disponibilidad depende exclusivamente de la solidaridad de las personas que deciden donar voluntariamente».
Durante una actividad conmemorativa del día del donante de sangre, las autoridades de salubridad coincidieron en señalar la necesidad de fortalecer la articulación entre las instituciones públicas, el sector privado y los organismos internacionales para optimizar la captación, distribución y uso de los componentes sanguíneos.
Ana Rivière-Cinnamond, representante de la OPS/OMS en Panamá, destacó la importancia de promover la donación voluntaria y recurrente como una acción capaz de salvar la vida de quienes más lo necesitan, según el Ministerio de Salud.

Destacó el lema de la campaña 2026: «Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas“, un mensaje que pone en el centro la solidaridad humana y el impacto que puede generar cada donación.
La directora nacional de los Servicios de Salud de la Caja de Seguro Social, Marlin Cedeño, destacó que cada donación representa una oportunidad de vida para pacientes que requieren transfusiones debido a cirugías, accidentes o enfermedades que demandan componentes sanguíneos.
Cada unidad de sangre donada puede beneficiar hasta a tres pacientes, ya que de ella se obtienen componentes esenciales como glóbulos rojos empacados, plaquetas y plasma fresco congelado, los cuales son distribuidos según las necesidades médicas de cada paciente en los hospitales de la red institucional.
Como parte de la conmemoración, se desarrollaron jornadas simultáneas de donación voluntaria en distintos puntos del país, con el propósito de fortalecer las reservas nacionales y fomentar una cultura solidaria que contribuya a salvar vidas.












