
La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, instó este sábado a Líbano a cumplir los acuerdos alcanzados en Washington con Israel y a rechazar cualquier demanda planteada por el grupo terrorista Hezbollah. En un comunicado oficial, la funcionaria europea pidió a ambos países que “continúen las negociaciones directas con espíritu constructivo” y exigió el cese inmediato de toda acción militar en la región.
Kallas remarcó que “Hezbollah debe retirarse del sector de Litani Sur” y solicitó al gobierno israelí que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abandonen el territorio libanés. La jefa de la diplomacia europea subrayó la urgencia de detener las hostilidades en territorio libanés, al que calificó como “altamente afectado por la escalada del conflicto y los ataques aéreos”, y advirtió sobre el “alto e inaceptable precio humanitario y socioeconómico” que afronta la población.
La Unión Europea reiteró su respaldo al Gobierno libanés y a las Fuerzas Armadas libanesas para garantizar el control estatal de las armas y evitar que queden bajo dominio de la milicia pro-iraní, objetivo que Kallas describió como una “herramienta decisiva”.
Además, la diplomática destacó la reciente aprobación de una medida de asistencia del Fondo Europeo para la Paz por 100 millones de euros, destinada a fortalecer las capacidades de las fuerzas armadas libanesas. “La nueva medida contribuirá directamente al fortalecimiento de sus capacidades para cumplir con su misión”, afirmó.
En su declaración, Kallas endureció también su postura hacia Israel, al solicitar que “respete la soberanía e integridad territorial del Líbano”, aunque ratificó el respaldo de la UE a la decisión del gabinete de Benjamin Netanyahu de proseguir con la ofensiva contra el grupo terrorista.
La representante europea condenó los ataques contra el personal de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), sin mencionar responsables directos. “La UE reafirma su pleno apoyo a la UNIFIL y a su mandato, y condena enérgicamente todos los ataques contra su personal, incluido el asesinato de otro soldado de la UNIFIL en los ataques del 4 de junio, el séptimo miembro de las fuerzas de paz que fallece desde marzo”, denunció.
El Ejército de Israel informó este sábado que realizó bombardeos sobre unas 150 posiciones de Hezbollah en el sur de Líbano durante el jueves y el viernes, con ofensivas dirigidas contra depósitos de armas, cuarteles generales y lanzadores de misiles del grupo chií respaldado por Irán. Las FDI precisaron que las operaciones militares se concentraron en distritos como Nabatieh, Sidón, Tiro, Jezzine, Marjayoun y Bint Jbeil, áreas donde la tensión permanece elevada.
Estos ataques respondieron a una serie de ofensivas de Hezbollah lanzadas desde el sur del país. El objetivo declarado de las FDI es “debilitar las capacidades del grupo y limitar nuevas incursiones en la frontera” entre Israel y Líbano, en un contexto de escalada militar que impide alcanzar una tregua estable.

Por su parte, el presidente libanés, Joseph Aoun, condenó los bombardeos israelíes y los describió como “ataques incesantes”. El mandatario criticó la falta de consecuencias pese a la existencia de un alto el fuego formal y reclamó que el régimen de Irán se abstenga de intervenir en los asuntos internos de Líbano, defendiendo la soberanía nacional.
El Ejército libanés, que no participa en los combates, resultó afectado por ataques recientes. Uno de los incidentes más graves ocurrió cuando un ataque aéreo israelí destruyó un vehículo militar en Tebnit, donde murieron dos oficiales y un soldado, según fuentes oficiales.
(Con información de Europa Press)













