
A tres años de convertirse en una de las estrellas de Gran Hermano, Lucila La Tora Villar vive un gran presente laboral consolidada como una de las figuras más jóvenes de la televisión. En ese marco, la influencer valora cada logro conseguido y recuerda los momentos difíciles que supo atravesar, como cuando fue abusada en su niñez.
Todo sucedió cuando Villar dialogó con Catalina Dlugi en La Once Diez Radio Ciudad. “Sos una de esas personalidades que salió de un reality, pero que empezaste una carrera muy sólida. ¿Te lo esperabas? ¿Trabajaste para eso? ¿Tuviste suerte?“, comenzó diciéndole la conductora, a lo que la joven respondió: ”Creo que sí me lo esperaba, pero por la disciplina del trabajo que tengo. Sé que la fórmula no es ninguna magia, sino tener mucha disciplina, golpear puertas, molestar y pedir todo el tiempo laburo. Y estar siempre dispuesta. Trabajo desde muy chica“.
Continuando con su relato, La Tora habló de sus primeros trabajos: “Desde muy chica yo ya vendía pulseritas. En el recreo del colegio, además. Y después, a los diecisiete años arranqué en locales de ropa, en el centro de Quilmes”.
Luego, al rememorar su etapa en el reality, Villar contó por qué cree haber resaltado entre los participantes: “Yo creo que mi personalidad no pasa desapercibida. Ni tampoco hasta físicamente, en ese momento tenía el rapado en la cabeza, tenía un tatuaje en la cabeza, era rubia”.

Con la idea de profundizar en la charla, Dlugi consultó: “¿Cuáles fueron los peores momentos? O sea, subsistir los peores momentos. Lo decís con mucha determinación. Sufriste abuso de chica“. Fue entonces cuando la influencer recordó la situación que vivió a los nueve años: “Fue antes de Gran Hermano, cuando no estaba tan bien. Estaba triste, no tenía ganas de seguir, de vivir, hasta no vivir acá en Argentina. Fueron un montón de cosas antes de Gran Hermano que se me cruzaron por la cabeza. Y yo soy una persona que si no tiene solución, para qué preocuparse. Yo soy muy de la Biblia, del psicólogo. Me trato de analizar mucho a mí, por qué tengo esas emociones en determinados momentos. Sé cuestionarme muchas cosas”.
Cuando la conductora le preguntó cómo había hecho para superar semejante situación, Lucila dijo: “No sé si alguna vez se supera. Es como que uno entiende otras cosas. Me ayudó mucho perdonar en el interior mío, ¿no? Porque esa persona ya falleció“. Continuando con su descargo, Villar confesó que se trataba de una persona del círculo familiar: ”Sí. Lo perdoné porque si no me hacía mal. Me costó muchos años. Antes de chiquita decía que el psicólogo era de locos. Yo el psicólogo lo arranqué a los veinticuatro, veinticinco. Ojalá hubiese ido al psicólogo antes“.

Para cerrar la entrevista, Catalina le preguntó: “Siempre fuiste muy segura de vos misma. ¿O eso es tu disfraz también, como para que nadie te vea vulnerable?“. Tras reflexionar unos segundos, Villar comentó: ”No, es un poco mi disfraz, obviamente. Tengo mis inseguridades. Trato de ser segura en todo. En muchas cosas soy muy segura y no me mueve nada. En mi laburo soy muy segura“.
Semanas atrás, La Tora confirmó su presencia en el Mundial a través de un programa de streaming. Mientras se encontraba dialogando con su compañera, Daniela Celis, la influencer contó sumamente emocionada: “Me voy al Mundial. Cuando me confirmaron dije: ¿Qué pasa? Queda el barco solo. Fefe está después de 10.30. Entonces estuve hablando ahí con nuestros jefes. Cuando yo me vaya al Mundial, Pestañela va a estar reaccionando a los Streams”. Inmediatamente, las redes se llenaron de comentarios de todo tipo, entre los seguidores que la criticaban y otros que aplaudían su crecimiento laboral.













