
La muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari apaga una de las expresiones más influyentes, enigmáticas y trascendentes de la historia del rock argentino. El músico y referente cultural nació en Paraná en 1949, se consolidó con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota desde fines de los años 70 y continuó en su etapa solista, marcada por recitales masivos, discos de referencia y episodios de violencia que condicionaron su vínculo con el público.
Uno de los datos que mejor mide esa dimensión aparece en el tramo final de su historia pública: en Olavarría reunió a casi 300 mil personas.

Nació el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos, hijo de José Solari y Celina Estelita Choy. También vivió un corto tiempo en Santa Fe, y su infancia y adolescencia transcurrieron en La Plata.
En 1970 se mudó a Valeria del Mar, cerca de la casa de su madre, donde administró un pequeño hotel. Tres años después se casó con su novia Andrea en el Registro Civil de La Plata, con Guillermo Beilinson y su esposa Laura como padrinos, vínculo por el que Eduardo “Skay” Beilinson y Carmen “La Negra” Poli Castro conocieron al Indio.

Junto a Guillermo Beilinson escribió un guion basado en un cuento suyo, Ciclo de cielo sobre viento, que Skay musicalizó. De ese trabajo surgió el lazo artístico entre ambos.
Su debut en vivo junto a Skay fue en 1976 en el Teatro Lozano de La Plata. El 7 de enero de 1978 se presentaron por primera vez en el bar El Polaco, en Salta, bajo el nombre de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y en abril de ese año apareció la primera nota del grupo en la revista El Expreso Imaginario, firmada por Claudio Kleiman.

Antes de la consolidación del grupo, Solari colaboró en letras con Dulcemembriyo, formación en la que estuvieron Federico Moura y Daniel Sbarra, futuros integrantes de Virus. En 1982 trabajó como administrativo y quedó brevemente a cargo del Hogar Falcón, un pequeño hogar para chicos de la calle que dirigía su hermano.
Ese mismo año grabó el primer demo de Los Redondos en los estudios RCA. El 21 de septiembre de 1982 rechazó cantar con su banda en el Festival de la Primavera del microestadio Gimnasia y Esgrima de La Plata, y su lugar lo ocupó Luca Prodan, que ese año empezaba a cantar en Sumo; en 1983 tampoco participó de otro festival en Parque Lezama y Skay cubrió su rol mientras Solari observó desde el público.

En una de sus reflexiones de época, un Solari “con bigotes y algo de pelo”, según el texto fuente, sostuvo: “La historia del rock es el comienzo de la primera fractura, donde los jóvenes aún creían en los años ’50, que el papel picado era posible, que la tecnología iba a solucionar todo…”.
En 1984 publicó El delito americano, una serie intermitente de escritos en la revista Cerdos & Peces, editada por Enrique Symns. El 22 de abril de 1985 salió a la venta Gulp!, el primer disco oficial del grupo bajo el sello Wormo, en casete y vinilo.


El 23 de agosto de 1985 cantó por primera vez en Cemento, donde presentó Gulp!, y la banda se convirtió en la primera en tocar en ese local de la calle Estados Unidos. En el programa Sub terráqueos de Buenos Aires, emitido por ATC en 1985, dejó una frase que resumía su tono público: “Yo le diría a la gente, a la señora que pueda estar viendo esto, que cuide su estado de ánimo porque las ratas se ríen de nosotros”.
En 1986 comenzó su relación con Virginia Mones Ruiz, con quien se casó en 1989 y convivió hasta entonces en su residencia-estudio de Parque Leloir, en Ituzaingó. Con ella fue padre de Bruno, su único hijo, a fines de 2000.

El 4 de octubre de 1986 se editó Oktubre y en 1987 quedó conformada la alineación clásica del grupo: Skay en guitarra, Semilla Bucciarelli en bajo, Walter Sidotti en batería y Sergio Dawi en saxo. Luego llegaron Un Baión para el ojo idiota, editado por Del Cielito Records el 9 de mayo de 1988, y ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado, publicado el 7 de octubre de 1989.
Solari cantó por primera vez en Obras Sanitarias el 2 y 3 de diciembre de 1989. Dos años después, el grupo se enteró de la detención y tortura de Walter Bulacio, de 17 años, a manos de policías de la Seccional 35 tras el recital del 19 de abril de 1991 en ese estadio; el joven murió el 26 de abril.

El 27 de octubre de 1991 se editó La Mosca y la Sopa, el primer disco del grupo publicado también en CD. Después aparecieron Lobo suelto, cordero atado, el 4 de octubre de 1993, y una presentación en Huracán dividida entre el 19 y el 20 de noviembre.
El 14 de mayo de 1994 cantó otra vez en el Palacio Ducó ante 40 mil personas. Esa noche un joven fue apuñalado y hubo varios detenidos.

La Fundación Konex distinguió al grupo en 1995 con el Diploma al Mérito en la categoría Música popular, conjunto de rock, y diez años más tarde le otorgó el Konex de Platino como Grupo de Rock. Solari recibiría otro Konex de Platino en 2015 por su aporte a la música en la década previa y envió su agradecimiento en video.
A mediados de 1996 se editó Luzbelito. En esos años también formuló algunas de sus definiciones más citadas: al Suplemento Si! en agosto de 1996 le dijo: “Más allá de las rivalidades, estoy convencido de que mis enemigos no están entre los músicos y que tengo muchos más puntos en común con los Soda Stereo que con el carnicero de la esquina”.

Ante la suspensión de dos funciones en el club Estudiantes de Olavarría en agosto de 1997, Solari habló por primera vez en una conferencia de prensa del grupo. Allí explicó: “¿Por qué no dábamos reportajes? Lo que decíamos es que ya teníamos suficiente edad para, en vez de bajarle línea a los chicos, escucharlos, porque en sus nervios hay mucha más información del futuro que la de tipos de nuestra edad puedan tener para aconsejarlos”.
En esa misma conferencia sostuvo: “Yo no creo en la malevolencia de esos corazones de 11, 12, 13, 14 años. No creo que esos chicos sean malos o vándalos”. También afirmó: “Cuando manejás miles de personas, adjudicarles individualmente actos de delincuencia y vandalismo es una locura”.

El 18 de noviembre de 1998 salió Último bondi a Finisterre bajo el sello Patricio Rey Discos. Tras los dos únicos recitales del grupo en 1999, el 19 y 20 de junio en el Patinódromo de Mar del Plata, declaró: “Esto es un problema social mucho más serio y más grave. ¿Vos pensás que los chicos nacen malos?… Un grupo de rock no puede hacer un planteo social. Sobre 15 mil chicos había 700 que son marginales, pero marginales no en el término despectivo; están marginados por la sociedad”.

El 15 y 16 de abril de 2000 cantó ante más de 140 mil personas en River. Durante el primero de esos recitales, Jorge “Pelé” Ríos acuchilló a siete personas en el campo, fue linchado y murió una semana después.

El 29 de junio de 2000 salió Momo Sampler, noveno y último disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El 4 de agosto de 2001 dio en el Estadio Chateau Carreras de Córdoba su último concierto al frente del grupo, aunque entonces no lo sabía; el siguiente show, previsto para el 8 de diciembre, se suspendió por la situación político-económica del país.
Tras un año sabático junto a Skay y Poli, inició su carrera solista. El 6 de diciembre de 2004 editó El Tesoro de los Inocentes con su nueva banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, y el 6 de diciembre de 2007 lanzó Porco Rex, que presentó en Jesús María, Córdoba, ante 40.000 personas.

Después colaboró como invitado en Quijotes al ajillo, del grupo de Sergio Dawi, en el tema “Gato Negro”, y cantó “Nada!” para El club de la moneda de plata, el debut de Pablo Sbaraglia. El 14 de agosto de 2009, luego de una entrevista de Skay con La Nación, difundió un comunicado con su versión sobre el final de Los Redondos y atribuyó la ruptura a la negativa de hacer copias de los registros de audio y video de los shows del grupo que estaban guardados en la casa de Skay.
El 6 de diciembre de 2010 editó El perfume de la tempestad. El 10 de diciembre de 2013 apareció Pajaritos, bravos muchachitos, con participación de Semilla Bucciarelli, Walter Sidotti y Sergio Dawi en “La pajarita pechiblanca”, y ese disco fue presentado el 12 de abril de 2014 en el Hipódromo de Gualeguaychú ante 180 mil personas.

En Tsunami, un océano de gente, de octubre de 2016, dejó otra definición sobre su excompañero: “Hay tres solos de Skay que me parecen maravillosos, Todo un palo, Etiqueta negra, y el tercero me voy a olvidar porque estoy grande”.
Tras la tragedia de Olavarría en 2017, dio señales de continuidad artística. El 21 de agosto de ese año dijo en FM La Patriada: “Estoy bien, ocupado, haciendo el disco, el libro y estamos pensando en una banda paralela que vamos a hacer. Hago canciones todo el tiempo y para la nueva banda que aún no le pusimos nombre”.

En septiembre de 2017 publicó su primer libro, Escenas del delito americano, basado en una novela distópica. El 27 de julio de 2018 editó el disco El ruiseñor, el amor y la muerte y en agosto de ese año dijo en el programa Big Bang de FM La Patriada: “Es muy difícil hacerse cargo del cariño de mucha gente. Es difícil físicamente hacerse cargo de eso”.




La muerte del Indio Solari pone fin a una manera de hacer rock en Argentina. Con la independencia como bandera innegociable, recorrió el país y atravesó generaciones con las canciones de Los Redondos y su carrera solista. Y viaje que terminó de manera abrupta y que por estas horas encara una nueva dimensión.













