Laurita Fernández y Matías Busquet se tomaron unos días para escaparse juntos a recorrer una de las maravillas naturales del país. La conductora compartió el viaje en sus redes sociales con un álbum de fotos que muestra cada momento de sus días: el hotel, los atardeceres, las salidas nocturnas y la excursión en lancha frente a las Cataratas del Iguazú.
La frase que eligió para abrir la publicación resumió todo: “Conocer las Cataratas, al finnnnn check, sos una experiencia única”. Una deuda saldada, una asignatura pendiente celebrada con entusiasmo y varios signos de exclamación.
El lugar donde se alojaron tiene vista directa a las cataratas y piscina infinity. Una de las primeras imágenes muestra la habitación: amplia, luminosa, con bañera exenta blanca en primer plano, mesada doble con toallas dobladas y, al fondo, ventanales de piso a techo con vista a la selva misionera bañada por la luz de la tarde. Laurita posa frente al espejo del baño en bikini animal print con corpiño y bombacha de tiras, una camisa negra abierta encima y el teléfono en la mano.




Otra toma la captura en los espacios comunes del alojamiento: sentada en un sillón bajo de tela gris, con ropa deportiva verde menta —calza y remera ajustada— y gorra del mismo tono, zapatillas blancas y una sonrisa que refleja su estado de ánimo. De fondo, un living de estilo tropical con techo de caña, columnas de bambú, almohadones con mariposas bordadas y una mesa de tronco macizo.
Los atardeceres tuvieron su propio capítulo. Una foto la muestra parada en el deck de madera oscura junto a la piscina, con buzo de lana blanco de rombos, pantalón gris ancho y un mate en la mano, la mirada hacia abajo y el cielo detrás en degradé de rosa y celeste. En otra imagen, tomada desde más lejos, aparece de espaldas sobre una terraza con baranda de vidrio, mirando el horizonte: la piscina infinity, los jardines verdes y, al fondo, la nube de vapor que levanta la Garganta del Diablo.
El momento de descanso más íntimo del álbum llegó en dos fotos. La primera es una toma desde la reposera: las piernas al sol en primer plano, una toalla rosa con iniciales bordadas a un costado, el mate y el termo listos, la piscina abriéndose hacia el río y la vegetación bajo un cielo azul con las cataratas al fondo. La segunda la muestra de noche, sola en una piscina cubierta de agua turquesa iluminada, de espaldas a la cámara, frente a una cascada artificial que cae sobre la superficie en penumbras.




Las noches tuvieron otro registro. En un restaurante de ambiente cálido, con estantes de madera llenos de velas encendidas al fondo, Laurita aparece sentada, con vestido blanco sin mangas y detalle de tachas en el cuello, el pelo suelto y largo, sosteniendo un trago naranja con pajita negra y sonriendo a cámara. En otra foto nocturna, luce un conjunto blanco de top y minifalda con apliques metálicos, el pelo al viento y una pose desenfadada.
La foto de pareja llegó en una de esas salidas. Laurita y Matías posaron juntos en una silla blanca: él sentado con camisa negra y pantalón gris claro, ella encima con el mismo vestido blanco sin mangas, el brazo apoyado sobre sus hombros y las dos manos entrelazadas sobre las rodillas. Los dos sonríen a cámara con el exterior iluminado del restaurante de fondo.



El momento más cercano a las cataratas llegó con la excursión en lancha. Laurita se fotografió en primer plano con chaleco salvavidas naranja sobre campera rosa, el pelo al viento y una sonrisa amplia, con las cataratas en pleno caudal rugiendo detrás entre las rocas rojizas y el cielo celeste despejado.














