Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, el acusado más célebre del bestial triple crimen narco de Florencio Varela que terminó con tres jóvenes mutiladas y enterradas al ras de la tierra por un supuesto robo de plata y droga, habló por primera vez desde prisión.
Encerrado en un régimen para presos de alto riesgo en el área de jóvenes adultos del penal de Marcos Paz, Valverde Victoriano respondió las preguntas de Infobae en la primera entrevista con la prensa de su historia, luego de ser extraditado desde Perú en un vuelo de la Fuerza Aérea.
Dos semanas atrás, “Pequeño J” amplió su indagatoria ante el Juzgado Federal N°2 de Morón. Aquí, cambió de forma radical el relato conocido sobre su supuesto rol. Pasó de ser el llamado autor intelectual al que los medios convirtieron en un nuevo jefe del submundo a un simple mandadero de dealers que vivía en una pieza con cama cucheta en la villa Zavaleta, un tercera línea de Miguel Ángel Villanueva, uno de los principales imputados.
Lo que dijo en su entrevista con Infobae es al menos revelador.
-En tu ampliación de indagatoria, realizada dos semanas atrás, negaste participar del triple crimen. Si no lo hiciste, entonces, ¿qué sentiste al saber cómo fueron asesinadas Brenda, Morena y Lara?
-Como expliqué en mi indagatoria, yo no estuve y tampoco me imaginaba lo que les hicieron. Cuando me entero de cómo las mataron, me sentí mal porque, la verdad, a mí ellas me cayeron bien, más Morena, porque la mina era simpática, graciosa, me apenó mucho lo que pasó. Y a la vez, sentí miedo, al saber que me estaba metiendo en un problema del que no tengo nada que ver. También, tengo miedo porque menciono a personas que pueden ser un problema para mí. La verdad que no creía capaz a la gente de Miguel Ángel de hacer esto, porque eran tranquilos, ninguno tenía problemas en el barrio. Nadie hablaba de matar. Todas las personas tienen un lado, luego otro.
-Entonces, ¿por qué las mataron?
-No lo sé. Miguel Ángel nunca habló de un robo. Pero lo que hicieron no se hace, más con mujeres.

“¿Por qué se rayaron al hacer algo así?»
“Pequeño J” fue detenido en Perú el 30 de octubre de 2025, doce días después de los asesinatos cometidos en la casa de la calle Chañar en Villa Vaettone. Policías peruanos y bonaerenses lo capturaron al sur de Lima mientras viajaba en un camión. Se había fugado hacia Bolivia junto a Matías Ozorio, su presunto compañero en la banda, un ex cocinero de Barracas. Luego, corrieron hacia Perú, cada uno por su lado.
Días antes, Valverde había dejado su último escondite, la casa de su novia en Isidro Casanova, donde dejó atrás un revolver calibre .40. La DDI de La Matanza llegó allí poco después, luego de que un informante lo entregó. En su ampliación de indagatoria, el acusado relató cómo le pagó en dólares a un hombre de José C. Paz que lo llevó junto a Ozorio a la frontera, oculto en una camioneta. Su familia -que hoy colabora con su defensa- se negó a acobijarlo.
-¿Qué recordás de tu fuga?
-Matías me dice de fugarnos. Yo no quería, pero me convenía, porque él tenía plata. Yo era el guía, también, porque había cruzado la frontera antes. Cuando llegamos a Bolivia, le empecé a preguntar: “¿Por qué se rayaron al hacer algo así?» Pero Matías no me dijo mucho.
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