Comienza la nueva aventura para Kevin Benavides que pasará a correr en la categoría principal del Rally Raid. Luego de ganar dos veces el Rally Dakar en motos y tras su paso con un UTV en la división Challenger, el salteño de 37 años debutará en la divisional Ultimate con una Toyota Hilux del equipo Overdrive Racing, uno de los más experimentados. Será en una nueva edición del Desafío Ruta 40 (DR40), que marca el regreso del Campeonato Mundial a Argentina. Por su rodaje, espíritu combativo que lo llevó a recuperarse luego de 25 fracturas en su carrera, el mayor de los hermanos salteños se prepara para medirse en la “Fórmula 1” de la especialidad.
Antes del inicio del evento que recorrerá Mendoza y San Juan, Infobae habló con Kevin, que explicó por qué dio el salto y que buscará en la máxima división en cuatro ruedas del Rally Raid. “Después de haber hecho un poco de experiencia, arriba del T3 en el Challenger y una buena segunda semana en el último Dakar, también una muy buena participación en el SARR (South American Rally Race) Series en Argentina, tuve la sensación de que cumplimos con la fase de aprendizaje. Tengo la sensación de saber que puedo ir por algo grande y es lo que me motiva”.
El vencedor en motos en el Rally Dakar en 2021 (Honda) y 2023 (KTM), se tiene confianza porque “vengo de muchos años correr con toda mi experiencia en la moto, que creo que también decidí hacer el debut en Argentina por una cuestión de poder correr en mi tierra, en un Desafío Ruta 40, que para mí es una carrera muy importante”. Este proyecto apunta a correr “una fecha más del Mundial en Marruecos y el Rally Dakar 2027”. Acostumbrado a salir de la zona de confort, Benavides afirma que “me podría haber quedado tranquilamente en la categoría T3 y buscar el título ahí, pero mi estilo es más siempre de ir a lo más difícil”.
Sobre cómo cambió su chip para pasar de pelear por el triunfo en las motos y ahora acostumbrarse al mundo de los autos, sostiene que “en el último Dakar llegaba con cero experiencia en las cuatro ruedas y al final, sacando los problemas mecánicos de los primeros días, en la segunda semana estuve siempre adelante. Gané etapas y aquí llego de la misma manera: sin nada de experiencia arriba de una camioneta, que llegó acá tres días antes y solo tengo dos días de prueba y de ahí directo a correr la etapa uno”.

En tanto que explica la importancia de la categoría Ultimate: “Ni más ni menos es la Fórmula 1 del Dakar, o sea, en cuanto a tecnología y desarrollo, las camionetas están en un gran nivel que siguen evolucionando continuamente. Pero bueno, son vehículos que también tienen que soportar, son quince días de carrera a través de un desierto, por lugares que no conocemos y es todo un desafío”.
A la fecha argentina vendrán los notables del mundo del Rally Raid y en los autos estarán presentes Nasser Al-Attiyah (cinco triunfos en el Rally Dakar), Carlos Sainz (cuatro victorias y dos Mundiales de Rally), Stéphane Peterhansel (más ganador del Rally Dakar), Sébastien Loeb (nueve títulos en el Mundial de Rally) y el vigente campeón mundial, Lucas Moraes, entre otros. Con estos rivales, Kevin apunta a “ir día a día. Están todos los pilotos de Dacia, los dos de Toyota, los de Ford, tenés quince pilotos que son factory (equipos oficiales de fábrica). Poder entrar en ese primer grupo sería bastante”.
De esta nueva edición del DR40 cuenta que “vamos a tener un recorrido increíble, muy divertido. Vamos a estar también en una zona muy favorable para el Rally Raid, que es Mendoza y San Juan, con etapas donde pasé el Dakar en su momento. Invito a toda la gente que se pueda acercar”.
Sigue los pasos de Monsieur Dakar (Señor Dakar), Peterhansel, quien primero ganó seis veces en motos y luego ocho en autos. “Sentí mucho la conexión de él porque viene también del palo de las motos. Me alentó y le agradezco también mucho sus palabras”.
Es un ejemplo de resiliencia porque “no soy conformista. He tenido muchas lesiones y de cada una he podido siempre aprender, me han ayudado a mejorar como piloto, como persona, la parte física, el entrenamiento. Incluso de la última que tuve de la cual aún me sigo recuperando ese brazo. Por eso decidí dar un paso al costado en las motos y me vengo sorprendiendo por cómo está avanzando el brazo y ya no me molesta. He trabajado mucho con mi hermano, con nuestro psicólogo y nuestro grupo de entrenamiento. Agradezco mucho a los golpes que tuve a lo largo de mi carrera deportiva y a las derrotas también porque con eso me hice más fuerte, me superé, crecí y me llevó a seguir consiguiendo triunfos”.
Ante la consulta de si corrió peligro su vida en su último accidente en la edición 2024 del DR40, se toma un segundo para responder y admite: “Estuve cerca de la muerte en ese momento. Como siete días inconsciente y la lesión que tuve en la cabeza fue muy complicada, una lesión axonal difusa. También la lesión nerviosa en el brazo. Fue un momento sumamente bisagra en mi carrera deportiva porque me impidió seguir con las motos, donde yo pensaba seguir aunque sea hasta el 2026 y hacer mi último Dakar en motos, es lo que ya tenía firmado y pactado. Pero la vida es así, te lleva a constante cambio y me hizo retirarme un año antes de lo que yo tenía diagramado”.
También reflexiona sobre el gran momento en el deporte motor, por sus triunfos, el de su hermano Luciano en motos en la última edición del Rally Dakar y también lo que genera Franco Colapinto en la F1. “Ser ejemplo de muchos chicos es fantástico y me llena mucho de orgullo, porque en Argentina tenemos mucho potencial y talento. Nada se consigue fácil y creo que eso en la sociedad también en la que estamos hoy en día, en que vez si las cosas no llegan fácil se dan por vencido, nosotros demostramos que con trabajo, perseverancia, resiliencia y mucha persistencia se puede lograr. Lo que está sucediendo con Franco, Nico Varrone (Fórmula 2), lo nuestro, las actividades del deporte motor están en auge”.

Kevin y su hermano Luciano son los únicos latinoamericanos en ganar en motos en el Rally Dakar. Ambos lograron hitos ya que se trata de la categoría más peligrosa y la que dio lugar al Rally Dakar luego de que su creador, el recordado Thierry Sabine, se perdió en el desierto africano en una carrera de motos en 1977. Dicha divisional era una utopía y unos pocos argentinos se animaron en África. Ya en Sudamérica, los Benavides hicieron sus primeras armas y en Arabia Saudita alcanzaron la gloria. “Es una locura todo lo que sucedió y va a quedar en la historia. No lo van a poder borrar y ahora también con el triunfo de mi hermano, ni hablar. Somos los únicos hermanos del mundo en ganar el Dakar en motos. Solo nosotros ganamos por menos de un minuto, yo gané por 43 segundos y Luciano ganó por dos segundos. Pero eso también te quiere decir que siempre la hemos peleado hasta el final, con convicción y con ganas. Ojalá que sirva para que otros chicos puedan animarse a soñar y a hacerlo”.
Atrás quedó la etapa en motos para Kevin Benavides, que ahora afronta el desafío en la F1 de los autos en el Rally Raid. Dentro de los 151 inscriptos en el Desafío Ruta 40 por la tercera fecha del Campeonato Mundial, él y el resto de los argentinos contarán con el apoyo y el calor de su público.














