
La organización Plan International Ecuador presentó este 20 de mayo la campaña “Cambiemos el Juego”, una iniciativa que busca utilizar el deporte como herramienta para prevenir la violencia sexual y promover espacios seguros para niñas y adolescentes en Ecuador, un país donde las denuncias por delitos sexuales contra menores continúan siendo una de las problemáticas más persistentes.
La campaña fue lanzada en medio de la expectativa mundial por los grandes torneos de fútbol y busca llamar la atención sobre las condiciones de violencia, desigualdad y exclusión que enfrentan miles de niñas fuera de las canchas. Según explicó la organización, el objetivo es convertir el deporte en un espacio de protección, confianza y liderazgo para niñas y adolescentes.
La iniciativa también pone en evidencia la magnitud del problema en Ecuador. Datos de la Fiscalía General del Estado recopilados por Plan International muestran que entre 2015 y 2025 se registraron 86.962 denuncias por abuso sexual, violación y acoso sexual contra menores de edad. La cifra refleja el volumen de casos reportados en una década y da cuenta de un fenómeno que afecta de manera sostenida a niñas, niños y adolescentes en el país.

A esto se suman otros indicadores citados por la organización y organismos internacionales. Datos de UNICEF señalan que cada día seis niñas de entre 10 y 14 años dan a luz en Ecuador como consecuencia de violencia sexual. Organismos internacionales también estiman que el 21% de niñas, niños y adolescentes ha sufrido algún tipo de violencia sexual.
De acuerdo con el Consejo de la Judicatura, entre 2014 y 2025 se registraron 15.724 procesos judiciales relacionados con delitos contra menores de edad. Del total, el 69% correspondió a abuso sexual y el 20% a violación. Las cifras muestran la presión que enfrenta el sistema judicial frente a este tipo de delitos y la dimensión de una problemática que involucra tanto al entorno familiar como educativo y comunitario.
La violencia sexual también ha sido detectada dentro de instituciones educativas. Datos oficiales del Ministerio de Educación muestran que entre enero y abril de 2025 se registraron 674 casos de violencia sexual identificados dentro del Sistema Nacional de Educación.
Catalina Vaca, representante de Plan International Ecuador, señaló que el deporte puede convertirse en una herramienta de transformación social y protección para niñas y adolescentes. “Cambiar el juego también implica transformar las condiciones que siguen exponiéndolas a violencia y desigualdad”, afirmó durante la presentación de la campaña.
La organización explicó que “Cambiemos el Juego” impulsará acciones orientadas a promover entornos deportivos seguros y fortalecer las redes de apoyo alrededor de niñas y adolescentes. La iniciativa busca involucrar a entrenadores, familias, escuelas, medios de comunicación, instituciones públicas y comunidades en la prevención de la violencia y en la construcción de espacios protectores.

Según Plan International, la campaña pretende visibilizar “el otro partido” que enfrentan millones de niñas en América Latina y el Caribe, marcado por menores oportunidades, inseguridad y barreras estructurales. La organización sostiene que muchas niñas crecen en contextos donde sus derechos y posibilidades están condicionados por dinámicas de desigualdad y violencia normalizadas socialmente.
En Ecuador, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos han advertido durante años sobre las dificultades que enfrentan las víctimas de violencia sexual para acceder a justicia y protección. Entre los principales problemas señalados están el miedo a denunciar, la revictimización, la falta de atención integral y los obstáculos institucionales para procesar los casos.
Plan International Ecuador indicó que la campaña busca aprovechar el alcance social y simbólico del deporte para abrir una conversación más amplia sobre la violencia sexual contra menores y la necesidad de generar cambios culturales que permitan reducir riesgos y garantizar espacios seguros para niñas y adolescentes.
La organización aseguró que uno de los principales objetivos de “Cambiemos el Juego” es que niñas y adolescentes puedan desarrollarse plenamente, participar en espacios deportivos libres de violencia y construir redes de apoyo que fortalezcan su autonomía y protección.













