El avance del cambio climático ha puesto en alerta a las autoridades de Estados Unidos, ante el riesgo de que diversas ciudades y regiones costeras queden bajo el agua si el nivel del mar aumenta tres metros, según proyecciones de la NOAA. El fenómeno, relacionado con el derretimiento acelerado de glaciares en la Antártida, plantea desafíos inmediatos y futuros para millones de habitantes en zonas urbanas, infraestructuras críticas y ecosistemas, de acuerdo con informes divulgados el 20 de mayo de 2026.
De acuerdo con la herramienta oficial de la NOAA, un incremento de tres metros en el nivel del mar afectaría directamente a localidades de Florida, California, Nueva York, Texas, Luisiana y otros estados, donde se concentran grandes centros de población y actividades económicas. Los mapas interactivos desarrollados por la agencia federal detallan cómo barrios completos, aeropuertos, puertos y reservas naturales quedarían expuestos a inundaciones permanentes. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (el panel científico de la ONU, IPCC) respaldan la información técnica, mientras que organismos como la NASA (la agencia espacial) aportan datos sobre la velocidad del deshielo antártico.
El contexto internacional y científico establece como principal factor de preocupación la inestabilidad del glaciar Thwaites en la Antártida Occidental, denominado “glaciar del fin del mundo”. Las investigaciones de la NASA (la agencia espacial) y la NOAA registran una pérdida acelerada de masa glaciar, que podría desencadenar el colapso de grandes porciones de la capa de hielo y contribuir a un aumento global de los océanos. Las autoridades estadounidenses han actualizado sus planes de gestión de riesgos y adaptación urbana, utilizando datos y recomendaciones de estas agencias para anticipar los posibles cambios en la geografía y economía de las regiones afectadas.
¿Qué ciudades de Estados Unidos quedarían bajo el agua si sube el nivel del mar?
Según los mapas oficiales de la NOAA, el estado de Florida se encuentra entre los más expuestos al aumento del nivel del mar. Ciudades como Miami, Fort Lauderdale, Tampa, Jacksonville y St. Petersburg presentan amplias áreas costeras que quedarían inundadas si el mar sube tres metros, afectando a millones de residentes, infraestructuras críticas y sectores turísticos. La agencia destaca que grandes extensiones de comunidades de baja altitud podrían volverse inhabitables.
En la región del Golfo de México, la amenaza se extiende a Nueva Orleans y áreas costeras de Luisiana, así como a zonas cercanas a Galveston Bay, Freeport y Surfside Beach, en Texas. El informe señala que estas áreas ya han enfrentado problemas de erosión y tormentas severas, por lo que el aumento proyectado agravaría la situación.
El noreste del país tampoco queda exento. De acuerdo con la NOAA, sectores de Nueva York como Brooklyn, Queens, Manhattan y Staten Island estarían bajo riesgo de inundaciones, lo mismo que infraestructuras como el Aeropuerto Internacional Newark Liberty y el MetLife Stadium, previsto como sede para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Otras ciudades con vulnerabilidad señalada en los mapas incluyen Baltimore (Maryland), Norfolk y Virginia Beach (Virginia), Charleston (Carolina del Sur), Savannah (Georgia), Wilmington (Carolina del Norte), además de áreas de Nueva Jersey, Delaware y Mississippi.
En la costa oeste, la NOAA identifica zonas de alto riesgo en el área de la Bahía de San Francisco, Oakland, San Mateo, así como partes de San Diego y Oxnard en California. La agencia también menciona que reservas naturales como Big Lagoon, Brush Creek/Lagoon Lake Wetlands, Coastal Dunes Natural Preserve y sectores del California Coastal National Monument podrían perderse en este escenario.

¿Por qué el glaciar Thwaites es relevante para el futuro de las costas estadounidenses?
El glaciar Thwaites, según informes de la NASA (la agencia espacial) y la NOAA, es el más ancho del planeta, con una extensión de 120 kilómetros y una cuenca de 192.000 kilómetros cuadrados, tamaño superior al de Florida. Desde el año 2000 ha perdido más de 1 billón de toneladas de hielo, según registros satelitales de la agencia espacial.
La NOAA advierte que el colapso total de Thwaites podría elevar el nivel global del mar en aproximadamente 65 centímetros (650 milímetros), pero especialistas consideran que el proceso podría desestabilizar el conjunto de la capa de hielo de la Antártida Occidental. El informe técnico de la NOAA de 2022 señala que el derretimiento de Thwaites representa una amenaza por su potencial de desencadenar la pérdida de otras masas de hielo conectadas, lo que podría llevar a un aumento del nivel del mar de hasta tres metros en escenarios extremos.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (el panel científico de la ONU, IPCC) apoya esta preocupación, al advertir que la aceleración del deshielo en la Antártida Occidental podría transformar las costas en todo el mundo, como indica su último informe sobre riesgos climáticos.
¿Cuáles son los datos y cifras que evidencian el riesgo?
La NOAA estima que más de 100 millones de personas viven en áreas situadas a menos de un metro sobre el nivel del mar en todo el mundo. En Estados Unidos, más de 40 ciudades principales enfrentan la posibilidad de inundaciones permanentes si el nivel del mar supera los 2,5 metros, en datos del Servicio Geológico de Estados Unidos.
El visor oficial de la NOAA (Sea Level Rise Viewer) permite visualizar que el Aeropuerto Internacional de Miami, partes del sistema de metro de Nueva York y zonas portuarias de California quedarían bajo agua si se alcanza el umbral máximo proyectado. La agencia federal subraya que la infraestructura básica, como vías de transporte, suministro de agua y electricidad, estaría seriamente amenazada en estos escenarios.
La NOAA y el USGS han publicado listados de ciudades vulnerables, donde figuran también Boston, Houston, Los Ángeles y Seattle, además de las ya mencionadas. Los informes técnicos recomiendan consultar el visor de mapas interactivos para identificar con precisión las áreas de riesgo en cada localidad.
¿Qué herramientas oficiales existen para consultar el impacto del nivel del mar?
La NOAA ofrece el Sea Level Rise Viewer, una plataforma digital que permite explorar escenarios de aumento del nivel del mar para diferentes regiones de Estados Unidos. Esta herramienta utiliza modelos digitales de elevación y datos históricos, cruzados con proyecciones climáticas internacionales, para mostrar con precisión las áreas que quedarían inundadas bajo distintos supuestos.
El visor oficial está disponible en https://coast.noaa.gov/digitalcoast/tools/slr.html. Además, la agencia federal publica informes periódicos con recomendaciones para la gestión urbana, la planificación de infraestructuras y la adaptación de comunidades costeras.
El USGS y la NASA (la agencia espacial) también ofrecen recursos cartográficos y bases de datos de libre acceso, que se actualizan con imágenes satelitales y registros de variaciones en la masa glaciar. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (el panel científico de la ONU, IPCC) presenta escenarios globales en su reporte sobre riesgos climáticos, donde se incluyen estimaciones de subida del mar y mapas interactivos para distintos países.
¿Qué medidas se están tomando ante el riesgo de inundaciones costeras en Estados Unidos?
Las autoridades federales y estatales han comenzado a integrar los datos de la NOAA en sus planes de desarrollo urbano y gestión de emergencias. Según el informe técnico de la NOAA de 2022 (2022 Technical Report | Resources – U.S. Sea Level Change), es fundamental que las decisiones sobre inversión en infraestructura y ordenamiento territorial consideren los escenarios de aumento del nivel del mar para reducir el impacto sobre la población.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (el panel científico de la ONU, IPCC) recomienda a los gobiernos actualizar códigos de construcción, reforzar sistemas de diques y promover políticas de relocalización para las zonas más vulnerables. Las autoridades de Florida, California y Nueva York han implementado planes de adaptación, que incluyen la construcción de barreras, mejoras en el drenaje y estudios de viabilidad para la reubicación de infraestructuras esenciales.
La NOAA y el USGS insisten en la necesidad de cooperación entre distintos niveles de gobierno, empresas y comunidades para enfrentar este desafío. La agencia destaca en su reporte más reciente que la adaptación efectiva requiere acciones coordinadas y una actualización constante de los datos científicos.
¿Cómo afecta este escenario a los residentes y qué pueden esperar a futuro?
El posible aumento del nivel del mar impacta directamente en la vida cotidiana de quienes habitan en zonas costeras de Estados Unidos. Las proyecciones de la NOAA y la NASA (la agencia espacial) sugieren que millones de personas podrían experimentar cambios en la disponibilidad de vivienda, acceso a servicios y estabilidad económica si se materializa el escenario extremo.
Las herramientas oficiales permiten anticipar las zonas de mayor riesgo y planificar respuestas, pero la magnitud y el ritmo de los cambios dependen de la evolución climática global y de las acciones que se adopten a nivel local e internacional. Las autoridades advierten que el monitoreo y la planificación serán esenciales para minimizar consecuencias en el mediano y largo plazo.












