
La autopsia realizada al cuerpo de Kevin Ezequiel Martínez, el adolescente de 15 años que murió en Chascomús tras accidentarse en moto el martes 12 de mayo y luego ser golpeado por Leandro Edgardo Marzzellino, aportó un dato central para la investigación: la lesión más grave fue una fractura múltiple de cráneo compatible con un impacto de alta intensidad. Para la fiscalía, según pudo saber Infobae, la causa de muerte fue el accidente y no la agresión posterior.
El dato se vuelve especialmente relevante porque, de acuerdo con la información incorporada al expediente, Kevin circulaba sin casco al momento del siniestro. Ese elemento será evaluado junto con la pericia accidentológica y las imágenes reunidas en la causa para reconstruir la mecánica del choque y determinar cómo se produjeron las lesiones que derivaron en su muerte.
El informe médico-legal describió que el joven presentaba “politraumatismos de importancia” que afectaban principalmente el tórax y que produjeron un sangrado relevante en esa zona. Sin embargo, los forenses señalaron que la lesión determinante fue la fractura múltiple de los huesos del cráneo, considerada por su magnitud como idónea para provocar la muerte.
Sobre el mecanismo de producción de esas lesiones, la autopsia indicó que era compatible con “el choque con o contra una superficie animada de velocidad y masa”, una formulación que, en el contexto del caso, apunta a un impacto fuerte vinculado al siniestro vial. El informe también sostuvo que la intensidad del golpe fue suficiente para producir las fracturas craneales descriptas.
El dato incide directamente en la situación procesal de Marzzellino que aparece señalado por haber golpeado al adolescente después del choque. Según fuentes del caso consultadas por Infobae, en principio podría ser imputado por lesiones, aunque la definición todavía no está cerrada: restan pericias anatomopatológicas, médicas y otros estudios complementarios antes de que la fiscalía adopte una calificación definitiva.
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