
Mientras distintos indicadores nacionales muestran un escenario de fragilidad para la industria y un estancamiento prolongado en sectores vinculados al mercado interno, la economía de Santa Fe cerró 2025 con una recuperación impulsada por el agro, la industria y el comercio. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la actividad económica provincial creció 6,2% el año pasado y encadenó dos años consecutivos de expansión, algo que no ocurría desde 2015.
Dentro de ese desempeño, dos datos sobresalieron por encima del promedio general: la industria manufacturera avanzó 12,3% y el comercio 8,4%, de acuerdo con las estimaciones elaboradas por la entidad rosarina en base a información del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC). Ambos sectores crecieron por encima del Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial y se consolidaron como dos de los principales motores de la actividad santafecina.
El resultado contrasta con distintos indicadores nacionales que reflejaron dificultades para buena parte del entramado industrial argentino. En las últimas semanas, informes privados y relevamientos sectoriales señalaron que la actividad fabril todavía atraviesa una etapa de debilidad, con caída de la demanda, menor utilización de capacidad instalada y presión creciente de las importaciones en varios rubros manufactureros.
El peso de la industria y el comercio en Santa Fe
La BCR destacó que el crecimiento santafecino estuvo “anclado en los tres más importantes del entramado económico santafecino: agro, industria y comercio”. Según el informe, esos sectores representan en conjunto el 64% de la economía provincial. La industria explica el 28% del PBG y el comercio otro 22%, mientras que el agro aporta el 14%.

El documento remarcó además que “la distancia respecto de los demás sectores es considerable”, en referencia al peso relativo que tienen esas actividades sobre el resto de la estructura económica provincial.
En ese marco, el avance industrial de 2025 se ubicó casi el doble por encima del crecimiento promedio de la economía santafecina. El comercio, por su parte, también mostró un desempeño superior al nivel general de actividad.
De acuerdo con la BCR, “es probable que incida positivamente el buen desempeño de la industria oleaginosa en el valor del último año”, aunque aclaró que no existe información desagregada por rama industrial y que, por lo tanto, puede haber diferencias importantes entre sectores fabriles.
La provincia tiene un perfil productivo fuertemente vinculado al complejo agroindustrial y a la actividad exportadora. En otro informe difundido este año, la Bolsa de Comercio de Rosario señaló que Santa Fe exportó en 2025 productos por USD 16.182 millones, con un incremento interanual superior al 5%. Según la entidad, los complejos agroindustriales explicaron “9 de cada 10 dólares generados” por las ventas externas provinciales.
El contraste con la situación nacional
El desempeño de Santa Fe aparece en contraste con la situación de parte de la industria a nivel nacional. En los últimos meses, distintos informes privados describieron un escenario de recuperación desigual, con sectores que todavía no logran recomponer niveles de actividad previos a la caída de 2024.
En particular, uno de los ejes que surgió en los análisis nacionales fue el deterioro de ramas vinculadas a la construcción, el mercado interno y la producción manufacturera tradicional. También se señalaron dificultades por la caída del consumo, el encarecimiento financiero y la mayor competencia de bienes importados.
En Santa Fe, incluso los propios relevamientos fabriles mostraron señales mixtas hacia el cierre del año pasado. Un informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) indicó que la producción manufacturera provincial cayó 9,8% interanual en diciembre y advirtió sobre una menor demanda interna, aumento de importaciones y retroceso en indicadores como consumo energético industrial y empleo fabril.
Sin embargo, el balance anual de la economía provincial terminó mostrando un crecimiento acumulado significativo, impulsado principalmente por el complejo agroindustrial, la actividad comercial y ramas manufactureras vinculadas a la producción primaria.
La diferencia también aparece al observar el peso relativo que Santa Fe ganó dentro de la economía argentina. Según la BCR, el aporte provincial al Producto Interno Bruto nacional pasó de 10,1% en 2024 a 10,4% en 2025. La entidad sostuvo que se trató de “un notorio incremento” luego del impacto que había tenido la sequía de 2023 sobre la economía regional.
La industria santafecina aumentó su participación nacional
El informe también analizó la incidencia provincial dentro de algunos sectores económicos argentinos. Allí volvió a aparecer el peso de Santa Fe en la industria y el comercio.
De acuerdo con la BCR, la industria manufacturera santafecina representó en 2025 el 15,9% del total nacional del sector, mientras que el comercio mayorista y minorista explicó el 15,3% del total argentino. En ambos casos, la provincia incrementó su participación respecto de 2024.

La entidad remarcó además el papel del agro dentro del entramado económico provincial y nacional. Santa Fe explicó el 17,3% de la actividad argentina vinculada a agricultura, ganadería, caza y silvicultura durante el año pasado.
El comportamiento de esos sectores fue clave para sostener el crecimiento provincial luego del impacto de la sequía histórica de 2023. Ya durante 2024, distintos indicadores habían mostrado una recuperación de la actividad santafecina, impulsada por la mejora de la producción agrícola y la normalización de exportaciones.
Las señales hacia 2026
Pese al crecimiento anual, la propia BCR advirtió que la evolución mensual de la economía provincial mostró cierta desaceleración durante buena parte de 2025.
El informe señaló que, según el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Santa Fe (ICA-SFE), “la economía provincial alcanzó un máximo relativo en febrero de 2025, permaneciendo el resto del año en un nivel levemente inferior”.
La entidad explicó que, mientras el PBG refleja el promedio anual de actividad, el indicador mensual muestra que el ritmo de crecimiento perdió intensidad después del primer trimestre.
Aun así, la Bolsa de Comercio de Rosario planteó una perspectiva favorable para este año. “La expectativa de que la economía provincial marque su tercer año consecutivo de crecimiento económico es una hipótesis razonable”, sostuvo el documento.
Entre los factores mencionados aparecen la campaña agrícola 2025/26 y la expectativa de un movimiento récord en el nodo portuario del Gran Rosario, tanto en recepción de granos como en embarques. Según la entidad, la producción agrícola tuvo “un excelente desempeño en la región central y norte del país”, lo que podría seguir traccionando la actividad económica santafecina durante este año.














