
Una mujer de 61 años de edad no resistió a las quemaduras y a las graves heridas propinadas con un arma punzocortante por su propio hijo, quien también intentó quemarla.
El violento ataque ocurrió en enero de este año en la ciudad de David, provincia de Chiriquí, y desde entonces la fémina se mantenía recluida en el Hospital Rafael Hernández, donde esta semana falleció.
La víctima había declarado que su hijo, de 25 años, la habría agredido con una tijera y posteriormente intentó prender fuego dentro de la residencia que ocupaban, con la aparente intención de causarle mayores daños, aunque hasta el momento se desconocen los motivos que originaron el ataque, reportó el diario El Siglo.
Aquella noche el agresor presuntamente atacó a su madre dentro de la vivienda, causándole varias heridas, y no conforme con eso habría rociado un líquido inflamable en el lugar, lo que provocó un incendio parcial que agravó aún más la condición de la mujer.
Tras el hecho, los informes policiales indican que el sospechoso se dio a la fuga, por lo que se dio una intensa búsqueda y días después fue aprehendido a orillas del río David en condiciones delicadas de salud, con signos de deshidratación, luego de varios días evadiendo a las autoridades.

El Ministerio Público informó que ahora con el deceso de la mujer se prevé una audiencia de control de garantías, donde incluso podría darse una reclasificación del delito.
Uno de los últimos casos de matricidio que se dio en Panamá ocurrió el 19 de mayo de 2020, en el apartamento N°4C, Residencial Parque del Este, corregimiento de Juan Díaz, cuando una mujer de 36 años le quitó la vida a su madre y luego la desmembró.
Posterior al hecho se conoció que la victimaria había estado recluida en varios centros de rehabilitación para personas que consumen drogas, e incluso hasta la propia madre la acompañaba a los cultos de rehabilitación.
Personas del entorno de la principal sospechosa afirmaron en su momento que unas semanas antes de la tragedia se habría dado un altercado entre la mujer y su madre, donde aseguraron que hubo agresión física.
Mediante un jurado de conciencia el Tribunal de Juicio del Primer Circuito Judicial de Panamá emitió una sentencia condenatoria de 30 años de prisión para la imputada.

Durante el acto de audiencia, el diario Critica informó que la mujer se mantuvo muy fría, seria, no demostró mucha emoción, habló poco, solo se limitó a su presentación y datos que para su registro le solicitaba el juez.
Otro caso de delito en contra de los progenitores en Panamá se dio esta semana cuando un adulto mayor de 71 años terminó sin un dedo de una mano y con graves heridas en la cabeza y un brazo, luego de ser agredido por su hijo.
El ataque tuvo lugar en El Copé, distrito de La Pintada, provincia de Coclé, donde después de haber cometido el hecho el agresor se dio a la fuga trasladándose en un transporte público hacia la ciudad capital.
Pero, no contaba con que ya estaba siendo buscado por las autoridades de Policía, quienes mediante un operativo establecieron un punto de control donde el presunto agresor fue ubicado dentro del colectivo.
Tras informarle de sus derechos y del motivo de su aprehensión, el hombre fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes, informó la Policía Nacional.













