
Mientras las selecciones y futbolistas se alistan para la Copa del Mundo 2026, un costarricense de 66 años ya está ganando su propia maratón de voluntad.
Marco Luis Benavides Segura, también conocido en el asfalto como “Makey”, ha emprendido una travesía con un objetivo que parece sacado de un película de aventuras: llegar al Estadio Ciudad de México (antes conocido como Estadio Azteca) sobre dos ruedas para la inauguración del máximo evento del fútbol mundial.
Este viaje no es una coincidencia, sino la consolidación de una leyenda. Con su llegada a tierras mexicanas, Benavides busca convertirse en una de las pocas personas en el mundo en haber asistido a cuatro Copas del Mundo viajando en bicicleta.
El “Llanero Solitario”, apodo que se ganó en los años 80′, ya ha conquistado las rutas hacia Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.

Una travesía con sello centroamericano
En una entrevista concedida a Corresponsal Esparza, “Makey” detalló que su odisea hacia México inició oficialmente el pasado 14 de abril.
Según sus cálculos, espera tocar suelo mundialista en un periodo de un mes y diez días, lo que le permitiría tomar descansos durante el trayecto previo al pitazo inicial del 11 de junio.
Sin embargo, el camino no está exento de desafíos. A diferencia de sus travesías anteriores, esta vez, “Makey” viaja con una precaución adicional: la salud de su espalda. Una caída que sufrió requirió cirugía, por lo que debe tener mayores precauciones. “Todo esto si la columna no me falla”, comentó el ciclista, quien asegura que contará con compañía durante ciertos tramos del viaje para resguardarse ante las inclemencias del tiempo y cualquier eventualidad física.

El origen de una hazaña mundialista
La historia de “Makey” con los mundiales comenzó en el año 2014. Según relató a Canal 15 El Zamorano, pasando por El Salvador, su motivación para llegar a Brasil fue doble: el sueño personal de conocer ese país y la oportunidad de aprovechar su experiencia como ciclista profesional para superar la falta de recursos económicos.
Sin presupuesto para grandes lujos, decidió que su bicicleta sería su transporte, apoyándose en la solidaridad de amigos y actividades comunales para costear el trayecto.
Por su parte, su experiencia en Qatar 2022 fue quizás la más asombrosa hasta la fecha. En declaraciones para CR Hoy, recordó que recorrió cerca de 5,800 kilómetros pasando por España, Francia, Italia, Turquía, Grecia, Bulgaria y Chipre. Este esfuerzo físico se ve recompensado por la “alegría única” de convivir con personas de todas las naciones, defendiendo la idea de que en un Mundial, “todos somos iguales”.

Un sueño pendiente: rumbo a México
A pesar de su estatus de veterano mundialista, “Makey” viaja con la misma humildad que la primera vez.
No tiene una entrada asegurada para el partido inaugural entre México y Sudáfrica. Pese a ello, al igual que en sus viajes anteriores, confía en que su historia y su esfuerzo inspiren a alguna “persona de buen corazón” que pueda facilitarle el ingreso al recinto para representar a Costa Rica desde las gradas.
“No clasificó la Selección, pero yo sí voy. Por lo menos que se vea la bandera de Costa Rica en el Mundial aunque sea conmigo”, afirma con orgullo. El tico ya ha cruzado Nicaragua y El Salvador, donde ha sido recibido con la calidez característica de los pueblos hermanos.












