
Las autoridades de Moscú preparan medidas estrictas para el 9 de mayo, día de la conmemoración de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, que incluyen el corte del acceso a internet, las comunicaciones móviles, los SMS y hasta los servicios incluidos en listas blancas dentro de la circunvalación de la ciudad.
Según la página oficial del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, se esperan restricciones similares en Volgogrado, ciudad al sur del país.
El Ministerio de Defensa ruso informó que, por primera vez desde 2007, el desfile en la Plaza Roja se realizará sin columna de vehículos militares debido a la “amenaza terrorista”, en referencia a Ucrania. Los únicos vehículos previstos son camiones de bomberos o ambulancias.
El formato reducido también se implementará en Tomsk y Krasnodar. En San Petersburgo, las autoridades decidieron no invitar a veteranos de la Segunda Guerra Mundial y optaron por convocar a sus propios héroes locales. El número de espectadores en esa ciudad se limitará a una tribuna de unas 300 personas.
En cuanto a la presencia internacional, solo cuatro líderes confirmaron su asistencia: el presidente bielorruso Aleksandr Lukashenko, el presidente kazajo Kassym-Jomart Tokayev, el presidente kirguís Sadyr Zhaparov y el primer ministro eslovaco Robert Fico. El año pasado, la lista de invitados incluía a representantes de 27 países; en esta edición, la asistencia diplomática se redujo de forma notable.

En palabras de la agencia estatal ucraniana, la magnitud del desfile fue disminuyendo progresivamente en los últimos años. El 9 de mayo era tradicionalmente el mayor espectáculo estatal, con cientos de vehículos, miles de soldados y transmisiones globales en directo.
El desfile de 2015 se destacó por la presencia de los tanques Armata y una tribuna repleta de líderes extranjeros. Desde entonces, el evento experimentó recortes anuales hasta llegar a la edición actual: desfile sin vehículos ni comunicaciones y con un número restringido de invitados.
Rusia, en medio de la mayor invasión terrestre, no puede mostrar su equipamiento militar, que se encuentra desplegado en Ucrania o es necesario en el frente. El desfile refleja la situación actual: el gobierno de Vladimir Putin opta por restringir información sobre pérdidas y presenta la retirada como parte de su estrategia.
En el frente, las tropas rusas avanzan lentamente hacia la ciudad de Kostiantynivka, en la región oriental ucraniana de Donetsk, con el objetivo de establecer una posición defensiva cerca de una zona fuertemente defendida por Ucrania.

El jefe del ejército ucraniano, Oleksandr Syrskyi, informó que Kostiantynivka forma parte de un cinturón fortificado en el este de Ucrania, una zona que cuenta con importantes defensas erigidas por el ejército de .
“Estamos repeliendo los persistentes intentos de los ocupantes rusos por afianzarse en las afueras de Kostiantynivka mediante tácticas de infiltración. Se están llevando a cabo medidas de contrasabotaje en la ciudad”, declaró Syrskyi en la aplicación Telegram.
El proyecto ucraniano DeepState señala que las tropas rusas controlan un área de aproximadamente un kilómetro desde las afueras del sur de la ciudad. Algunas zonas de Kostiantynivka están catalogadas como “zona gris”, es decir, sin control total por parte de Ucrania ni de Rusia.
El Ministerio de Defensa ruso informó el miércoles que sus fuerzas tomaron el control de Novodmytrivka, al norte de Kostiantynivka. El general Valery Gerasimov, máximo responsable militar de Moscú, afirmó en abril que las tropas avanzaban tanto hacia el norte como al sur de la ciudad.
Syrskyi indicó que los intentos ofensivos rusos aumentaron notablemente en abril y precisó que, desde el lunes, las fuerzas rusas realizaron 83 asaltos en este sector utilizando pequeños grupos de infantería.
(Con información de Reuters)












