El escalofriante caso de la clínica Santa María en Villa Ballester suma nuevas revelaciones. La Justicia federal hoy busca la muestra de ADN que pueda esclarecer el caso. Por otra parte, los investigadores relevaron la historia clínica en el lugar, con un detalle inquietante hallado entre los papeles.
El lugar fue allanado el sábado pasado por la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense, en busca de una nena de 12 años embarazada de ocho meses oriunda de Monte Quemado, provincia de Santiago del Estero, un embarazo producto de una violación.
La menor, supuestamente, se practicaría un aborto en el lugar, un procedimiento de altísimo riesgo dada la edad de la víctima y el avance del embarazo. La madre de la menor la acompañaba: ante las autoridades, la mujer -una pensionada de 48 años oriunda de Monte Quemado-, no supo decir si el procedimiento fue realizado o no.
La Justicia santiagueña -con una causa a cargo de la Fiscalía de Monte Quemado- había enviado el viernes un oficio al Juzgado Federal de Tres de Febrero, con jurisdicción en la zona, ante dos chances. La primera, que el aborto sea efectivamente practicado, lo que permitiría recolectar ADN del feto para identificar al sospechoso de la violación. La segunda, que el bebé haya nacido vivo dado el avance del embarazo y que sea entregado, un posible caso de trata de personas.

El allanamiento a la clínica fue ordenado por el juez Nicolás Schiavo, a cargo del Juzgado de Garantías N°5. Allí, se encontraron ocho fetos en bolsas de residuos patógenos; cinco estaban completamente formados, otros tres eran poco más que embriones. El allanamiento, por otra parte, disparó una causa por averiguación de ilícito en la UFI N°7 de San Martín, para intentar esclarecer si estos procedimientos fueron realizados dentro de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
La historia clínica del lugar fue analizada por la Justicia federal. El documento revela que se realizaron tres abortos en el plazo de la estadía de la menor: uno de ellos sería el de la menor chaqueña.
Estos ocho fetos fueron preservados. Ahora, se deberá analizar si alguno de ellos corresponde a la menor de 12 años mediante un test de ADN. Este ADN no solo revelará el destino de la criatura; también vinculará -o no- al violador del caso. Se deberá, para esto, extraer una muestra a la menor, que abandonó la clínica tras el supuesto procedimiento. Por lo pronto, se desconoce si regresó a Santiago del Estero, o no. De todas formas, se encuentra debidamente identificada.

La pista de la ONG
Infobae reveló que una ONG porteña estaba involucrada en el caso. La organización, una fundación con domicilio en Palermo dedicada a la “salud reproductiva” según su sitio web, habría pagado el pasaje de la niña y su madre, así como su alojamiento.
El dato fue entregado por la Policía santiagueña a sus pares bonaerenses y fue ratificado a este medio por altas fuentes del caso. Sin embargo, la Justicia federal no tiene en agenda citar a declarar a sus directivos. Este medio contactó a la ONG en repetidas ocasiones durante el último fin de semana, sin recibir respuesta.
De momento, no hay detenidos en la clínica de Villa Ballester. Todos los presentes en el lugar también fueron identificados. Por qué la Justicia santiagueña no autorizó el aborto a tiempo del embarazo y permitió que avanzara al octavo mes es algo que la Justicia bonaerense también desconoce.














