
La selección italiana de fútbol inicia una etapa de transformación bajo la dirección interina de Silvio Baldini, reconocido por su experiencia en la selección sub-21 de Italia. Él mismo anunció reformas en las concentraciones para los partidos amistosos de junio frente a Luxemburgo y Grecia, con el objetivo de restaurar la disciplina y el sentido de pertenencia tras la eliminación en el repechaje del Mundial que privó a la Azzurra de su tercera participación consecutiva en la Copa del Mundo.
De acuerdo con lo informado por La Gazzetta dello Sport, el planteamiento de Baldini es que la convivencia y la disciplina sean los ejes sobre los que se base el recambio del plantel, así como la incorporación de un futuro seleccionador permanente. Antonio Conte, Massimiliano Allegri y Pep Guardiola son algunos de los candidatos que tiene la federación en carpeta.
Los detalles del régimen disciplinario
Entre las nuevas medidas, se prohibirán las habitaciones individuales, el uso de teléfonos móviles y será obligatorio cumplir horarios de desayuno y pesajes diarios. Baldini busca trasladar la disciplina y el tipo de convivencia de la Sub-21 al grupo que encabezará Gianluigi Donnarumma, capitán que ha confirmado su participación en la etapa de ajuste para el seleccionado, según detalló La Gazzetta dello Sport.
A partir del retiro en Coverciano, sede de la Federación Italiana, previsto pocos días después de la finalización de la Serie A, todos los convocados deberán compartir cuarto. Nadie tendrá acceso a una habitación individual e incluso los porteros compartirán habitación de a tres para fortalecer la cohesión y eliminar privilegios, una práctica habitual en los equipos que han tenido a Baldini como entrenador.
El uso de teléfonos móviles será completamente prohibido durante las concentraciones: “No habrá ni rastro de un teléfono”, remarcó La Gazzetta dello Sport como eje del nuevo régimen, recalcando que se busca erradicar distracciones y priorizar el foco grupal. Los jugadores deberán cumplir horarios de desayuno y someterse a pesajes diarios, con controles que el cuerpo técnico considera clave para el rendimiento y la autodisciplina en la alimentación.
Estas reglas responden a la necesidad de recuperar hábitos profesionales y de convivencia que, según el entrenador, se habían relajado en la selección principal.
Jóvenes protagonistas y un arquero como emblema
Esta etapa estará liderada por una generación que ha jugado en la máxima categoría del fútbol italiano. Gianluigi Donnarumma, campeón de Europa en 2021 y considerado heredero del histórico arquero Dino Zoff —capitán campeón mundial en 1982— y Gianluigi Buffon —referente de Italia campeón en 2006—, fue el primero en dar su apoyo.
El arquero contactó personalmente a Baldini para manifestar su disposición: “Entrenador, si lo necesita, yo le daré una mano”, reveló el capitán, según La Gazzetta dello Sport.
Junto a Donnarumma, destacan jóvenes como Salvatore Esposito, Giacomo Faticanti, Michael Kayode y Simone Pafundi en la lista preliminar para los partidos en Luxemburgo y Grecia. Baldini buscará llevar a todos los talentos recientes de la selección sub-21 de Italia para que adquieran ritmo y familiarización con la exigencia del seleccionado absoluto.
El esquema más probable sería un 4-3-3, con Donnarumma bajo el arco, defensores como Palestra, Comuzzo, Chiarodia y Bartesaghi; mediocampistas Pisilli, Lipani y Ndour; y delanteros Fini, Esposito y Koleosho. La nómina de junio se completaría con otros jóvenes destacados: Palmisani, Favasuli, Ahanor, Guarino, Dagasso, Berti, Faticanti, Cherubini, Ekhator, Venturino y Cacciamani.

Las perspectivas detrás de la reconstrucción
La decisión de Baldini de instaurar un esquema disciplinario semejante al de la selección sub-21 de Italia responde a la situación tras la eliminación de la Copa del Mundo y la necesidad de reconstruir la identidad competitiva. Los compromisos internacionales de junio —fijados por contratos televisivos— representan una oportunidad para sentar nuevas bases antes de la elección del próximo técnico definitivo.
La presencia de Donnarumma, quien debutó con la selección mayor en septiembre de 2016 a los 17 años y fue titular en 2018, simboliza el enlace entre la experiencia y la renovación. Su liderazgo tendrá peso en un plantel con muchos debutantes y jóvenes en proceso de consolidación. En Italia, medios como el diario deportivo italiano La Gazzetta dello Sport señalan que, aunque podría sumarse algún futbolista experimentado a la lista final, el eje del equipo serán los jugadores sub-21.
Las reformas marcan un punto de inflexión en la cultura de la selección italiana. La estrategia será usar los amistosos como plataforma para asentar disciplina y cohesión, preparando así el grupo para una etapa futura en la que la competitividad y el sentido de pertenencia definan al equipo nacional.













