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Detuvieron en Palermo a un exmilitar mexicano implicado en una red de contrabando internacional de combustible

El mexicano Fernando Farías Laguna fue detenido en el barrio de Palermo (Policía Federal Argentina)

La Policía Federal Argentina (PFA), bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional, detuvo en el barrio porteño de Palermo a Fernando Farías Laguna, ciudadano mexicano de 47 años y ex contralmirante de la Marina de México, sobre quien pesaba una notificación roja de INTERPOL por delitos relacionados con el crimen organizado y el contrabando de hidrocarburos.

El operativo se desarrolló en la vía pública, en la intersección de Guatemala y Juan B. Justo. Farías Laguna había ingresado al país el 1° de abril de este año, utilizando una identidad falsa a nombre de un ciudadano guatemalteco, y se alojaba en un departamento de alquiler temporario en ese barrio de la Ciudad de Buenos Aires.

Su captura fue resultado de un trabajo articulado entre la Dirección General de Cooperación Internacional de la PFA, INTERPOL y las autoridades judiciales de Argentina y México. El ex contralmirante es requerido por el Juzgado de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Estado de México, a cargo de la jueza Nancy Selene Hidalgo Pérez, en el marco de una causa por “delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos”.

La intervención judicial en Argentina corresponde al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°12, a cargo del magistrado Julián Ercolini, con la Secretaría N°24 a cargo de María Alejandra Cavallero.

Los bidones incautados (FGR)

La investigación señala que desde 2023 Farías Laguna integraba una estructura criminal conformada por funcionarios públicos, empresas privadas y personal de fuerzas armadas. Esta organización se dedicaba al ingreso ilegal de hidrocarburos desde los Estados Unidos hacia México mediante maniobras de simulación comercial. El combustible, en lugar de ser declarado como tal, era presentado como “aceites, lubricantes o aditivos”, lo que permitía evadir los controles aduaneros y fiscales.

Esta operatoria, conocida en México como “huachicol fiscal”, representa una modalidad de criminalidad organizada compleja que combina contrabando, evasión impositiva y utilización de estructuras empresariales para encubrir la actividad ilícita. A diferencia del robo tradicional de combustible, el esquema se apoya en la manipulación de registros de importación para introducir gasolina y diésel como productos exentos de impuestos, generando ganancias ilegales para la organización y distorsionando el mercado energético.

El impacto económico de estas maniobras resulta significativo: se trata de una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado en la región, con pérdidas estimadas en miles de millones de pesos para el Estado mexicano. El modus operandi incluía la utilización de documentación apócrifa, empresas fachada y la simulación de operaciones comerciales mediante la presentación de documentación adulterada sobre volúmenes y muestras, así como la emisión de facturas apócrifas.

El trabajo de cooperación internacional fue clave para la detención. Desde México, la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y INTERPOL México participaron en la localización y posterior captura, en conjunto con sus pares argentinos. El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, informó en sus redes sociales sobre la aprehensión del ex contralmirante, destacando que Farías Laguna “cuenta con una orden de aprehensión por delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos y con ficha roja de Interpol. Era requerido por autoridades mexicanas al ser identificado como líder de una organización dedicada al contrabando de hidrocarburos”.

Las maniobras de la red incluían la simulación de operaciones comerciales y el empleo de empresas fachada

Farías Laguna se encontraba prófugo desde 2025. En septiembre de ese año, había obtenido una suspensión definitiva que impedía su captura, pero el 2 de octubre la medida fue retirada, lo que permitió que las autoridades avanzaran con el arresto. La ficha roja de INTERPOL permitía su búsqueda en 192 países.

El desmantelamiento de estas redes de contrabando de combustible es considerado uno de los golpes más relevantes para el combate al huachicol fiscal en México. Las maniobras ilegales no solo incluían la entrada irregular de combustible, sino también el uso de una estructura logística multimodal que combinaba transporte marítimo, ferroviario y terrestre para la introducción, traslado, almacenamiento y comercialización ilegal de hidrocarburos. Esta logística, basada en operaciones simuladas y documentación falsa, buscaba fragmentar la trazabilidad del producto y evadir los controles aduaneros y fiscales.

En el marco de investigaciones previas, la Fiscalía mexicana aseguró buques con millones de litros de diésel ilegal y detuvo a servidores públicos vinculados con estas maniobras. Además, se detectaron empresas dedicadas al contrabando de combustible cuya operatoria llegó a los 23 mil millones de pesos, según estimaciones oficiales.