
Un proyecto arqueológico de cinco años dirigido por la Universidad de Aberdeen continua las excavaciones en Wogan Cavern, una cueva de gran tamaño oculta bajo el Castillo de Pembroke, en Gales. Los sondeos previos, realizados entre 2021 y 2024, han documentado restos de un hipopótamo extinto, evidencia atribuida al último periodo interglacial hace 120 mil años, junto a ocupaciones humanas de múltiples épocas. Investigadores aseguran que la integridad de los sedimentos y la excepcional preservación ósea convierten al sitio en un archivo prehistórico sin equivalente en el Reino Unido, con potencial para ampliar la comprensión sobre la fauna, los cambios climáticos y la sucesión de especies humanas en la isla.
El hallazgo de huesos de mamuts, rinocerontes lanudos, renos y caballos salvajes, sumado a herramientas de piedra dispersas en distintas capas, confirma una larga secuencia de visitas y ocupaciones humanas que se extiende por más de 100 mil años. La actual intervención impulsada por Aberdeen permitirá emplear técnicas científicas avanzadas, incluyendo estudios de ADN antiguo y dataciones de alta resolución, en colaboración con especialistas del Reino Unido y Europa. Ya se han registrado rastros de Homo sapiens tempranos, correspondientes al periodo entre 45.000 y 35.000 años atrás, y los arqueólogos consideran probable identificar ocupaciones neandertales aún más antiguas.
Este bloque responde directamente a la pregunta sobre el impacto industrial del proyecto: Wogan Cavern, excavada bajo el Castillo de Pembroke, ha sido definida por el equipo dirigido por Rob Dinnis como una de las “más importantes reservas prehistóricas británicas”. El sitio ha aportado restos de hipopótamo datados en 120 mil años, vestigios de grandes mamíferos extintos y artefactos de piedra fabricados por diferentes especies humanas. El nuevo proyecto arqueológico, financiado por Calleva Foundation y coordinado por la Universidad de Aberdeen, permitirá utilizar tecnología científica avanzada y ampliar la escala de excavación desde mayo de 2026, situando al enclave como referencia internacional para el estudio de fauna y ocupación humana prehistórica.

Huesos, ADN y cronología
Según detalló la profesora Kate Britton, especialista en arqueología científica de Aberdeen, la extraordinaria preservación de materiales orgánicos en Wogan Cavern habilita estudios paleoambientales de alta precisión: “Podemos aprender mucho sobre ecosistemas antiguos y realizar dataciones científicas avanzadas. Los análisis piloto ya muestran presencia de ADN antiguo tanto en huesos como en sedimentos”, explicó Britton. El objetivo del equipo interdisciplinario será reconstruir la dinámica de especies y poblaciones humanas a lo largo de decenas de milenios, en un entorno donde capas intactas de sedimentos conservan huellas de diferentes periodos de ocupación.
Rob Dinnis, quien lideró las excavaciones iniciales, indicó que los trabajos en curso buscan esclarecer cómo las variaciones climáticas durante los últimos 100 mil años condicionaron la presencia de animales y seres humanos en el sector. “Con este nuevo proyecto podemos investigar en detalle los modos de vida prehistóricos y los entornos que habitaron”, declaró el experto.
La intervención empleará tecnología de última generación disponible para la disciplina, incluyendo análisis isotópicos, de microfósiles y paleodieta, sumando la colaboración de especialistas de varios institutos europeos. El hallazgo del hipopótamo —muy poco documentado en latitudes británicas— será clave para trazar rutas de dispersión y cambios climáticos asociados al último interglacial.

Impacto patrimonial en Pembroke
En el plano institucional, la repercusión sobre el Castillo de Pembroke se refleja en la creación de un equipo ampliado y la adecuación de los espacios para la conservación in situ de los hallazgos. El Pembroke Castle Trust participa activa y financieramente en el desarrollo del programa, con nuevas contrataciones para gestión de colecciones.
La recién nombrada manager de colecciones, Dr Jonquil Mogg, señaló que la relevancia del enclave extiende el perfil del castillo, tradicionalmente asociado a la historia medieval y al nacimiento de Enrique VII en 1457, hacia un rol central en la arqueología prehistórica británica: “Wogan Cavern puede establecer a Pembroke como un referente para la prehistoria en Gran Bretaña”, afirmó.
La dirección del castillo, encabezada por Jon Williams, manifestó que la continuidad de la investigación transforma el enfoque del atractivo turístico y cultural del recinto. “Estamos muy entusiasmados ante la posibilidad de trabajar junto a Rob Dinnis y su equipo, y de asegurar la colección para Pembroke, Gales y más allá”, indicó Williams.
Las nuevas excavaciones están programadas para finales de mayo de 2026, marcando la mayor intervención arqueológica en el sitio desde su construcción en el siglo XI.
[Fotos: Universidad de Aberdeen]














