
La provincia de Corrientes se encamina a concretar una de las inversiones privadas más relevantes de su historia, con la confirmación de un megaproyecto foresto-industrial en la localidad de Ituzaingó. La empresa Arpulp SA anunció la construcción de una planta de celulosa Fluff, una iniciativa que demandará un desembolso de 2.000 millones de dólares. Según las proyecciones oficiales, la puesta en marcha de este complejo industrial generará 13.000 nuevos puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos.
El proyecto, que se radicará estratégicamente en el Parque Industrial de Ituzaingó, apunta a una capacidad de producción anual de 800.000 toneladas de celulosa. Este volumen no solo posicionará a la planta correntina como una de las más grandes del mundo en su especialidad, sino que también permitirá al país alcanzar una escala exportadora inédita en el sector. De acuerdo con las estimaciones del Gobierno de Corrientes, una vez que la fábrica opere a pleno rendimiento, se espera una facturación anual cercana a los 900 millones de dólares.
Un insumo clave para el mercado global
La planta de Arpulp se enfocará específicamente en la producción de pasta fluff, un derivado de la celulosa de fibra larga obtenido del pino. Este material es un insumo crítico y de alta demanda para la industria sanitaria y de higiene personal, ya que es el componente principal para la fabricación de pañales, toallas femeninas y productos para la incontinencia. Las características de esta pasta, la vuelven indispensable para el sector médico y el desarrollo de telas no tejidas.
Desde el Consejo Foresto Industrial Argentino (Confiar), entidad que agrupa a toda la cadena de valor del sector, señalaron que la posibilidad de producir celulosa fluff en territorio nacional representa una oportunidad estratégica para la sustitución de importaciones. Actualmente, gran parte de este insumo debe ser adquirido en el exterior, por lo que la inversión de Arpulp permitirá agregar valor a la materia prima local y mejorar la balanza comercial mediante el ingreso de divisas genuinas.

“La llegada de Arpulp no es solo una inversión. Es una señal. Señal de confianza en el país. Señal de que la foresto-industria puede jugar en las grandes ligas. Señal de que el desarrollo productivo, federal y sostenible es posible”, expresaron desde Confiar, subrayando el valor simbólico que tiene este anuncio para atraer futuros capitales internacionales.
También el Gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, consideró que la inversión será clave para la economía provincial. “Esta es una oportunidad de crecimiento y desarrollo para la provincia, que servirá para crear empleo genuino e impactará en la prosperidad de miles de familias correntinas”.
Cronograma y ejecución del proyecto
La radicación de la empresa en el Parque Industrial de Ituzaingó responde a una planificación de largo plazo que busca aprovechar la infraestructura logística de Corrientes, incluyendo su red de parques industriales y la cercanía con puertos estratégicos. El cronograma de trabajo ya tiene metas definidas para los próximos años: durante 2026 se completarán los estudios de impacto ambiental y la factibilidad técnica, mientras que en 2027 se avanzará con la ingeniería de detalle. La fase de construcción y el montaje de la maquinaria pesada se extenderán entre 2028 y 2030, año en que se prevé el inicio de las operaciones comerciales.
Impacto federal y sostenibilidad
La inversión de USD 2.000 millones se inserta en un contexto global donde los materiales renovables y de baja huella de carbono ganan terreno frente a las alternativas tradicionales. La industria forestal argentina cuenta con una base sólida para responder a esta demanda, con más de 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, de las cuales el 80% se concentra en la región de la Mesopotamia. Corrientes, al ser la provincia con mayor superficie boscosa implantada, se consolida con este proyecto como el epicentro de la transición hacia una economía de base biológica.

Según datos de Confiar, el sector foresto-industrial ya genera empleo formal para 100.000 personas y exporta aproximadamente USD 550 millones al año. Sin embargo, la magnitud del proyecto de Arpulp tiene el potencial de redefinir estas cifras. “Argentina cuenta con condiciones naturales, capital humano y base industrial para capturar parte del crecimiento del mercado forestal mundial, que se estima aumentará en más de 210 billones de dólares hacia 2035”, indicaron desde la organización, citando proyecciones internacionales de la consultora Afry.
El desarrollo del complejo industrial en Ituzaingó no solo implica la construcción de una fábrica, sino el fortalecimiento de todo un entramado que incluye a 13.000 productores y más de 6.000 empresas en todo el país. La creación de 13.000 nuevos empleos será un motor fundamental para el arraigo territorial, ofreciendo oportunidades laborales calificadas en una zona que históricamente ha sido proveedora de materia prima pero que ahora da un salto cualitativo hacia la industrialización avanzada.














