
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este martes una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Ahmad al Hamidawi, secretario general de Kataib Hezbollah, el grupo terrorista iraquí respaldado por Irán considerado el más poderoso dentro de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP). El anuncio proviene del programa Rewards for Justice —Recompensas por la Justicia—, que gestiona el Departamento de Estado para obtener inteligencia sobre personas vinculadas al terrorismo internacional.
La oferta llega en un momento de máxima tensión entre Washington y las milicias proiraníes en Irak. Desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero —la denominada Operación Furia Épica—, grupos como Kataib Hezbollah han intensificado sus ataques contra instalaciones diplomáticas y militares estadounidenses, incluida la embajada en Bagdad, alcanzada en varias ocasiones por drones.
El programa describe a Kataib Hezbollah como responsable de ataques contra instalaciones diplomáticas, el secuestro de ciudadanos estadounidenses y el asesinato de civiles iraquíes. Según Washington, Hamidawi dirigió personalmente las operaciones del grupo contra objetivos estadounidenses en marzo. Su designación como terrorista global fue emitida en febrero de 2020; el grupo fue clasificado como organización terrorista extranjera en 2009.
Ahmad al Hamidawi, conocido por el alias Abu Hussein, mantiene una de las presencias más opacas entre los líderes milicianos de Irak. Fuentes cercanas a las facciones del país señalan que rara vez usa teléfonos ni dispositivos electrónicos, que se comunica a través de intermediarios de confianza y que su paradero lo conoce un círculo muy reducido. Esa hermeticidad resultó evidente durante las negociaciones para liberar a la periodista Shelly Kittleson: funcionarios iraquíes reconocieron que la dificultad para contactar con los mandos del grupo complicó gravemente las gestiones.

El anuncio llega una semana después de que Kataib Hezbollah pusiera en libertad a Kittleson, periodista independiente de 49 años secuestrada el 31 de marzo en el centro de Bagdad. El grupo la mantuvo retenida siete días antes de anunciar su liberación con la condición de que abandonara el país de inmediato. El portavoz de seguridad Abu Muyahid al Asaf justificó la decisión en reconocimiento a la postura del primer ministro saliente Mohammed Shia al Sudani, pero advirtió que ese gesto no se repetiría, invocando el estado de guerra contra el que el grupo denomina el enemigo sionista-estadounidense. El secretario de Estado Marco Rubio agradeció la colaboración del FBI y las autoridades iraquíes.
Kataib Hezbollah fue fundado entre 2005 y 2007 como una estructura operada por la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Su figura más relevante, Abu Mahdi al Muhandis, murió en el ataque con dron ordenado por la administración Trump en enero de 2020 junto al general Qasem Soleimani en el aeropuerto de Bagdad. El Washington Institute for Near East Policy describe al grupo como una rama de facto de la Fuerza Quds, con financiación parcial del Estado iraquí a través de tres brigadas integradas en las FMP.
Con un liderazgo escurridizo y estructuras de mando deliberadamente fragmentadas, Kataib Hezbollah representa para Washington un adversario difícil de neutralizar por vía judicial o diplomática. La recompensa es tanto una herramienta de inteligencia como una declaración política en medio de un conflicto sin resolución visible.













