
“3 de cada 4 casos van a ser mujeres y uno va a ser un hombre”, advirtió un especialista al referirse a una enfermedad que suele avanzar sin síntomas en sus primeras etapas. Según recientes investigaciones, el cáncer de tiroides registra un aumento de diagnósticos a nivel mundial y mantiene una mayor incidencia entre las mujeres.
El médico radiooncólogo, Carlos Mauricio Tovar, explicó que el pico más alto de casos se ubica cerca de los 51 años, aunque el rango de aparición puede ir de los 30 a los 50 años. El especialista alertó sobre la importancia de reconocer los factores de riesgo y consultar a tiempo, debido a que los tumores iniciales pueden no generar molestias.
Durante una entrevista en el programa radial de YSKL, Tovar señaló que el cáncer de tiroides tiene una frecuencia relevante entre las neoplasias que afectan a las mujeres. “A nivel mundial se informa como la séptima causa de cáncer. Si nos enfocamos solo en mujeres, es la quinta causa de cáncer”, afirmó.

Una glándula pequeña que regula funciones del organismo
La tiroides es una glándula endocrina ubicada en la parte frontal del cuello, debajo de la laringe. Produce hormonas que intervienen en el metabolismo, la frecuencia cardíaca y otros procesos del organismo.
El cáncer de tiroides aparece cuando algunas de sus células se multiplican de forma anormal. En los casos tempranos, puede no generar signos visibles ni dolor. “El problema está en cómo lo detecto temprano si en estas etapas es asintomático”, explicó Tovar.
El especialista indicó que, cuando la lesión aumenta de tamaño, la persona puede detectar un bulto o una elevación en el cuello. La consulta médica permite determinar si se trata de un nódulo benigno o de una lesión que requiere estudios adicionales.

Los síntomas de alerta que requieren consulta médica
Aunque muchas lesiones tiroideas no producen molestias al inicio, existen manifestaciones que deben ser evaluadas por un profesional de salud, sobre todo si persisten o no se relacionan con una infección respiratoria.
Entre los principales signos de alerta se encuentran:
- Bulto, inflamación o aumento de volumen en el cuello.
- Ronquera o cambios persistentes en la voz.
- Afonía sin una causa infecciosa o viral.
- Dolor en el cuello.
- Dolor o dificultad para tragar.
- Dificultad para respirar.
- Pérdida de peso sin una causa aparente.
- Palidez o anemia en etapas avanzadas.
“Lo primerito que puede notar la persona es un bultito, una elevación, una pequeña inflamación”, señaló el médico. También aclaró que estos síntomas no confirman por sí solos un diagnóstico de cáncer, por lo que requieren una valoración médica.
¿Qué factores elevan el riesgo?
Tovar identificó como principales factores de riesgo los antecedentes familiares de cáncer de tiroides y la exposición previa o frecuente a radiación. Este último aspecto puede afectar a personas que trabajan en áreas donde se utilizan rayos X u otros procedimientos que emplean radiación ionizante.
“Las personas que tienen antecedentes familiares o que trabajan en sitios de riesgo tienen que, al llegar a los 30 años, ponerse en chequeo”, afirmó.
El ultrasonido de tiroides permite identificar nódulos y valorar características que pueden orientar sobre su naturaleza. No todos los nódulos son malignos, pero el seguimiento médico ayuda a detectar cambios y determinar si es necesaria una biopsia.

Los tipos de cáncer de tiroides tienen distintos pronósticos
Los principales tipos de cáncer de tiroides son el papilar, el folicular, el medular y el anaplásico. Los dos primeros son los más frecuentes, en general, tienen una evolución favorable cuando se detectan a tiempo.
“El papilar de tiroides y el folicular de tiroides son los que tienen un buen pronóstico”, indicó Tovar. En cambio, el cáncer medular y el anaplásico son menos frecuentes, pero pueden tener un comportamiento más agresivo.
La detección temprana permite definir el tratamiento adecuado, que puede incluir cirugía, yodo radiactivo y, en casos avanzados, otras terapias. La consulta ante cambios persistentes en el cuello o la voz es una de las principales medidas para evitar diagnósticos tardíos.












