
Una embarcación artesanal con 17 ciudadanos haitianos, entre ellos dos niños, llegó a la costa de Santiago de Cuba después de permanecer una semana a la deriva en el mar. El grupo, que buscaba alcanzar las costas de Estados Unidos, terminó en Playa Siboney tras un viaje marcado por las condiciones meteorológicas y las limitaciones de la pequeña nave.
La embarcación encalló en horas de la noche del lunes 21 de septiembre. A bordo viajaban 14 hombres, una mujer, una niña y un niño. Todos estaban en aparente buen estado de salud al momento de ser atendidos por las autoridades locales, según la información disponible sobre el caso.
El grupo había salido de Haití con destino a Estados Unidos. Las condiciones del tiempo cambiaron el trayecto previsto y la nave fue llevada hacia el litoral oriental de Cuba. Durante siete días, los ocupantes quedaron expuestos a las dificultades de una travesía realizada en una embarcación de madera con recursos limitados.

La estructura presentaba daños y contaba con palos de bambú, cuerdas y lonas usados como refuerzos. Estas características reflejan las condiciones en las que los migrantes iniciaron el recorrido por el Caribe.
Tras el arribo, personal de higiene y epidemiología realizó controles sanitarios. Especialistas de Inmigración y Extranjería identificaron a los viajeros, mientras médicos y paramédicos efectuaron exámenes de salud. En el operativo también participaron integrantes de la Cruz Roja Cubana, efectivos del Ministerio del Interior y representantes del gobierno local.
Hasta el momento, no se informó una fecha para la salida del grupo de Cuba. En casos anteriores, las autoridades cubanas brindaron atención inicial a los migrantes y luego coordinaron su repatriación a Haití, en ocasiones por vía aérea y con apoyo de organismos internacionales.

La salida por mar forma parte de la presión migratoria haitiana
La llegada de embarcaciones haitianas a las costas cubanas ha ocurrido en otras ocasiones. Algunas naves que parten con rumbo a Florida son desviadas por tormentas, corrientes o fallas durante la navegación y terminan en el este de la isla.
En julio de 2025, seis pescadores haitianos fueron rescatados frente al litoral de Guamá, también en la provincia de Santiago de Cuba. En mayo de 2022, más de 800 ciudadanos haitianos llegaron a Caibarién, en Villa Clara, después de que su embarcación recalara en territorio cubano.
La migración desde Haití ocurre en medio de una crisis de seguridad y de deterioro de las condiciones de vida. La presencia de grupos armados en zonas del país, junto con la falta de empleo y servicios, ha impulsado a miles de personas a buscar rutas hacia otros territorios de la región y Estados Unidos.

Cuba enfrenta cortes eléctricos y escasez de combustible
La llegada de migrantes ocurre mientras Cuba atraviesa una crisis económica y energética que afecta la vida cotidiana en la isla. Los cortes eléctricos, las dificultades para acceder a combustible y las limitaciones del transporte han impactado en la actividad de hogares, comercios y servicios públicos.
La falta de combustible también ha condicionado el funcionamiento de centrales eléctricas y generadores, en un sistema afectado por problemas de infraestructura. Los apagones han alterado el suministro de agua, las comunicaciones y la movilidad en distintas provincias.
A esto se suman las limitadas oportunidades de empleo y el aumento de las dificultades para acceder a alimentos y otros productos básicos. El escenario ha profundizado la salida de cubanos hacia otros países, al tiempo que la isla continúa recibiendo de forma ocasional a migrantes de otras naciones del Caribe que quedan a la deriva o cambian de rumbo durante sus travesías.













