El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, afirmó este lunes que Rusia no tiene intención de parar la guerra, al condenar el ataque ruso contra la ciudad de Odesa que mató a tres personas, entre ellas un bebé de dos años, y pidió a sus socios que refuercen las defensas aéreas para aumentar la tasa de interceptación de misiles y drones.
“Es un esfuerzo diario para todos, no sólo para Ucrania, porque mediante los suministros, el apoyo a nosotros y el trabajo conjunto nuestros socios también se están ayudando a ellos. Rusia no tiene intención de parar”, escribió Zelensky en sus redes sociales.
El presidente ucraniano explicó en su mensaje que los drones lanzados la pasada noche por Rusia contra Odesa provocaron daños en varios edificios residenciales, una guardería y una subestación eléctrica. Zelensky agregó que “miles de familias” se han quedado sin electricidad en esa región del sur de Ucrania por el ataque.

La empresa energética DTEK ha informado de daños sustanciales en una de sus infraestructuras de la ciudad de Odesa. Según la compañía privada ucraniana, unas 16.700 familias han visto interrumpido su suministro eléctrico en la ciudad debido a los daños causados por el bombardeo.
Zelensky dijo que Rusia atacó en este último bombardeo infraestructuras energéticas también en las regiones de Cherníguiv (norte), Sumi y Járkov (noreste) y Dnipró (centro-este).
En Cherníguiv las autoridades habían informado de apagones en prácticamente todos los distritos de la región debido al ataque.
Rusia lanzó durante la noche un total de 141 drones de larga distancia contra distintas regiones de Ucrania, según el parte difundido por la Fuerza Aérea ucraniana. De ese total, 114 fueron neutralizados por las defensas, mientras que 26 impactaron en 17 localizaciones no especificadas.
El informe también indicó que fragmentos de drones interceptados cayeron en al menos 13 lugares adicionales del país. Al momento de la publicación del parte, varios drones continuaban sobrevolando el espacio aéreo ucraniano.
Además del ataque contra Odesa, las fuerzas rusas golpearon la región de Kiev, donde drones impactaron infraestructura energética en la ciudad de Slavútich, lo que provocó un apagón, según reportaron autoridades locales.
Los ataques contra infraestructura civil forman parte de la dinámica del conflicto. El 3 de abril, un bombardeo aéreo contra la ciudad de Kramatorsk, en la región de Donetsk, dejó cuatro civiles muertos, entre ellos un joven de 16 años, y otros cuatro heridos, de acuerdo con autoridades regionales.
El Ministerio de Defensa de Ucrania informó ese mismo día que Rusia lanzó en marzo 7.987 bombas guiadas aéreas contra territorio ucraniano, el mayor número mensual desde el inicio de la invasión a gran escala.
(con información de EFE y AFP)













