El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky. LUDOVIC MARÍN/vía REUTERS

Kiev denunció este lunes que Rusia comparte con Irán información de inteligencia que permite a las fuerzas iraníes atacar con mayor precisión a las tropas y activos militares estadounidenses en Medio Oriente. El presidente Volodimir Zelensky presentó las acusaciones tras recibir un informe del jefe del Servicio de Inteligencia Militar (GUR), Oleg Ivashchenko, y las calificó de “pruebas irrefutables” de una cooperación que, a su juicio, prolonga tanto el conflicto en Irán como la guerra en Ucrania.

Rusia utiliza sus propias señales de inteligencia y sus capacidades de inteligencia electrónica, así como parte de la información que obtiene mediante la cooperación con sus socios en Medio Oriente”, afirmó Zelensky.

El mandatario añadió que esa colaboración otorga a Irán la capacidad de “atacar más y con más precisión”, lo que “prolonga la guerra” y constituye “una actividad destructiva que debe parar”. Zelensky insistió en que “todos los Estados decentes quieren seguridad y evitar una crisis mayor”.

Las denuncias de Kiev no surgieron en el vacío. A principios de marzo, The Washington Post informó, con base en tres funcionarios estadounidenses, que Moscú había puesto a disposición de Teherán las posiciones de buques de guerra y aeronaves de Estados Unidos desde el inicio del conflicto armado entre Washington, Israel e Irán. CNN y NBC confirmaron ese mismo día la información. Un funcionario describió el esfuerzo ruso como “bastante integral”. El Kremlin no desmintió los reportes; el portavoz Dmitri Peskov se limitó a señalar que Moscú mantiene “diálogo” con Teherán.

Un misil iraní es lanzado desde un lugar desconocido (Europa Press)

La asistencia rusa al régimen iraní se inscribe en una relación militar que se profundizó tras la invasión de Ucrania en 2022. Irán proveyó a Rusia de cientos de drones Shahed, utilizados de forma masiva contra ciudades e infraestructuras ucranianas. A cambio, según reveló el Wall Street Journal, Moscú compartió imágenes satelitales y mejoras técnicas para los propios drones iraníes, incluidas tácticas de ataque en enjambre calcadas de su campaña en Ucrania. Analistas citados por NBC News señalaron que los patrones iraníes en el Golfo se asemejan a los métodos rusos: oleadas de drones para saturar radares, seguidas de misiles de mayor precisión.

La Casa Blanca no negó la existencia del intercambio de inteligencia, aunque restó importancia a su efecto práctico. La portavoz Karoline Leavitt sostuvo que la cooperación rusa “claramente no está marcando ninguna diferencia” porque las operaciones estadounidenses e israelíes “están aplastando al régimen iraní”. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que Washington “rastrea todo” y que los comandantes incorporan esa variable a sus planes de batalla.

ARCHIVO - Un dron explosivo iraní Shahed lanzado por Rusia surca el cielo segundos antes de impactar contra un objetivo en Kiev, Ucrania, el 17 de octubre de 2022
(Foto AP/Efrem Lukatsky, archivo)

Zelensky también alertó sobre la construcción de nueva infraestructura militar rusa en Bielorrusia y en los territorios ucranianos ocupados del Donbás, destinada al control de drones de largo alcance. Moscú, según el mandatario, planea instalar cuatro estaciones terrestres en suelo bielorruso para operar los aparatos que han atacado Kiev y el norte del país. “Hemos destruido las antenas relevantes y habrá respuestas tangibles”, advirtió. El mandatario también alertó sobre un posible “gran ataque” ruso inminente e instó a la población a prestar atención a las sirenas de alerta aérea.

Las declaraciones de Zelensky llegan en un momento en que las negociaciones entre Moscú y Washington sobre Ucrania avanzan con extrema lentitud, mientras Rusia sostiene una cooperación estratégica activa con dos de los principales adversarios de Estados Unidos. La pregunta que acecha a las cancillerías occidentales es si Washington puede negociar con Putin y contener al mismo tiempo una alianza que ya conecta el frente ucraniano con el Golfo Pérsico.