La periodista cubana Yoani Sánchez denunció este fin de semana que agentes de la policía del régimen cubano le impidieron salir de su vivienda en La Habana. Según sus declaraciones, un hombre vestido de civil y con el rostro cubierto bloqueó el acceso a la calle, negándose a identificarse y a explicar los motivos de la medida.

En un video grabado en los bajos de su edificio y difundido en redes sociales, Sánchez relató que el individuo, a quien describió como un desconocido ajeno a la comunidad, le prohibió que abandonara su domicilio. “Asegura que no me va a dejar salir. Además de esto, hay otro operativo. Veo, por ejemplo, por aquí dos señoras que no pertenecen a mi comunidad, una comunidad que conozco bastante bien”, señaló la fundadora del diario digital 14ymedio.

La periodista increpó al agente para que dijera ante la cámara quién había ordenado la vigilancia y la restricción, a lo que el individuo respondió: “No sé”. Sánchez insistió en que no posee antecedentes judiciales ni está sometida a medidas legales restrictivas. “Yo soy una ciudadana que no ha cometido delitos, no está juzgada en un tribunal, no tiene una orden de restricción ni prisión domiciliaria. Entonces, ¿por qué tú no me dejas salir?”, cuestionó en el diálogo registrado en video.

Un agente del régimen cubano le notificó a Yoani Sánchez que no podía salir de su casa (@yoanisanchez)

El hombre mantuvo la negativa y evitó proporcionar información adicional sobre su identidad o la procedencia de la orden. Sánchez advirtió que esta situación representa una vulneración de sus derechos y subrayó el carácter arbitrario de la medida. “Puedes ser un matón. Puedes ser un delincuente, un criminal de barrio”, manifestó en su intercambio con el agente, quien se limitó a responder: “Tú sabes quién es”.

La denuncia de Yoani Sánchez se enmarca en un contexto de hostigamiento y vigilancia frecuente a disidentes y periodistas independientes en Cuba. Organizaciones internacionales de derechos humanos han alertado sobre el aumento de operativos de vigilancia, citando casos similares en los que se restringe la circulación de activistas sin orden judicial previa.

La denuncia se produce en medio de una ola de protestas que sacuden varias regiones de Cuba, donde cientos de ciudadanos han salido a las calles para manifestar su descontento por los prolongados apagones y la escasez de alimentos. El sábado, un grupo de manifestantes irrumpió en la sede del Partido Comunista en el municipio de Morón, en Ciego de Ávila, y prendió fuego a mobiliario de la institución en la vía pública. De acuerdo con AFP, se trata de un hecho poco habitual en un país donde las protestas suelen limitarse a cacerolazos nocturnos y concentraciones pacíficas.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció el “malestar” social por la crisis energética y económica, pero advirtió que “no habrá impunidad” para los responsables de los daños a la sede partidaria. “Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones como consecuencia del bloqueo energético de EE.UU., pero para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad”, escribió el mandatario en su cuenta de X.

Según datos de organizaciones como Justicia11J y Cubalex, al menos 20 personas han sido detenidas en los últimos días por participar en estas protestas. Además, la prensa oficial reportó cinco detenidos tras el asalto a la sede partidaria. Dos residentes de Morón consultados por AFP describieron la protesta como masiva y atribuyeron el descontento a la falta de electricidad y al cierre de hoteles, principal fuente de empleo en la región. Uno de los entrevistados aseguró: “Eran muchísimas personas, la gente de verdad ya no puede más”.

Las organizaciones no gubernamentales han advertido sobre el uso de la fuerza y la existencia de disparos durante las protestas.