La provincia de Chubut enfrenta uno de los incendios forestales más graves de las últimas dos décadas, con más de 3.500 hectáreas afectadas y miles de personas evacuadas ante el avance incesante del fuego sobre zonas pobladas y de alto valor ambiental. Las autoridades provinciales y nacionales, junto a organismos especializados, despliegan desde hace días un operativo de magnitud inédita, condicionado por una combinación de sequía histórica, altas temperaturas y vientos persistentes, condiciones climáticas que complican cada intento de control, según el análisis de Parques Nacionales y del Comité de Emergencias.

Las últimas 48 horas fueron críticas para la región, donde el intenso viento llevó las llamas hasta las puertas mismas de Epuyén y El Hoyo. Esto obligó a la evacuación en estas localidades y forzó el corte de la Ruta Nacional 40. Diez viviendas resultaron destruidas solo en Epuyén, según reconoció el secretario de Bosques, Abel Nievas, quien calificó la situación como “la peor tragedia ambiental en 20 años”.

Hasta el momento, se contabilizaron más de 3 mil personas evacuadas entre residentes y turistas en cuestión de horas, de acuerdo con el parte oficial difundido en una conferencia de prensa encabezada por el gobernador Ignacio Torres.

El incendio, que comenzó el 5 de enero en áreas cercanas a Puerto Patriada y al lago Epuyén, responde al patrón de grandes desastres forestales, debido a que, tras expandirse rápidamente por matorrales y bosques andino-patagónicos, reapareció en zonas previamente intervenidas por las cuadrillas de combate contra el fuego.

Funcionarios provinciales afirman que “es la peor tragedia ambiental en 20 años”

La topografía agreste, con pendientes y valles de acceso limitado, sumó desafíos logísticos para los más de 300 brigadistas y voluntarios, apoyados por la mayor cantidad de medios aéreos de los últimos años, según resaltó Torres. Estos incluyeron aviones hidrantes de provincias como Córdoba, Santa Fe, Río Negro, Neuquén y Santiago del Estero —incluido el Boeing 737 Fireliner con capacidad de descarga de 15.000 litros—, junto a dos aeronaves provenientes de Chile.

A pesar de este panorama, en la tarde del viernes, una leve mejora meteorológica permitió reabrir la Ruta 40 al tránsito vehicular. Aunque la vía se encuentra bajo monitoreo estricto, dio cierto respiro a los combatientes.

Sin embargo, la situación sigue marcada por la incertidumbre, ya que no se esperan lluvias significativas y se pronostican vientos más intensos durante el fin de semana, especialmente en los horarios de mayor actividad del fuego.

El SMN emitió este viernes por la tarde una alerta de nivel naranja por temperaturas extremas

Para este sábado se espera una máxima de 25 °C y vientos de 41 km/h, sin probabilidades de lluvias. Esta jornada será crítica por la intensificación de los vientos y el sostenimiento de temperaturas superiores a la media. Por este motivo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se vio obligado a activar una alerta naranja por calor extremo en el sector oeste de la provincia.

Mientras tanto, los equipos especializados monitorean la evolución meteorológica y la reactivación de los frentes, especialmente en áreas rurales y de reserva natural, donde la protección de la vida y la propiedad continúa siendo la prioridad absoluta para los equipos de emergencia.

Se espera que recién el domingo se dé un descenso en la temperatura. Además, hay una probabilidad de entre el 10 y el 40% de lluvias aisladas.

El pronóstico del SMN para los próximos días en Chubut

El frente más preocupante sigue siendo el de El Hoyo. Allí se concentra el grueso del esfuerzo ante la amenaza directa a viviendas, infraestructuras públicas y la economía local, fuertemente dependiente del turismo y la ganadería extensiva de pequeña escala. En las zonas rurales, los productores debieron liberar animales para evitar su atrapamiento, práctica que acarrea riesgos adicionales tanto para el ganado como para la actividad productiva futura. Las pérdidas de pasturas, el humo denso y la destrucción de alambrados y fuentes de agua anticipan pérdidas productivas que se sentirán durante meses.

La situación de alerta se extiende a otras localidades: El Maitén mantuvo durante la madrugada del viernes un operativo de prevención y la disponibilidad de un gimnasio municipal para eventuales evacuaciones, mientras que poblaciones como El Coihue y Buenos Aires Chico permanecen bajo amenaza directa. Más al sur, un nuevo foco arde en el cerro El Huemul, cerca de El Chaltén, involucrando apoyo logístico y aéreo del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE).

En paralelo, el Parque Nacional Los Alerces reporta otro incendio que, tras haber sido contenido, se reactivó por la sequía y altas temperaturas. Allí, el trabajo coordinado de brigadistas de varios parques nacionales prioriza la protección de vidas y bienes bajo una estrategia interjurisdiccional de emergencia. “Los trabajos planificados se mantienen enfocados en proteger la vida y los bienes de las personas, en coordinación permanente con la Agencia Federal de Emergencias y la Provincia del Chubut”, informaron las autoridades de Parques Nacionales mediante un comunicado.

El Hoyo, Chubut. (AFP)

Respecto al impacto ambiental, los especialistas coinciden en que la recuperación de los ecosistemas afectados podría demandar décadas. Las pérdidas no se limitan a la biodiversidad, sino que alcanzan la matriz productiva local y las infraestructuras críticas como el tendido eléctrico, para cuya restitución ya se iniciaron obras y la instalación de nuevos transformadores en la Comarca Andina.

Frente a esto, el mandatario provincial anticipó que, en cuanto la situación lo permita, se implementará un esquema de apoyo directo a los sectores turísticos y comerciales perjudicados, y que los eventos previstos para la temporada se mantendrán, siempre según lineamientos de seguridad.

En cuanto a la información pública, las autoridades insistieron en que el único canal oficial habilitado es el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y Defensa Civil. Asimismo, desmintieron la existencia de cuentas bancarias presuntamente oficiales para donaciones y exigiendo precaución ante fraudes.

Uno de los puntos más sensibles gira en torno a la causa inicial del incendio en Puerto Patriada. La fiscal general Débora Barrionuevo aseguró que existen múltiples indicios que permiten presumir una acción intencional, con la detección de combustible en la zona, y adelantó que se esperan los resultados de peritajes para identificar el tipo de acelerante utilizado: “El inicio del incendio fue aproximadamente a 300 metros del camino, sobre una loma, en un bosque, no fue sobre la ruta ni en un lugar cercano a viviendas”, detalló Barrionuevo.

Por su parte, el gobernador Torres confirmó que existe comunicación permanente con las fiscalías y que “habrá sanciones ejemplares” cuando se esclarezcan las responsabilidades. El desarrollo de los focos permanece “dinámico”, en palabras del mandatario.