El presidente chino Xi Jinping y el primer ministro indio Narendra Modi se comprometieron el domingo a resolver sus diferencias fronterizas y fortalecer la cooperación bilateral, marcando un momento decisivo en el deshielo de las relaciones entre las dos potencias asiáticas más pobladas del mundo.
El encuentro, celebrado en los márgenes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en la ciudad nororiental china de Tianjin, representa la primera reunión entre ambos líderes desde que declararon el pasado octubre el fin del enfrentamiento fronterizo que había deteriorado gravemente sus relaciones desde 2020.
“Las dos partes no deberían dejar que el problema fronterizo defina la relación general entre China e India”, declaró Xi durante la reunión, según informó la cadena estatal CCTV. El líder chino enfatizó que el desarrollo económico de ambos países debería ser su principal enfoque.
Xi añadió que “siempre que se mantengan comprometidos con el objetivo general de ser socios, no rivales, y de proporcionar oportunidades de desarrollo, no amenazas, las relaciones entre China e India florecerán y avanzarán de manera constante”.
Para Modi, quien realiza su primera visita a China en siete años, las relaciones bilaterales han avanzado en “una dirección significativa”. El primer ministro indio destacó que “hay un ambiente pacífico en las fronteras después de la desescalada” y que “se ha creado una atmósfera de paz y estabilidad en la frontera”.
El deterioro de las relaciones entre ambos gigantes asiáticos se remonta a los enfrentamientos mortales registrados en 2020 en una zona fronteriza del Himalaya, donde murieron decenas de soldados de ambos países. Ese incidente marcó el punto más bajo en las relaciones sino-indias en décadas.
Durante la reunión del domingo, Xi describió a China e India como “dos de los países con mayor tradición civilizatoria” y “las dos naciones más pobladas del mundo y parte del ‘Sur global’”. El presidente chino instó a que “ambas partes deben considerar y gestionar las relaciones desde una perspectiva estratégica y a largo plazo”.
“Lograr una ‘danza del elefante y el dragón’ es la dirección correcta tanto para China como para la India”, señaló Xi, utilizando una metáfora que hace referencia a los símbolos nacionales de ambos países.
Modi, por su parte, indicó que India está “comprometida a hacer avanzar las relaciones sobre la base de la confianza mutua, el respeto y la sensibilidad”. El primer ministro también anunció que China e India reanudarán los vuelos directos entre ambos países, aunque no ofreció una fecha específica. Estos vuelos habían quedado suspendidos tras el choque fronterizo y la pandemia de COVID-19.
“Ambos países defienden la autonomía estratégica y una política exterior independiente. Las relaciones no se ven afectadas por terceros”, declaró Modi, quien agregó que “la cooperación entre China e India hará que el siglo XXI sea verdaderamente el siglo de Asia”.
El acercamiento entre Beijing y Nueva Delhi ha cobrado impulso tras la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 50% a India por sus compras de petróleo ruso. Sin embargo, el proceso para reconstruir los lazos bilaterales había estado en marcha durante meses antes de esta medida.
El principal diplomático chino, Wang Yi, voló a Nueva Delhi a principios de agosto, cuando ambas partes anunciaron su acercamiento. Los dos gobiernos se comprometieron entonces a reiniciar las conversaciones fronterizas y a reanudar la emisión de visados y vuelos directos.
Durante este año, China e India han incrementado las visitas oficiales y han discutido la posibilidad de aliviar algunas restricciones sobre el comercio y el movimiento de personas a través de la frontera. En junio, Beijing permitió a los peregrinos indios visitar sitios sagrados en el Tíbet.
El líder ruso Vladimir Putin, quien también llegó a Tianjin el domingo, se reunirá con ambos líderes en los próximos días. Modi tiene previsto encontrarse con Putin el lunes, marcando su primer encuentro desde la imposición de los aranceles estadounidenses.
Praveen Donthi, analista del International Crisis Group, explicó a EFE que “el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos e India por la guerra arancelaria ha dado un impulso adicional a Nueva Delhi y Beijing para recomponer la relación”.
La Organización de Cooperación de Shanghái, que acoge esta cumbre de dos días, cuenta entre sus miembros a China, Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia y varias naciones de Asia Central, cubriendo aproximadamente el 40% de la población mundial.