El reciente cruce entre Wanda Nara y Mauro Icardi volvió a instalar el conflicto personal y profesional de la pareja en el centro de la escena mediática. Entre otras acusaciones, el delantero cuestionó el trabajo de la conductora de MasterChef Celebrity y sugirió que el programa utiliza su vida privada para generar contenido.
“Una mujer mitómana que está completamente obsesionada conmigo, con mi pareja y con mi familia. Una persona cuya vida gira alrededor de hablar de nosotros para seguir existiendo mediáticamente”, señaló Icardi en uno de sus posteos, que ironizó con una estampita de la China Suárez, en una clara alusión a que el programa gira en torno a ella.
La reacción de Wanda Nara ante las cámaras fue escueta, aunque no menos significativa. Abordada a la salida de las grabaciones, respondió algunas preguntas desde el asiento de un automóvil, aunque se rehusó a dar demasiados detalles. “Ya está todo en mi Instagram”, argumentó. Frente a la insistencia periodística sobre las declaraciones de su exmarido, se permitió una ironía. “Ni idea. Están baratos los vuelos a Estambul; pueden ir a entrevistarlo”, propuso.

En el intercambio, Wanda también enfrentó preguntas sobre comentarios relacionados con la China Suárez. La prensa intentó saber si había querido ocultar información o si la expresión “Master China” respondía a intenciones personales. Ella replicó: “No tengo ni idea. Yo soy funcional al programa. Si hay participantes que tuvieron relación, y no tengo la culpa de que sean casi todos los que tuvieron relación; yo pregunto. Tengo que hacer lo que me dice mi guion”, se defendió, intentando despegarse de la polémica y presentar su rol como profesional, sujeta a las directrices del formato televisivo.
Las redes sociales se convirtieron en el escenario principal para la confrontación. En un movimiento inesperado, Wanda Nara hizo público un video antiguo donde se ve a Mauro Icardi acompañándola al set de grabación de MasterChef. En ese registro, fechado en abril de 2023, Icardi elogió el ciclo y se mostró cómodo en el detrás de escena, en clara contradicción con el tono actual de sus críticas. La publicación buscó evidenciar el cambio de postura de Icardi y subrayar que, en el pasado, el futbolista no solo apoyaba el trabajo de Wanda, sino que también formaba parte del entorno televisivo que hoy cuestiona.
Como casi siempre en este caso, las redes sociales fueron el escenario de las batallas. Los mensajes de Icardi, plagados de indirectas y referencias a viejos conflictos, buscaban instalar su versión de los hechos y poner en duda la autenticidad de las acciones de Wanda en la pantalla. La conductora, por su parte, optó por responder con ironía y exponer las contradicciones de su expareja frente a millones de seguidores.
En la citada entrevista, Wanda se refirió a la intervención pública de Lara Piro y Elba Marcovecchio, dos de las abogadas de Mauro. “En realidad no pueden hablar, no sé por qué hablan. Será multa para todos”. La incomodidad se hizo evidente cuando los periodistas insistieron sobre temas personales y nombraron a la China Suárez y su frase sobre el supuesto olor de la actriz. “Lo que dicen ustedes me da asco”, señaló.
El clima detrás de las cámaras del reality también se puso bajo la lupa. Se especuló con conflictos internos en el elenco de MasterChef, a raíz de los comentarios surgidos en redes y la repercusión mediática. Wanda desmintió cualquier tipo de mala relación: “No, está todo re bien. Justo nos invitó Germán a comer a todos”, declaró en referencia a Martitegui, el jurado más temido.
Así, la figura de Wanda Nara emerge como protagonista de un reality ampliado, en el que lo profesional y lo personal se entremezclan constantemente. Las acusaciones públicas de Mauro Icardi y la estrategia de defensa de la conductora confirman que la exposición mediática sigue marcando el pulso de sus vidas, tanto dentro como fuera de la pantalla. Será entonces, hasta el próximo posteo.