El presidente ruso, Vladimir Putin, asiste a una reunión con el primer viceprimer ministro, Denis Manturov, en el Kremlin en Moscú, Rusia, el 12 de enero de 2026. Sputnik/Mikhail Metzel/Pool vía REUTERS

El presidente ruso, Vladímir Putin, reapareció hoy en el Kremlin tras casi dos semanas de ausencia por las fiestas navideñas, pero se abstuvo de comentar la actualidad internacional.

Putin recibió al viceprimer ministro, Denís Mánturov, con el que abordó la situación en el sector industrial, incluido el militar y el espacial.

En particular, Mánturov destacó que 3,8 millones de personas trabajan a día de hoy en las fábricas militares, de los que 800.000 se sumaron en los últimos tres años.

El jefe del Kremlin, que únicamente había asistido a un acto público en lo que va de año, no ha realizado declaraciones desde finales de 2025.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se reúne con el primer viceprimer ministro, Denis Manturov, en el Kremlin en Moscú, Rusia, el 12 de enero de 2026. Sputnik/Mikhail Metzel/Pool vía REUTERS

Putin no ha comentado ni la captura del líder venezolano, Nicolás Maduro, ni las protestas masivas en Irán, ni el apresamiento de petroleros con bandera rusa o la polémica en torno a las pretensiones territoriales estadounidenses sobre Groenlandia.

Sectores ultranacionalistas han criticado duramente en las redes sociales al Kremlin por la ausencia de reacción ante dichos acontecimientos internacionales, ya que, por ejemplo, Maduro era el principal aliado de Moscú en América Latina.

Además, calificaron de “humillación” el apresamiento del petrolero con bandera rusa ´Marinera´ en el Atlántico Norte a manos de la Guardia Costera estadounidense.

Por motivos de seguridad, según la prensa independiente, Putin estuvo en la base secreta de las Fuerzas Aeroespaciales en la localidad de Solnechnogorsk, no lejos de Moscú. Ese es el mismo lugar donde se recluyó cuando el jefe del Grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin, protagonizó una sublevación militar en junio de 2023.

El viceprimer ministro Denis Manturov asiste a una reunión con el presidente ruso Vladimir Putin en el Kremlin en Moscú, Rusia, el 12 de enero de 2026. Sputnik/Mikhail Metzel/Pool vía REUTERS

A diferencia de otros años, el Kremlin no hizo público en esta ocasión el templo en el que Putin asistió en la noche del 6 de enero a la misa de Navidad, lo que denota la profunda inquietud sobre la seguridad del jefe del Estado.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no celebró este lunes su habitual rueda de prensa telefónica para la prensa local y extranjera.

Incautación de petróleo

Rusia condenó enérgicamente el jueves la confiscación de un petrolero por parte de Estados Unidos, anunciando un nuevo enfriamiento en las relaciones entre Moscú y Washington que podría extenderse a otras áreas y afectar los esfuerzos del presidente Donald Trump para persuadir a Rusia de que ponga fin a su guerra de casi cuatro años en Ucrania.

La captura el miércoles del petrolero con bandera rusa en el Atlántico Norte “solo puede conducir a una mayor escalada de las tensiones militares y políticas en la región euroatlántica, así como a una visible reducción del ‘umbral para el uso de la fuerza’ contra la navegación pacífica”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

Fotografía de un buque petrolero ruso. EFE/EPA/YAHYA ARHAB

Pero aunque el presidente ruso ha evitado cualquier crítica a Trump, la incautación del petrolero por parte del ejército estadounidense representa un nuevo desafío para el Kremlin.

Los comentaristas belicistas en Moscú criticaron al gobierno por no haber logrado dar una respuesta rápida y argumentaron que Rusia debería desplegar sus activos navales para proteger a los barcos de la flota en la sombra.

(con información de EFE y AP)