Visa negocia la compra de Payway en búsqueda de extender sus servicios digitales.

Visa avanza en una operación para concretar la adquisición de una empresa clave en el competitivo mercado de los medios de pago. Se trata de Payway, una de las principales “adquirentes” de la Argentina que presta servicios de cobros electrónicos a más de 350.000 comercios.

Si bien las empresas se mantienen en silencio sobre las negociaciones, distintas fuentes del mercado financiero aseguraron que las conversaciones entre ambas compañías están avanzadas para que Visa consiga el control de al menos una parte de la fintech.

Desde Visa señalaron a Infobae que la empresa “no hace comentarios sobre rumores o especulaciones”. Payway no respondió a los llamados de este medio.

Las versiones sobre la operación no son nuevos en el mercado financiero ya que el dueño de Payway, el fondo de inversión estadounidense Advent, nunca ocultó su intención de salir a buscar compradores para una parte o la totalidad de la firma. En ese tren, analizó tanto la posibilidad de salir al mercado con una parte de su capital o bien, tal como parece ocurrir ahora, vender la compañía en forma directa.

En el sector financiero siempre consideraron que Advent llegó a Payway con el objetivo de fortalecer la marca para después venderla. De allí la importancia de que se haya conformado un esquema de tres empresas en una. Prisma Medios de Pago se encarga de el procesamiento de operaciones con tarjetas; Newpay administra la red de cajeros automáticos Banelco, la plataforma de pago de impuestos y servicios PagoMisCuentas y el creciente negocio de los pagos por transferencia; y, por supuesto, Payway, la división dedicada al negocio de la adquirencia, el servicio para que los comercios dispongan de terminales de pago y puedan cobrar con tarjetas y QR.

Se trata de tres sociedades independientes entre sí, aún perteneciendo al mismo dueño. Esa composición empresarial, dispuesta por el fondo Advent en 2023, es la que le permitiría hoy ser vendida enfrentando cualquier objeción por parte de los reguladores y los organismos de defensa de la competencia. Y es la que confirma, explican en el mercado, que Advent siempre tuvo en mente vender.

Visa podría quedarse con alguna de esas compañías sin necesidad de comprar todo el paquete y recibir algún reproche del Gobierno por su posición en el mercado.

¿Cuál de las tres patas de Payway le interesará más a Visa? En el sector financiero no esperan que se quede con el negocio de la adquirencia, ya que eso podría verse como un rol indebido dentro de los medios de pago para la principal marca mundial de tarjetas. Reabrir las acusaciones de monopolio que estuvieron en el origen de la empresa no le conviene a nadie.

El atractivo principal aparece por el lado de Newpay e incluso Texpert, una nueva marca de Prisma para desarrollar el negocio de los pagos digitales y el programa “Transferencias 3.0″, el que permite transferir dinero de manera inmediata y gratuita, entre bancos y fintech.

“A Visa le interesa incorporar más soluciones digitales. Newpay le podría dar acceso a algunas herramientas innovadoras, al desarrollo de wallets, a soluciones a través de APIs y la posibilidad de reforzar Visa Direct, el área de servicios vinculada a transferencias. Payway sería un buen paso para consolidar su migración de ‘tarjeta’ a ‘medio de pago digital’”, destaca un analista del sector de los medios de pago.

Al mismo tiempo, la compra de Payway por parte de Visa consolida una tendencia por parte de la multinacional en América Latina: comprar empresas locales para añadir desarrollos tecnológicos que extiendan su abanico de servicios digitales.

(Imagen Ilustrativa Infobae)

En 2023, invirtió USD 1.000 millones para quedarse con Pismo, una gigantesca plataforma de pagos de Brasil nativa y en la nube que presta servicios vía API’s a bancos y fintech. Pismo aloja 70 millones de cuentas y procesa operaciones por USD 200.000 anuales.

En México, Visa decidió comprar en 2023 el 51% de Prosa, el principal procesador de pagos electrónicos. De esa forma se asoció a los 6 grandes bancos que poseen el 49% restante. La compra de Payway en la Argentina podría ajustarse en esa misma dirección para agilizar su expansión digital.

El origen, una decisión antimonopolio

Antes de transformarse en Payway, nombre que adoptó en el momento del mencionado rediseño de tres sociedades dentro de la misma estructura, Prisma fue una empresa clave del sistema de pagos. Bajo la propiedad de los 14 principales bancos del país en sociedad con Visa Internacional, Prisma tenía la exclusividad para procesar operaciones con Visa. En ese entonces, en paralelo, First Data (que en 2020 fue comprada por Fiserv) tenía la exclusividad para las operaciones con Mastercard.

Pero ese escenario cambió en 2017, cuando en base a un dictamen de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia el gobierno de Mauricio Macri obligó a desinvertir a los bancos por considerar que existía una situación de “abuso de posición dominante” por ser emisores y adquirentes al mismo tiempo.

Esa decisión permitió que el fondo Advent se quede con el 51% de Prisma por USD 720 millones y que los bancos cumplan con la decisión gubernamental y eviten sanciones. En 2022, mediante USD 350 millones, Advent se quedó con el 49% restante.

Al mismo tiempo, el Banco Central comenzó el proceso de “multiadquirencia”, por el cual todas las empresas quedaron habilitadas para operar con ambas marcas, Visa y Mastercard, sin exclusividades. Además de la regulación respectiva, el punto clave fue la reducción progresiva de la tasa de intercambio, la que el adquirente le cobra al comerciante. Antes de la desinversión en Prisma, la empresa en manos de los bancos cobraban un 3% sin incentivo alguno para reducirlo.

Con el cambio, se puso un tope más bajo a la tasa para que puedan ingresar nuevos jugadores al negocio de la adquirencia. La competencia creció y las miradas ya no están puestas sobre los bancos sino sobre Mercado Pago. Su rol de adquirente, a la vez que dueño de la principal billetera digital y administrador de la red de pagos QR, ha recibido reclamos por parte de los bancos por posiciones anticompetitivas.

El proceso de la multiadquirencia, la apertura a nuevos jugadores, la reducción de la tasa de intercambio y el fin de la exclusividades fue impulsado desde el BCRA por Federico Sturzenegger, hoy a cargo del área del ministerio de Desregulación.