
El viceministro de Transporte, Nelson Reyes, aseguró esta mañana en entrevista radial que, la institución a su cargo, está buscando “diferentes mecanismos” para motivar la sustitución de buses del transporte colectivo, luego de la prórroga otorgada por la Asamblea Legislativa en diciembre pasado.
El decreto aprobado por los parlamentarios contempla la ampliación de 18 meses de plazo para la sustitución de los buses que ya cumplieron o están próximos a cumplir 20 años de antigüedad entre 2024 y 2026.
En ese sentido, el viceministro de Transporte explicó que “dentro de las reformas también se permite el hecho de que puedan estar operando mientras se está tramitando esta sustitución. Esto ayuda con el tema de créditos, para que puedan seguirlos pagando” y la falta de financiamiento no les genere problemas.
“Si nosotros nos fijamos en la reforma, no es una simple prórroga. Primero, se establece que tiene que haber una revisión técnica vehicular de las unidades si quiere ser partícipe de ésta. Segundo, le habilita también que pueda seguir operando, porque es importante mientras se encuentra uno en el trámite de sustitución de unidades para que no se paralice la operación y puedan seguir haciéndole frente a las responsabilidades de un crédito, que puede estar sirviendo para renovar esas unidades y ocuparlas mientras vienen las nuevas”, detalló.
El funcionario señaló que es importante garantizar que se siga brindando el servicio a la población salvadoreña y mencionó que también es necesario cuidar que las unidades antiguas no expulsen humo.
“Nosotros hemos visto las denuncias en nuestras redes sociales e inmediatamente vamos a atenderlas. Normalmente, cuando están echando esa gran cantidad de humo es porque tiene una falla mecánica”, precisó.
Explicó que en estos casos se aseguran que las unidades de transporte se lleven a un taller y, al estar reparadas, puedan seguir brindando el servicio normal a la población.

“Puede ser nuevo el bus y tener una falla mecánica que esté haciendo que se queme el aceite de esa manera, y esté sacando diferentes químicos. Y lo que se debe hacer es sacarlo de circulación, que se haga la reparación y después, cuando sea seguro tanto para el ambiente para las personas, que continúe prestando el servicio”, reiteró.
Por otro lado, mencionó que “hay un proyecto fuerte que se viene también con el tema de bahías de buses”, lo que se conoce normalmente como las “paradas”, especialmente en zonas donde se encuentran centros comerciales, como en la carretera Panamericana.
“Nosotros estamos pensando en un proyecto grande de bahías de buses no diseñadas, así como está esa (que se encuentra cerca de las instalaciones de Chivo Pets), porque esa no está hecha para motivar el uso. Si vemos ahí un carril separador, lo que hace es que cuando entra una unidad de transporte ahí, pues queda atrapada”, detalló.
Manifestó que en esa misma zona se necesita una renovación de infraestructura vial al igual que en la alameda Manuel Enrique Araujo.
“¿Y por qué menciono esto que es sumamente importante? Porque básicamente se está perdiendo un carril cada vez que un bus está haciendo una parada para que se baje o se suba algún pasajero», argumentó.
“Si a eso le agregamos todos los segundos que están perdiendo todos los carros que están pasando, en todas las calles donde sucede esto, obviamente se pierde bastante tránsito y tiempo en el tráfico, y eso se va acumulando; entonces, viene un proyecto para este tema en específico y que sabemos que puede tener un impacto positivo”, agregó.