La Fórmula E buscó extender su mercado de atención con la irrupción de personalidades y creadores de contenido que compiten entre sí en dos equipos para definir cuál es el más veloz. En ese contexto, el violento accidente de la influencer Izzy Hammond en el vertiginoso circuito de Jeddah abrió el debate sobre esta acción de marketing.
La hija de Richard Hammond, reconocido por su pasado como presentador del programa de automovilismo Top Gear, salió a girar como representante del team “Señor Frogs” en un duelo de cuartos de final ante el Youtuber Juca (del equipo Quickstars), pero su experiencia terminó de forma abrupta en la curva 13 tras 1 minuto y 7 segundos desde el inicio del giro.
La británica de 25 años no llegó a acomodar el monoplaza y terminó impactando a gran velocidad contra un paredón. Las imágenes de los boxes que mostró la transmisión oficial expusieron la preocupación del momento: el piloto Zane Maloney, titular en la escudería Lola Yamaha ABT que cedió el coche a la influencer, se tomó su cabeza preocupado por la salud de la creadora de contenido.
Tras varios minutos de incertidumbre, y luego de la llegada de los servicios médicos, se conoció el diálogo que tuvo el equipo con Izzy por radio. “Estoy bien, estoy bien, estoy bien”, repitió ella. “¿Sabes qué pasó?“, le preguntaron. ”Mis frenos. Estaba frenando, pero el coche no se detenía. Y creo que giré mientras frenaba», explicó en ese momento.
En una entrevista posterior a la carrera con la transmisión oficial, le preguntaron si estaba bien y ella se mostró más distendida: “Sí. Aunque el coche no está intacto…”.
“Estoy bien. Lo primero que pensé cuando me senté en esa pared fue: ¿Dios mío, todo el mundo está mirando. Mi padre está mirando. Va a llorar o algo así. ¿Alguien puede decirle que estoy bien?’“, explicó la influencer que cuenta con casi 300 mil seguidores en Instagram y lidera junto con su padre el canal Drive Tribe que acumula más de 3 millones de suscriptores.

La Fórmula E es una categoría de monoplazas de coches eléctricos que superan los 300 kilómetros por hora. La divisional tiene esta temporada en sus filas a pilotos destacados de la Fórmula 2 que no lograron hacerse un espacio en la F1 como el español Pepe Martí, el brasileño Felipe Drugovich o el mencionado Maloney, junto con otros ex corredores de la Máxima como Nyck de Vries.
Con el fin de darle mayor visibilidad a las carreras, sumaron un apartado de enfrentamiento de personalidades e influencers que en 2025 tuvo, por ejemplo, al ex goleador argentino Sergio Kun Agüero en pista. En esta ocasión, Hammond integró el equipo Señor Frogs que se completó con Joshua Larkin (TheBurntChip), William Lenney (WillNe), Arthur Frederick (ArthurTV) y Ethan Payne (Behzinga), enfrentándose contra los Quickstars que tuvieron pilotando a Juca, Khaby Lame, Max Klymenko, Browney y Emelia Hartford.
Precisamente el Youtuber Juca, con más de 6 millones de suscriptores en su canal, protagonizó otro de los accidentes del día al impactar con la parte trasera de su monoplaza, pero sin mayores problemas para él.

Es por eso que el tema generó un intenso debate especialmente en redes sociales, donde pusieron bajo escrutinio el formato pero principalmente la pista elegida. “¿De verdad conducen los auténticos coches de Fórmula E? Personalmente, si es así, no creo que sea una buena imagen para la Fórmula E que un montón de YouTubers puedan conducir sus coches», reflexionó un usuario en redes sociales al compartir el video del accidente de Hammond. “Qué locura esto, en la Fórmula E han pensado que era buena idea poner a competir a streamers y famosetes en Jeddah con los coches de verdad. El resultado no lo podrán creer”, se sumó otro.
El Jeddah Corniche Circuit de Arabia Saudita es un trazado callejero conocido por sus sectores de alta velocidad y sus paredones cercanos a la pista donde los pilotos más importantes del mundo vivieron accidentes como le ocurrió incluso al campeón Lando Norris el año pasado en la Fórmula 1. “¿Por qué la Fórmula E pone a influencers al volante de potentes bólidos? ¿A quién se le ocurrió esto y pensó: ‘Sí, esto va a salir bien y a la gente le va a encantar’?“, se sumó al debate otro usuario en redes. ”Veo las intenciones de marketing, pero siento que poner a celebridades detrás del volante de autos de carrera de alto nivel y alta potencia, conocidos por su peligrosidad como deporte, realmente no es una buena idea», coincidió otra de las voces que expresó su disidencia en el mundo virtual.