Un grupo de estudiantes realiza una sentada en las escaleras de la Universidad de la Habana (X)

Una treintena de estudiantes protagonizó este lunes una sentada en la Universidad de La Habana para protestar por la grave crisis en el país, sus efectos en la educación y la falta de efectividad de las vías institucionales para sus quejas.

La protesta en la icónica escalinata de la universidad capitalina fue pacífica y discreta, pero llamativa por inusual.

Tras casi dos horas de negociación con el personal académico, los jóvenes -que no quisieron hablar con los medios- accedieron a trasladarse a otro lugar para proseguir con el diálogo.

En un país atravesado por una crisis estructural de años agravada ahora por el bloqueo petrolero de EEUU, la educación superior también se ha visto fuertemente afectada por los problemas que ha atizado la falta de combustible.

Este tipo de protestas es poco usual en la Universidad de la Habana (X)

Los apagones se han prolongado aún más —y con la corriente también se pierde la cobertura móvil y la telefonía—, el transporte público casi ha desaparecido y muchos servicios públicos, como las universidades, están en modo a distancia.

La sentada comenzó a las 10 de la mañana, cuando un sólo joven, con una sombrilla y una mochila, se sentó en el primer escalón, siguiendo una convocatoria estudiantil por redes sociales que tanto la universidad como la oficialista Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) trataron de desincentivar.

Poco a poco se le fueron sumando estudiantes y de forma paralela, pero incluso en un mayor número, se fueron acercando al lugar personal de la universidad -del claustro y la administración- y miembros de la inteligencia del Ministerio del Interior (Minint), la denominada Seguridad del Estado.

Hasta el lugar donde estaban concentrados los jóvenes se acercaron la rectora de la Universidad de La Habana, Miriam Nicado García, y el viceministro primero de Educación Superior, Modesto Ricardo Gómez.

Corriente, conexión y comunicación

Un estudiante usa su teléfono móvil en La Habana el 4 de junio de 2025 (Foto de YAMIL LAGE / AFP)

¿Cuántas horas de corriente tuvo la semana pasada? ¿Y tiene conexión cuando le quitan la corriente?”, preguntaba a una decana un alumno, según pudo seguir EFE.

“Muchos alumnos de provincias no han podido entregar nada porque no hay conectividad”, aseguraba otro.

Estos reclamos eminentemente académicos fueron siendo superados en la conversación por las quejas en torno a la forma en la que los universitarios pueden plantear sus problemas y formar parte del debate de las soluciones y de los procesos de toma de decisiones.

Los caminos para llegar al Ministerio de Educación Superior están entorpecidos”, manifestó una joven, a lo que un estudiante apostilló: “Esta sentada, me temo, es un último recurso”.

Gómez interpeló directamente a los jóvenes para tratar de acabar con la sentada: “Esto no nos va a mejorar los problemas que tenemos nosotros. ¿Por qué esto, caballeros, muchachos, yo que mi vida entera ha sido para formarlos a ustedes?”.

Porque no nos han escuchado desde el primer momento: esa es la respuesta que usted tiene”, le replicó un joven.

Estudiantes bajan las escaleras de la Universidad de La Habana en La Habana el 4 de junio de 2025 (Foto de YAMIL LAGE / AFP)

De hecho, los estudiantes habían empezado la semana pasada a sentirse relegados y, ante lo que entendieron como decisiones tomadas desde arriba, crearon varios grupos de debate alternativos en redes sociales y lanzaron la convocatoria de la sentada.

Tanto la Universidad de La Habana como la FEU salieron rápidamente a decir que esa iniciativa era “fake” y subrayaron que los espacios de diálogo establecidos estaban funcionando.

Varios jóvenes resaltaron que parte de la erosión de la confianza en la universidad y en la FEU comenzó el pasado junio, cuando no se atendió como los estudiantes querían a su malestar por una fortísima subida de las tarifas móviles de la empresa estatal de telefonía.

No obstante, los jóvenes acabaron accediendo y abandonaron voluntariamente en grupo la escalinata para reunirse con Nicado García, entre otros, una vez que ya habían sido alejados de los medios de comunicación.

Gómez aseguró en declaraciones a los medios de comunicación que las autoridades “en ningún momento” han “desestimado ningún tipo de diálogo” con los universitarios.

La culpa de esta situación “extremadamente severa” en el país es del bloqueo petrolero de EEUU que “está realmente masacrando a toda una sociedad” y es un “genocidio contra todo el pueblo de Cuba”.

“Nosotros no sabemos hasta donde va a llegar esto”, dijo Gómez en referencia a “la agresión de EEUU”.

(Con información de EFE)