“Tenemos un regalo especial. Y es de los regalos más finos que uno se puede desear…”. Con estas palabras, el director artística de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Cuyo, el maestro brasileño Tobías Volkman presentó al homenajeado en la noche del jueves: Joan Manuel Serrat, que está en la ciudad de Mendoza para una serie de actos que lo tienen como protagonista y objeto de reconocimiento.
El cantautor catalán de 82 años subió al escenario de la Nave UNCuyo y agradeció el reconocimiento, “en esta noche tan especial, compartiendo el escenario con esta magnífica Orquesta Sinfónica de Cuyo y con este coro extraordinario. La verdad es que es un compromiso esto de entrar en estas lides con una canción que me hace una especial emoción. Esta noche ha sido una noche de muchas emociones. Recordar a César Isela, a la Negra Sosa, a Armando Tejada Gómez, y a toda una cantidad de amigos que están y otros que no están. En fin, de emociones contrastadas. Yo también estoy muy agradecido porque me han invitado a participar activamente en el festejo. Lo que no sé es cómo va a acabar esto, pero ya veremos. Una canción de María Elena Walsh, querida amiga…”

Lo que siguió fue una emotiva versión de “Serenata para la tierra de uno”, interpretada por Serrat junto a la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo y el Coro de Cámara de la Universidad. El momento cumbre de la noche del jueves ocurrió en el contexto del concierto “Folclore Sinfónico-Coral”, que reunió a la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo, el Coro de Cámara de la Universidad, el Coro de Jóvenes de la UNCuyo, junto a las voces de Gabriela Fernández y Nahuel Jofré. Los arreglos de Gustavo “Popi” Spatocco y la dirección de Tobías Volkmann dieron forma a esta interpretación colectiva, para un repertorio que incluyó clásicos de la música popular argentina como “Balderrama” de Cuchi Leguizamón, “Canción de las simples cosas” de César Isella y Armando Tejada Gómez, “Cuando me empiece a quedar solo” de Charly García y “Todo Cambia” de Julio Neuhauser, entre otras canciones.
Joan Manuel Serrat, doctor honoris causa
Este viernes al mediodía, la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) le otorgó el doctorado honoris, con la participación de la vicegobernadora Hebe Casado, la rectora de la UNCuyo Esther Sánchez y el vicerrector Gabriel Fidel. El acto contó con la actuación de los músicos mendocinos Lisandro Bertín y Laureano Busse, quienes dedicaron tres tonadas cuyanas al homenajeado.

Visiblemente emocionado, Joan Manuel Serrat agradeció el homenaje: “Señora rectora, me complace que con este reconocimiento se esté valorando esta parcela de la poesía que es la canción popular, a la que he dedicado parte de mi vida escribiendo y cantando. Escribir y cantar ha sido mi oficio durante 60 años, soy hijo de padre catalán, madre aragonesa, por tanto soy bilingüe, y para mí escribir y cantar en catalán o castellano es natural. Siempre fui militante de ambas lenguas y cuando me han preguntado en cuál prefiero escribir y digo en la que me den más problemas, en la que me prohíban, porque mi enemigo es la intolerancia”. Añadió: “Mis canciones son mis sentimientos pero también nacen de lo que me cuentan los otros, nacen de tener en el centro los sentidos, escuchar, ver, sentir, vivir. O sea, las canciones son lo que son pero también lo que me gustaría ser. Son mi realidad pero también mis fantasías”.
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Cuyo formalizó la distinción a Joan Manuel Serrat a través de la Resolución 1003/2025, impulsada por las facultades de Ciencias Agrarias y Ciencias Económicas, y remarcó su “mérito político-cultural”, así como su papel como “referente ético y artístico”. En el documento, la universidad hace hincapié en la “profunda coherencia” entre la vida y la obra del artista, alineada con los valores promovidos por la Maestría en Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible. Entre los fundamentos, se destaca su defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión, la diversidad cultural, la sostenibilidad ambiental y la ética pública.