En la tarde del domingo, la tranquilidad habitual de Villa Carlos Paz se vio interrumpida por una escena poco común en el barrio Playas de Oro: un perro quedó varado en pleno cauce del río San Antonio tras la crecida. El rescate movilizó a varias fuerzas locales y mantuvo en vilo a vecinos y curiosos, quienes aguardaron expectantes por el desenlace de una operación que no pasó inadvertida. La secuencia, que culminó con el exitoso rescate de la mascota, atrajo la atención de todos los presentes.

El episodio se registró en la intersección de Perito Moreno y Lisboa, donde el animal fue visto entre las aguas. Hasta el lugar llegaron equipos del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (DUAR) de la provincia de Córdoba, junto a bomberos voluntarios y guardavidas del municipio de Villa Carlos Paz, quienes actuaron con rapidez para evitar que el animal sufriera consecuencias.

El despliegue comenzó cuando el personal especializado del DUAR Punilla detectó al perro, un mestizo de tamaño mediano, en medio del cauce, un punto especialmente riesgoso por la fuerza del agua tras la crecida.

El momento de la extracción con cuerdas genera aplausos entre los presentes, la mascota aparece en buen estado

Los rescatistas aplicaron la técnica de nado de aproximación para acercarse al animal y, tras asegurarlo, emplearon un sistema de tracción con cuerdas para llevarlo hasta la orilla.

La operación requirió precisión y coordinación, dado el caudal y las condiciones del río en ese sector. Según personal del DUAR, la mascota se encontraba en buen estado tras ser rescatada, lo que generó alivio entre los presentes.

Durante el procedimiento, las imágenes captadas mostraron la tensión del momento y la reacción del público. Al lograrse la extracción, los aplausos y las expresiones de alegría marcaron el cierre de la intervención. De acuerdo con lo informado por fuentes del caso a Infobae, el animal no sufrió lesiones y fue entregado a resguardo.

Córdoba: rescataron a seis adultos y dos menores ante la creciente del río San Guillermo

Una crecida inesperada del río San Guillermo alteró la tranquilidad de la tarde en Villa de Soto, provincia de Córdoba, dejando aisladas a ocho personas y movilizando a los equipos de emergencia locales.

De acuerdo con lo informado por fuentes del caso a Infobae, el operativo se activó durante la tarde del lunes 17 de febrero cuando dos familias quedaron atrapadas tras el aumento repentino del caudal del río.

El Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR), junto a los Bomberos Voluntarios, el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (ETAC) y efectivos de la Departamental Cruz del Eje, acudieron al lugar para asistir a los afectados.

El despliegue de los equipos especializados incluyó el uso de sistemas de tracción con cuerdas, con el objetivo de trasladar a salvo a las personas que permanecían incomunicadas. En el lugar se rescataron a seis adultos y dos menores, todos oriundos de La Calera, Villa de Soto y Córdoba Capital, quienes fueron hallados en una zona de difícil acceso.

Durante el procedimiento, el personal de emergencia coordinó acciones para asegurar el rescate sin poner en riesgo a los involucrados ni a los socorristas.

Tras varios minutos de tareas, los ocho aislados fueron conducidos a un sector seguro y se constató que “se encontraban en buen estado de salud, sin necesidad de asistencia médica”.

El DUAR Cruz del Eje destacó la colaboración entre los distintos organismos que participaron del operativo y subrayó la importancia de actuar con celeridad ante este tipo de contingencias.

Según el informe difundido, la creciente sorprendió a las familias mientras se encontraban en las inmediaciones del río, lo que obligó a desplegar un protocolo de rescate conjunto.

La intervención se concretó luego de un aviso al sistema de emergencias, lo que permitió organizar la respuesta en el menor tiempo posible. Voceros de los servicios de emergencia recordaron la necesidad de prestar atención a las alertas meteorológicas y a las recomendaciones oficiales, especialmente en zonas propensas a crecidas súbitas.

La jornada cerró sin lesionados ni daños personales, aunque el episodio evidenció la vulnerabilidad de quienes frecuentan los cursos de agua en la región.