Un jubilado fue víctima de un secuestro exprés seguido del robo de su auto en la provincia de Buenos Aires. El hecho ocurrió a principios de esta semana en el partido de La Plata y tuvo como víctima a un hombre de 75 años, quien fue sorprendido por tres delincuentes en su quinta y forzado a manejar varios kilómetros hasta su casa, en Quilmes. La idea, creen los investigadores, era robarle dinero de la vivienda, pero no lograron concretarlo.
Según la denuncia, la víctima, identificada como Eduardo M., arribó durante el mediodía del lunes a su casa quinta ubicada en la localidad platense de Abasto. Allí fue abordado por un grupo de sospechosos que descendieron rápidamente de un auto antiguo —del cual el jubilado no recuerda características— y le pidieron que les entregue dinero.
Como no tenía, los agresores lo forzaron a subir al vehículo y lo llevaron bajo amenaza hasta su domicilio particular en Quilmes, un trayecto de más de 60 kilómetros. Este dato, y según el expediente judicial, hace creer a los investigadores que los sospechosos manejaban información precisa sobre los movimientos de Eduardo.
Tras llegar a la puerta de su vivienda en el conurbano bonaerense, los tres hombres intentaron ingresar al domicilio. Como no pudieron entrar, liberaron a la víctima en la vereda y huyeron a bordo del Peugeot 206 negro, propiedad del denunciante. Todo el episodio se desarrolló en cuestión de horas, sin que los autores lograran acceder a ninguna de las residencias vinculadas a la víctima.
Fuentes consultadas por Infobae confirmaron que el robo al jubilado encendió las alarmas de los equipos de investigación, no solo por el nivel de violencia y coordinación desplegado, sino también por la modalidad delictiva empleada. En el caso intervino el Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Policía Bonaerense.
A fin de identificar a los involucrados, personal especializado continúa realizando un relevamiento exhaustivo de cámaras de seguridad ubicadas tanto en la zona de Abasto, La Plata, como a lo largo del trayecto hasta el partido de Quilmes. El objetivo es reconstruir el recorrido seguido por los delincuentes y obtener registros audiovisuales que permitan su identificación. Por ahora, los tres presuntos involucrados están prófugos.
Eduardo M., por su parte, no sufrió lesiones físicas durante el secuestro y posterior robo automotor. Las primeras hipótesis apuntan a que el hecho habría estado precedido por tareas de inteligencia o vigilancia, dado que los agresores conocían tanto la existencia de la casa quinta como la ubicación de la vivienda principal en Quilmes.
El operativo policial incluye la búsqueda del Peugeot 206 negro, sobre el que ya pesa un pedido de captura.
La causa, que se investiga como robo automotor con privación ilegítima de la libertad, continúa bajo instrucción de la UFI N° 09 de La Plata.