Momentos de tensión se vivieron en las últimas horas en la capital inglesa. Krimoe Klips, conocido streamer de Twitch, fue arrestado junto a otros 11 hombres la noche del sábado después de exhibir una pistola de juguete cerca del Parlamento británico y el Big Ben, en el centro de Londres, durante una transmisión en directo.

El incidente, ocurrido cerca del Puente de Westminster poco antes de las 23:00, se difundió enseguida en redes sociales a través de videos donde el influencer alegó que el arma era falsa.

Según información de Daily Mail y LBC, el grupo de 11 personas fue captado manipulando y apuntando la pistola de imitación hacia la cámara mientras imitaban a raperos de Atlanta. Krimoe, con cerca de 50.000 seguidores en Twitch y 80.000 en Instagram, simuló disparos y pronunció frases como “bang, bang, bang” y “dispara a los operativos”, pasando el objeto entre los integrantes, visibles a plena vista de vehículos y peatones.

La acción provocó la intervención inmediata de la Policía Metropolitana de Londres, que llegó en varias patrullas y rodeó al grupo. Todos levantaron las manos ante los agentes, quienes gritaron: “¿Alguien tiene un arma?”, informaron los medios locales. Tras ello, fueron esposados y trasladados en patrullas policiales. De acuerdo con testimonios de la policía entregado a Daily Mail y LBC, los arrestados quedaron bajo sospecha de posesión de un arma de imitación en un lugar público.

Las autoridades londinenses elevaron un comunicado en el cual detallaron cómo fue el operativo: “La policía fue llamada a las 22:50 horas del sábado 3 de enero cerca del Puente de Westminster luego de informes de un grupo de hombres que portaban un arma de fuego. Desde entonces han sido puestos en libertad bajo fianza a la espera de más investigaciones”, describe.

El streamer Krimoe Klips fue arrestado en Londres tras exhibir y simular disparos con una pistola de juguete cerca del Parlamento británico (Captura de video / Youtube: Krimoe Klips)

Video, reacción pública y contexto de seguridad

El lunes posterior, Krimoe subió el episodio completo a YouTube bajo el título “Me convertí en un YN y me arrestaron”. Al inicio, aclaró: “Este video solo muestra armas de utilería falsas y no funcionales. No se utilizaron armas de fuego, municiones ni armas peligrosas reales”, haciendo énfasis en que todo el contenido era con fines de entretenimiento. YN Jay es un artista y rapero oriundo de Atlanta, Estados Unidos.

La publicación y las imágenes del evento desataron un intenso debate en redes sociales, donde no escasearon los comentarios críticos sobre la conducta del streamer. Usuarios calificaron la acción de “irresponsable”, mientras varios cuestionaron las intenciones de Krimoe por buscar notoriedad a expensas de la seguridad pública y generar alarma en un sitio tan sensible.

La Policía Metropolitana de Londres aprovechó el caso para recalcar el elevado nivel de seguridad que rige en los alrededores del Parlamento británico y el Big Ben, espacios que cuentan con patrullaje constante de oficiales uniformados y no uniformados, así como un amplio sistema de cámaras de vigilancia. Estas medidas se mantienen desde el atentado terrorista de 2017 en el Puente de Westminster, en el que murieron varias personas y hubo decenas de heridos en las inmediaciones del Big Ben.

Tras el arresto, todos los implicados fueron puestos en libertad bajo fianza y la investigación policial sigue abierta (Captura de video / Youtube: Krimoe Klips)

Perfil de Krimoe y debate sobre la responsabilidad

Krimoe Klips ha manifestado anteriormente en entrevistas, como con BBC Radio 1Xtra, su interés por ganar notoriedad y obtener ingresos a través de las plataformas de streaming. El streamer ha destacado su vínculo con artistas del mundo musical y su participación en directos que mezclan espectáculo y provocación.

La polémica por este episodio reavivó el debate sobre la responsabilidad de los creadores de contenido cuando organizan simulaciones peligrosas en espacios públicos, especialmente en lugares con antecedentes de atentados y alta sensibilidad social. Las reacciones en redes pusieron en entredicho tanto el criterio del influencer como la conveniencia de llevar este tipo de performances a escenarios fuertemente vigilados.

En medio de esa ola de críticas, muchas voces subrayaron que las decisiones de Krimoe frente a la cámara pusieron en riesgo además su propia seguridad, dejando como saldo más reproches que apoyo entre la audiencia.