Una escena registrada en Praia Central do Balneário Camboriú, en el litoral norte de Santa Catarina, Brasil, desató una ola de repercusiones luego de que se viralizara el video de la pelea entre un turista argentino y empleados de un puesto de comida en la playa.

El local es una especie de quiosco llamado “Ponto de Milho 69″. Según detallaron medios locales como Jornal Razao y ND Mais, la situación se originó la mañana del miércoles 31 y escaló tras un desacuerdo por los precios cobrados.

De acuerdo con la información publicada por CNN Brasil, la Municipalidad de Balneário Camboriú intervino formalmente al notificar esa misma noche al responsable del quiosco involucrado. El procedimiento administrativo abierto busca esclarecer los hechos y determinar si existió una conducta incompatible con la normativa que regula la actividad comercial en espacios públicos.

El violento incidente se generó tras un desacuerdo por el precio de los productos adquiridos en el puesto de comida Ponto de Milho 69

El Procurador General del Municipio, Diego Montibeler, explicó que la administración local “no tolera ningún tipo de violencia ni conducta inapropiada, especialmente en espacios públicos”, y subrayó que la investigación tiene como fin garantizar el debido proceso y el derecho a la defensa del comerciante, indicó ND Mais.

“El propósito de esta notificación es garantizar el debido proceso y esclarecer los hechos, garantizando el derecho a la defensa del responsable del establecimiento. Es importante destacar que la administración municipal no tolera ningún tipo de violencia ni conducta inapropiada, especialmente en espacios públicos, e investigará rigurosamente las responsabilidades”, dijo en el comunicado.

El conflicto comenzó cuando el turista argentino, tras consumir productos en el quiosco, recibió una cuenta que, según su versión, alcanzó los 150 reales (moneda brasileña). El reclamo por el presunto sobrecargo derivó en un cruce verbal que, en cuestión de minutos, pasó a la agresión física, tal como captaron los teléfonos de quienes estaban presentes.

Las imágenes muestran a tres empleados atacando al turista con una escoba. Luego, con una patada, se sumó un tercer vendedor que parece ser de otro puesto, pero acudió para ayudar a sus colegas.

ND Mais consignó que la hija de la vendedora, identificada como “Sansan”, ofreció su versión a través de un comentario por redes sociales que sumó miles de “me gusta”.

La familia de los vendedores afirma que el turista argentino acusó de robo y golpeó a una mujer antes de ser agredido

La joven afirmó que el turista ingresó al puesto acusando de robo a la familia. Según su relato, el hombre habría exigido explicaciones de manera agresiva y, durante la discusión, golpeó a su madre en la cabeza. Ella aseguró que, a raíz de ese hecho, su padrastro, otro empleado y un sobrino reaccionaron violentamente.

La familia sostiene que el monto correcto de la compra era de 30 reales y afirma contar con pruebas de la transacción. Mientras tanto, la reacción en redes sociales se ha tornado mayoritariamente crítica hacia los vendedores, con usuarios señalando que ningún desacuerdo o malentendido justifica una agresión física.

A pesar de la amplia repercusión, hasta el momento no se ha confirmado la presentación de una denuncia policial ni las posibles medidas adoptadas por las fuerzas de seguridad.

Hasta el momento, no se registró una denuncia policial ni se informaron medidas de seguridad tras la pelea en la playa de Balneário Camboriú

La Municipalidad de Balneário Camboriú advirtió que, si en el proceso administrativo se verifican irregularidades o comportamientos incompatibles con el orden público, el permiso de funcionamiento del quiosco podría ser revocado, además de aplicarse otras sanciones previstas en la legislación local. Aseguró que el encargado del local tiene 48 horas -comenzadas el 1° de enero- para presentar una defensa.

“Al final del proceso administrativo, si se confirman actos incompatibles con el orden público o irregularidades en el ejercicio de la actividad en el equipamiento público cuyo uso estaba permitido, se podrá revocar el permiso, sin perjuicio de otras sanciones administrativas previstas por la ley”, aseguró Montibeler, según indicó CNN Brasil.