La casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) volvió a vibrar con la voz de Divina Gloria, aunque esta vez desde afuera. Luego de su salida obligada por recomendación médica, la actriz reapareció a través de un mensaje grabado que fue reproducido para los jugadores y que combinó humor, emoción y esa intensidad que la caracterizó en sus pocos días dentro del reality.

“Hola mis queridos jugadores de la casa de Big Brother. Aquí Divi Gloria, sana, salva y feliz de poder comunicarme con ustedes”, comenzó, con su tono teatral y expansivo. La artista decidió “hacerla corta”, aunque fiel a su estilo, el mensaje terminó siendo una mezcla de despedida afectuosa, guiños cómplices y frases que ya quedaron resonando en el fandom del programa.

“A pesar del poco tiempo que hemos estado juntos, hay gente con la que tuve mucha onda y mucho feeling. Bueno, un amor que me quedó ahí titilando”, lanzó, antes de dedicar menciones especiales a algunos compañeros. Incluso se permitió un momento musical al cantar: “Sarmiento, honor y gratitud”, por Brian (Sarmiento). También nombró a Andrea, Titi, y a Lolo, entre otros, aunque confesó entre risas que no recordaba todos los nombres.

La actriz debió abandonar Gran Hermano después de presentar un cuadro de hipertensión que activó el protocolo médico del reality

Lejos de bajar el tono, Divina alentó a los participantes a entregarse por completo al juego: “Denlo todo, como venían haciendo. Y la bipolaridad de darlo todo, de divertirse, de jugar y a la vez de serruchar cabezas, que es tremendo, porque además recién nos conocemos”. En esa frase resumió la esencia del reality: vínculos intensos que conviven con la competencia más cruda.

El momento más comentado llegó cuando describió su breve paso por la casa como una historia apasionada: “Lo nuestro fue como un amor, muy fuerte enamoramiento. Nos casamos en Las Vegas. Lo que está en Las Vegas y lo que pasó queda en Las Vegas”. La metáfora, cargada de humor y dramatismo, despertó risas y aplausos entre sus excompañeros.

“Gracias por el aguante, el amor, la buena onda, esa familiaridad que sentí, ese hilo rojo de amor y odio”, agregó, antes de cerrar con energía: “Gran Hermano 2026 edición dorada, ¡arriba!”. El mensaje terminó con besos y una ovación dentro de la casa.

La salida de Divina Gloria había generado preocupación días atrás. La actriz debió abandonar el juego tras presentar un cuadro de hipertensión que activó el protocolo médico del programa. Según se explicó en su momento, comenzó a sentir tensión en la nuca y, tras un control, los profesionales detectaron presión alta. “Me toman la presión, chau, afuera”, relató luego con crudeza y humor, en La Noche de los Ex (Telefe).

La salida de Divina Gloria se decidió de manera consensuada entre médicos, producción y su hijo, priorizando su salud y bienestar (Prensa Telefe)

En su primera aparición televisiva tras dejar la casa, bromeó con una frase que alivió a sus seguidores: “Estoy viva”. Sin embargo, también reconoció lo vertiginoso de la experiencia: “Fue demasiado, demasiado rápido todo”. La intensidad emocional del encierro, sumada al estrés propio de la competencia, influyó en su estado físico.

Divina explicó que la decisión de abandonar fue consensuada entre médicos, producción y su hijo León. “Decidimos que bajás diez cambios”, contó, dejando en claro que la prioridad fue su salud. Además, reveló que se realizó estudios completos —incluida una tomografía— y que los resultados fueron positivos. “Todo espléndido”, aseguró, aunque reconoció que la procesión, muchas veces, va por dentro.

A pesar de haber estado pocos días en competencia, Divina logró generar un vínculo fuerte tanto con sus compañeros como con el público. Ella misma lo describió con claridad: dentro de la casa “se siente un amor muy intenso, pero muy intenso”, en un grupo diverso en edades, países y personalidades.

Su mensaje final no solo fue una despedida, sino también una declaración de pertenencia. Aunque ya no compita por el premio, dejó en claro que seguirá ligada al programa y atenta a cada movimiento. Porque, como dijo con ironía y ternura, lo suyo con Gran Hermano fue un enamoramiento fugaz, pero intenso.