Personas cortan una calle en La Habana en protesta por los apagones (REUTERS/Norlys Pérez/Archivo)

Cuba registró en enero un total de 953 protestas, denuncias y declaraciones críticas, con 395 desafíos directos al Estado policial, la cifra más alta en la historia reciente, según un informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC).

El reporte, enviado a Infobae, detalló que, aunque la cantidad total de manifestaciones disminuyó un 28,51% respecto a diciembre, la tendencia apunta a una intensificación de los actos de cuestionamiento frontal al sistema y a sus altos dirigentes.

El OCC atribuyó este giro a factores internacionales, como la captura de Nicolás Maduro y los cambios políticos en Venezuela, así como al enfoque de la administración de Donald Trump hacia Cuba. Según el documento, estos acontecimientos generan en la población cubana una expectativa concreta de “poder librarse con ayuda externa de un régimen totalitario”, lo que ha desplazado el eje de las protestas tradicionales hacia acciones abiertas de desafío político.

El informe señaló que de las 953 acciones registradas, 411 estuvieron motivadas por causas económicas y sociales, mientras que 395 calificaron como desafíos directos al Estado, con un nivel de osadía suficiente para exponer a los participantes a represalias bajo leyes como las de desacato y propaganda contra el orden constitucional.

La ONG indicó que tanto estos desafíos como las acciones represivas sumaron 542 incidentes vinculados a derechos civiles y políticos.

Cuba registró en enero un total de 953 protestas, denuncias y declaraciones críticas, con 395 desafíos directos al Estado policial (Fuente: OCC)

Entre las formas de protesta más frecuentes se encuentran los cacerolazos, el grafiti político —incluyendo pintadas en el Malecón de La Habana—, vandalismo y quema de vallas propagandísticas, así como daños a propiedades estatales. El informe resaltó una fuerte presencia de críticas en redes sociales, publicaciones periodísticas, declaraciones a medios internacionales y comentarios en webs independientes y oficiales, con el foco puesto en la cúpula dirigente.

El observatorio destacó también la aparición de mensajes como “Viva Trump” en muros, agradecimientos públicos al presidente estadounidense, pedidos de ayuda a Estados Unidos y simulacros de encuestas electorales con Marco Rubio como candidato. Circula con fuerza la consigna: “¡Que nos invadan ya! ¿Qué podría ser peor que esto?”, reflejando el nivel de desesperanza en algunos sectores.

En el apartado represivo, 147 incidentes incluyeron sentencias, acusaciones fiscales, detenciones arbitrarias, amenazas, restricciones de comunicación, ciberacoso y otras medidas contra opositores, periodistas, activistas y ciudadanos críticos. El OCC documentó además multas y arrestos a emprendedores privados y a personas que manifestaron simpatía por Estados Unidos en redes sociales.

La categoría Alimentación, Inflación y Agricultura lideró las protestas económicas y sociales, con 97 acciones relacionadas con la escasez de alimentos, la dolarización y la devaluación del peso cubano hasta 500 CUP por dólar estadounidense. El informe citó a Julia Elena Jareño Varcárcel, quien escribió: “Esto no es vida: es una agonía diaria garantizar un desayuno o una merienda (…) No es una catástrofe natural ni una guerra; es un país administrado contra su gente”.

La tendencia apunta a una intensificación de los actos de cuestionamiento frontal al sistema y a sus altos dirigentes (Fuente: OCC)

La inseguridad ciudadana motivó 87 protestas, incluyendo 21 muertes violentas —ocho de ellas feminicidios—, delitos de robo y asalto, y reportes de personas desaparecidas en nueve provincias. El OCC advirtió sobre el aumento de armas de fuego en manos de delincuentes y ataques cada vez más violentos contra conductores de motos y vehículos.

En materia de servicios públicos, se registraron 86 manifestaciones de descontento. El déficit energético, agravado por la reducción del suministro de crudo venezolano, provocó apagones de hasta 15 horas en La Habana y de hasta 30 horas en provincias, afectando hasta el 63% del país.

El reporte documentó incidentes en las localidades de La Lisa y Luyanó, así como un fuerte malestar en redes sociales tras revelarse que el régimen revendía parte del petróleo recibido de Venezuela en el mercado asiático.

El sector de la salud acumuló 70 protestas, con hospitales sin insumos, falta de medicamentos, médicos escasos y pacientes que solicitaban visas humanitarias para poder tratarse fuera del país. Persisten secuelas del brote de chikungunya y dengue, con sobrevivientes que arrastran complicaciones meses después del contagio.

Los motivos de las protestas (Fuente: OCC)

El reporte subrayó el drama de los reclutas del Servicio Militar, con multas y amenazas de prisión para quienes rechacen el llamado, operaciones de detención de jóvenes, denuncias de abusos y testimonios de madres que perdieron hijos en unidades militares. Entre los 62 incidentes sociales de enero, esta problemática ocupó un lugar destacado.

En otro orden, el OCC también mencionó nueve protestas relacionadas con la vivienda, centradas en los derrumbes de edificios deteriorados tras décadas sin mantenimiento.

En el plano diplomático, el cierre del informe consignó que el presidente de Estados Unidos confirmó conversaciones con funcionarios “de los más altos niveles” del régimen cubano. Fuentes no confirmadas identifican como negociador a Alejandro Castro Espín, general e hijo de Raúl Castro, quien en 2014 protagonizó las negociaciones del deshielo bajo la administración de Barack Obama.

El documento recordó que La Habana buscó entendimientos con Washington en distintos momentos, generalmente con gobiernos demócratas, y planteó la incógnita sobre el margen de maniobra ante la “resolución absoluta” de Donald Trump, quien instruyó la aplicación de aranceles a países que suministren petróleo a la isla.