
Thomas Owsianski asumió el pasado 20 de enero el cargo de Presidente de General Motors Sudamérica. Es alemán, nació en Hannover en 1967, pero conoce muy bien Argentina porque ocupó la presidencia de la filial local de Volkswagen entre 2019 y 2022.
En su nueva etapa profesional enfrenta el desafío de conducir la operación completa de la región en una automotriz distinta, que tiene sus raíces en Estados Unidos pero tiene alianzas industriales en China.
Hoy, Chevrolet es la tercera marca en Brasil, donde tiene el 10,8% del mercado tras vender 275.000 vehículos en 2025. En Argentina, tras dos años en los que se vio obligara a retraer su participación por los impedimentos para importar vehículos, recién pudo empezar su recuperación en 2025, subiendo del 6% al 8% en solo 12 meses, pero duplicando el volumen de unidades porque pasó de vender 23.000 autos en 2024 a 46.000 unidades a fines de diciembre de 2025. Actualmente es la quinta marca en cantidad de ventas.
– ¿Cuál es el objetivo para el mercado argentino teniendo en cuenta que los productos son básicamente los mismos que en Brasil?
– Nuestro objetivo es de seguir creciendo en nuestro market share local y alcanzar ese 10% en los próximos años. Aspiramos a tener un desempeño similar al Brasil. Tuvimos un desafío importante en los últimos dos años para recuperar parte del mercado aquí. Pero ahora Argentina es un mercado mucho más abierto, bastante comparable con otros mercados en América del Sur. Mi opinión es que esto es normal. Lo que no era normal era lo anterior.
– ¿Cómo ve a la Argentina?
– Soy optimista. Después de haber vivido tres años aquí antes, diría que soy optimista. No soy político, soy sólo un ejecutivo, pero veo tendencias positivas en el mercado. Para General Motors con Chevrolet, Argentina es el mercado número 2, siempre fue súper importante.
– Argentina produce pickups de todas las marcas excepto de General Motors porque la Chevrolet viene importada de Brasil. Estratégicamente, ¿no sería bueno fabricar la una pick-up en el país?
– Esa es una estrategia para garantizar el abastecimiento de mercado en los dos países y en toda la América del Sur. Entendemos que es una estrategia correcta. Hacemos la pick-up S10 en Brasil, la exportamos para Argentina y así abastecemos el mercado.

– Argentina es un país que exporta esencialmente pick-ups y para tener una buena escala industrial parece ideal tener un vehículo que se exporte, pero Tracker se vende en el mercado doméstico. ¿No deberían apostar a un utilitario?
– Es coyuntural. Con Tracker por ahí el volumen de la fábrica no es el que esperamos. Pero si se va hacia atrás, cuando fabricábamos otros productos exitosos como el Classic, la fábrica estaba a capacidad completa, por ejemplo.
– Pero el mundo cambió…
– Por eso, son momentos. Nosotros lo que tenemos en Sudamérica, entre Brasil y Argentina, es un hub de producción con varias plantas y con una locación de productos entre las plantas en base a cómo se van analizando los proyectos, y dónde creemos que es el mejor lugar para determinado producto en determinado momento.
– ¿Cuántos años más hay de esta Tracker?
– Esta es una generación nueva y tiene para algunos años, no sabemos cuántos, pero la idea es siempre modernizar el portafolio. Nos estamos modernizando con los autos que traemos de China como el Captiva PHEV que va muy bien y con los autos de Brasil. El portafolio completo de Chevrolet en América del Sur es muy completo y moderno. Y con perspectivas claras de ir renovando e impulsando más tecnología, diseño y seguridad para los vehículos.
– Usted habló de la complementación entre Argentina y Brasil, de los dos polos industriales. ¿Fabricar Tracker en Argentina y Tracker en Brasil no resulta menos productivo que si fuera un producto de una sola fábrica para abastecer a los dos mercados?
– Yo diría que es como un seguro que garantía. La oferta de un producto que toda la región tiene como un producto de deseo, y teniendo la producción en las dos plantas es importante que, si tenemos un problema en una fábrica, tenemos esa redundancia positiva, y con eso, la garantía del producto para abastecer a toda la región. Tracker es número uno en Argentina en su segmento en los últimos tres o cuatro años. Es todo un desafío para nosotros sostener ese nivel, y por eso vamos a lanzar el nuevo Sonic en algunas semanas más aquí también.

– La electrificación en la región está creciendo a través de los autos híbridos y no tanto por los eléctricos puros. ¿Es la estrategia adecuada apostar por los híbridos con más fuerza en este momento?
– La realidad es que, como una marca de grande volumen, necesitamos un portafolio que incluya más o menos todos los sistemas de propulsión. Necesitamos motores de combustión (ICE), Mild-Hybrid, híbridos PHEV y también eléctricos para competir. Y claramente aquí, en América del Sur, la transición hasta ser 100% u 80% eléctricos va a necesitar tiempo. Bastante tiempo, diría yo.
– ¿Cómo ve el cambio global de apostar inicialmente al eléctrico y después cambiar los objetivos? ¿Hubo un error de cálculo?
– Durante los últimos dos años, cuando yo trabajé en Europa, pude comprobar que también hay diferencias muy grandes entre países. Por ejemplo, en Noruega casi el 100% de los autos nuevos son eléctricos. Pero hay otros países en el sur de Europa, como Italia, con menos del 3%, y otros países en la mitad. Entonces lo que hay es una transición, y parece que será un proceso más lento en algunos países a causa del contexto económico. Se necesita un ecosistema de cargadores, de infraestructura, etcétera. Si se va a necesitar un poco más de tiempo.
– ¿Cómo se trabaja con China?
– En nuestro caso es bastante claro. Tenemos dos alianzas en China, con SAIC, nuestro socio en Shanghai, que se llama SAIC-GM, y en Guizhou con SGMW. Con esto tenemos la oportunidad de traer vehículos de China para América del Sur. Y eso ayuda mucho. Tenemos un pie en cada parte del mundo y esa es nuestra gran ventaja como una empresa global.
– ¿Entonces se puede decir que para General Motors no es una preocupación la expansión china, sino que es una herramienta que tienen para crecer?
– No, claramente es sí es una presión adicional en el mercado, esa es la verdad. Pero tenemos productos chinos en nuestra compañía también, y podemos usarlos para competir o para complementar nuestro portafolio sudamericano al que también le aportamos otros productos de los Estados Unidos, por ejemplo.

– ¿Cómo está la alianza de General Motors y Hyundai para fabricar en la región?
– Estamos avanzando en la alianza. Es una alianza de desarrollo de proyectos de ingeniería y una alianza de desarrollo de sinergia de abastecimiento. Eso está avanzando. Tenemos anunciado la producción de tres vehículos en la región y un vehículo en los Estados Unidos, y eso avanza. Estamos en la etapa de esperar para anunciar el acuerdo formal y los productos que serán fabricados conjuntamente.
– ¿Y hay posibilidad que uno de esos tres productos venga a Argentina o es algo que todavía no está definido?
– No tenemos una definición de las plantas, aún no tenemos, pero todas las plantas están siendo evaluadas.
– ¿Cómo está la planta de Alvear en cuanto a capacidad de producción y producción actual?
– Estamos en un porcentaje bajo, pero estamos trabajando mucho en mejorar la competitividad, porque las plantas acá en la región tienen que estar enfocadas en exportar. Y para exportar tienes que ser muy competitivo con las nuevas reglas del mercado y de los competidores. Entonces, estamos trabajando justamente en este momento en la planta para lograr esa eficiencia, de modo tal que cuando exista un proyecto, sea competitivo a nivel regional y por qué no a nivel global.
– ¿Y en esa competitividad cuánto es un trabajo interno y cuánto depende de bajar la carga de impuestos que tiene la producción de automóviles en Argentina?
– Bajar los impuestos es superimportante. Para estar competitivo eso es clave. Es fundamental para el futuro, porque permitirá aumentar o mejorar la competitividad de la planta argentina.
– ¿Las novedades para este año son Sonic y Tahoe?
– Sonic va a ser la gran novedad de la marca. Es un vehículo de volumen, va a ser muy fuerte. Y Tahoe la mostramos en el verano y tuvo gran aceptación en la gente. Y mira, es posible traerla con el acuerdo de Argentina con Estados Unidos.