Suecia anunció que desplegará aviones de combate, cazas Saab 39 Gripen, para patrullar el espacio aéreo de Groenlandia, el territorio autónomo danés, como parte de la nueva misión de la OTAN en el Ártico.
“Aportaremos competencia, capacidad y recursos para reforzar la disuasión y proteger la infraestructura crítica. Así es como asumimos la responsabilidad sobre nuestra seguridad y la unión de la Alianza”, señaló en un comunicado el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, explicó que “Suecia tiene la responsabilidad de contribuir a la seguridad de todo el territorio de la Alianza”, y subrayó la creciente importancia estratégica del Ártico. Según las fuerzas armadas suecas, los aviones de combate Gripen encargados de la misión operarán desde bases en Islandia.
Esta operación, denominada Arctic Sentry (Centinela del Ártico), busca reforzar la presencia aliada en la región y responde a la reciente presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien llegó a lanzazr una advertencia sobre el uso de la fuerza de Estados Unidos para controlar Groenlandia y propuso imponer aranceles a los países que se opusieran a sus planes sobre la isla.
Las declaraciones del mandatario republicano generaron una de las crisis más serias en la historia de la OTAN desde su creación en 1949, hasta que, junto con el secretario general de la organización Mark Rutte, anunciaron haber alcanzado un acuerdo sobre la situación que alertó a Europa.

La alianza internacional activó el miércoles la operación, una misión militar regional que, por primera vez, centraliza bajo un mando único todas las actividades aliadas en el Alto Norte.
El lanzamiento fue anunciado por el Cuartel General Militar Aliado (SHAPE) en Bruselas, en vísperas de una reunión de ministros de Defensa de los 32 países miembros. La operación está dirigida por el Mando Conjunto de Fuerzas de Norfolk, en Virginia, cuya jurisdicción se amplió en diciembre de 2024 para abarcar toda la región ártica y el polo norte.
Rutte destacó que la novedad no radica en el despliegue de nuevas tropas, sino en la coordinación de ejercicios ya realizados por países como Dinamarca y Noruega, donde participan decenas de miles de efectivos en condiciones extremas. La operación integra maniobras como ‘Arctic Endurance’ danesa, ejercicios multidominio en Groenlandia, y ‘Cold Response’ noruega, que ya cuenta con la presencia de contingentes de toda la Alianza.

El comandante supremo aliado en Europa, general Alexus Grynkewich, presentó ‘Centinela del Ártico’ como un compromiso a largo plazo para proteger a los miembros de la Alianza y mantener la estabilidad en una región estratégica y ambientalmente desafiante. Grynkewich tiene el mando de los 32 aliados para impulsar este tipo de iniciativas sin requerir aprobación ministerial previa.
La activación de la misión se da en un contexto de mayor militarización del Ártico. Rusia incrementó su presencia desde 2019, desplegando sistemas antiaéreos S-400 y abriendo bases de radar en archipiélagos como Novaya Zemlya y Franz Josef Land.
En 2021, Moscú inauguró una pista capaz de recibir bombarderos nucleares en Franz Josef Land y, en la península de Kola, mantiene arsenales nucleares y basa su Flota del Norte, que realizó ejercicios con tropas y submarinos nucleares en septiembre de 2025.
Fuentes de la OTAN advierten que Rusia convirtió el Ártico en un “campo de pruebas” para armamento avanzado, como el torpedo nuclear Poseidón. Moscú también impulsa la Ruta Marítima del Norte como corredor estratégico para sus exportaciones energéticas hacia Asia, en medio de sanciones occidentales. En 2025, por esa vía circularon 37 millones de toneladas de mercancías, aunque la cifra cayó un 2,3% respecto al año anterior.
(Con información de AFP)