Pesquero chino (Crédito: The Outlaw Ocean)

Las autoridades sudafricanas interceptaron cuatro buques pesqueros de bandera china que penetraron sin autorización en su zona económica exclusiva (ZEE) y en aguas territoriales del país, en un operativo conjunto entre la División de Pesca del Departamento de Silvicultura, Pesca y Medio Ambiente (DFFE) y unidades tácticas de la Policía Nacional (SAPS). Los buques, de la empresa Shenzhen Shuiwan Pelagic Fisheries Co. Ltd., quedaron retenidos en el fondeadero del puerto de Ciudad del Cabo hasta que sus propietarios abonaron una multa de 400.000 rands —unos 22.600 dólares— antes de ser autorizados a abandonar aguas sudafricanas.

El ministro de Silvicultura, Pesca y Medio Ambiente, Willie Aucamp, confirmó la operación el jueves. Las embarcaciones —Zhong Yang 231, Zhong Yang 232, Zhong Yang 233 y Zhong Yang 239— habían solicitado el 23 de febrero permiso para atravesar la ZEE sudafricana bajo el principio de “paso inocente”, amparado por la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, con el compromiso de salir de la zona antes del 3 de marzo. Sin esperar resolución, los buques ingresaron en aguas territoriales —dentro de las doce millas náuticas (22,2 kilómetros) de la costa— mientras la tramitación seguía en curso. Fueron detectados frente a KwaZulu-Natal y rastreados a lo largo del litoral del Cabo Oriental.

Lo que agravó la situación fue la manipulación del Sistema de Identificación Automática (AIS), el transpondedor de posicionamiento obligatorio para buques extranjeros en tránsito. Según el DFFE, los cuatro pesqueros encendieron y apagaron el dispositivo de manera repetida durante su recorrido. La práctica impide a las autoridades conocer en tiempo real la posición y actividad de los navíos, y constituye una señal de alarma habitual en investigaciones de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). Las autoridades rechazaron además una solicitud paralela para fondear fuera de los límites portuarios, por carecer de documentación en regla.

El incidente revela las fisuras en el régimen de acceso que Sudáfrica reformó en agosto de 2025, cuando publicó nuevas regulaciones bajo la Ley de Recursos Marinos Vivos para distinguir el paso inocente —que no requiere autorización expresa— del acceso a puertos, que sí exige trámite previo. Los Zhong Yang invocaron esa figura como justificación inicial, pero penetraron en aguas territoriales antes de obtener respuesta y solicitaron después fondeo, lo que implica permanencia deliberada y no mero tránsito.

Barcos de arrastre chinos se dirigen a zonas de pesca en el Mar de Japón
The Outlaw Ocean Project

El episodio se enmarca en las tensiones crecientes con flotas pesqueras chinas de aguas lejanas. Un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza de 2023 estimó que Kenia, Madagascar, Mozambique, Sudáfrica y Tanzania pierden hasta 142,8 millones de dólares anuales por la pesca ilegal de solo dos especies en el suroeste del Océano Índico. La organización Oceana calculó que los barcos industriales chinos ejecutaron el 44% de la pesca global visible entre 2022 y 2024, con una flota de aguas lejanas que el Overseas Development Institute estima en unas 17.000 embarcaciones.

La desconexión del AIS es una táctica documentada en múltiples mares: Argentina, India, Indonesia y Mozambique han denunciado patrones idénticos. El agotamiento de los caladeros en el Mar del Sur de China empuja a esas embarcaciones a zonas cada vez más remotas, y el pago de multas relativamente modestas —como las abonadas en Ciudad del Cabo— reaviva el debate sobre si las sanciones vigentes resultan disuasorias para flotas que operan con apoyo estatal.